Bagdad y Washington (ANSA, AFP, EFE) - El grupo que dirige el jordano Abu Musab al-Zarqawi, brazo de Al-Qaeda en Irak, degolló ayer al segundo rehén estadounidense, cumpliendo el ultimátum que había anunciado si no liberaban a las mujeres prisioneras en cárceles iraquíes.
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El canal qatarí Al Jazeera dio la primera información de la ejecución de Jack Hensley, quien hoy cumpliría 49 años, degollado pese a los pedidos de clemencia de la familia.
Para la CIA, es el propio Al-Zarqawi, el hombre más buscado por las fuerzas estadounidenses en Irak, quien perpetró la segunda decapitación. «Los valientes hijos de la nación han degollado al segundo rehén estadounidense. Que Bush muera de rabia y Blair llore lágrimas de sangre», indicó una nota del grupo islamista radical en una página de Internet. Más tarde, fue insertado en la página un video con la decapitación de Hensley.
El lunes, el grupo Tawid wal Yihad decapitó a otro estadounidense, Eugene Armstrong, raptado junto a Hensley y al británico Kenneth Bigley el 16 de setiembre en pleno centro de Bagdad. La organización Unificación y Guerra Santa -tal su nombre en castellano- anunció sin fecha la próxima decapitación de Bigley. Los tres trabajaban para la empresa Gulf Supplies and Comercial Services, una firma del sector de la construcción de Emiratos Arabes Unidos vinculada con el Pentágono.
Horas antes de la ejecución de Hensley, su esposa leyó un mensaje de Sarah, la hija pequeña del secuestrado. «Papá, te quiero mucho, me haces falta. Te pido que vuelvas a casa.»
Al-Zarqawi pretende que EE.UU. libere a las mujeres iraquíes presas en las cárceles de Abu Ghraib y Umm Qasr. Oficialmente, Estados Unidos sostiene que sólo dos mujeres se encuentran prisioneras: una es llamada la «Doctora Germen» y la otra «Doctora Antrax», pero ninguna de las dos están en dichas cárceles.
En Londres, Paul Bigley, el hermano del rehén británico, acusó al primer ministro, Tony Blair, de no hacer lo suficiente para obtener la liberación. «Blair y su gobierno son ignorantes, no miran la situación en el terreno», dijo.
Hace varios meses que Estados Unidos bombardea Falluja, 60 kilómetros al oeste de Bagdad, porque considera que allí se encuentran refugios de los militantes de la organización de Al-Zarqawi, por quien Washington ofrece 25 millones de dólares de recompensa. Si bien no hay cifras oficiales, se estima que miles de iraquíes murieron en dicha localidad.
No hubo novedades significativas en torno de las cooperantes italianas Simona Pari y Simona Torreta, y los periodistas franceses Christian Chesnot y Georges Malbrunot. En tanto, la gravedad de la situación en Irak llevó al gobierno de George W. Bush a acudir a un fondo de emergencia de 25.000 millones de dólares previsto para la guerra. De esta forma, el gobierno busca financiar con 2.000 millones una inminente rotación de tropas de gran escala, lo que significa un cambio de postura, ya que la Casa Blanca sostenía que no era necesario recurrir a esos recursos. La decisión llega poco después del anuncio de la Casa Blanca de que desviará hacia la seguridad unos 3.500 millones de dólares que estaban previstos para infraestructura.
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