El secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi durante una recorrida por la ciudad siria de Homs.
Los observadores de la Liga Árabe han confirmado que existen violaciones de los derechos humanos en la ciudad de Homs, en el centro de Siria, pero no han podido determinar si fueron cometidas por las autoridades o por grupos terroristas. En tanto, el régimen de Bashar al Asad liberó más de 700 detenidos sin delitos de sangre.
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La fuente explicó que los observadores, que llegaron ayer a Homs y todavía permanecen allí, se comunicaron por teléfono con la Liga Árabe, con sede El Cairo, para detallar las violaciones que han podido constatar. Los observadores apuntaron que han visto muertos y señales de disparos en viviendas, además de visitar a los familiares de las víctimas para investigar los sucesos en los que fallecieron sus seres queridos, dijo la fuente.
La misión permanecerá en Homs, la ciudad más castigada por la represión del régimen sirio según los opositores, y tiene previsto elaborar un informe detallado que enviará al secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi.
Por su parte, el régimen de Damasco liberó a 755 detenidos sin delitos de sangre, que estaban arrestados por participar "en los últimos sucesos". La liberación de los detenidos durante las protestas es uno de los puntos de la iniciativa de la Liga Árabe para dar una solución a la crisis en Siria, que estipula también el fin de la violencia y el repliegue de las tropas de las calles, entre otros.
Los observadores que hay en Homs forman parte de un grupo más amplio que se ha dividido para visitar distintas provincias de Siria con el fin de verificar si las autoridades cumplen con los puntos de la iniciativa propuesta por la Liga Árabe para dar una salida a la crisis como el fin de la violencia.
Desde que comenzaron las protestas a mediados de marzo pasado, más de 5.000 personas han muerto por la represión gubernamental en Siria, según la ONU.
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