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Caroline Kennedy junto a Barack Obama
Una de las posibles causas que se barajaban en los medios era el hecho de que Kennedy no viera claro que Paterson fuera a escogerla. Kennedy, que hizo pública su candidatura en diciembre pasado, recibió las críticas de la prensa al negarse a contestar algunas preguntas mientras que fue criticada por tener poco conocimiento de algunos asuntos de Nueva York.
Mientras las encuestas apuntaban que los neoyorquinos preferían entre los candidatos a senador al fiscal general Andrew M. Cuomo - quien fue esposo de Kerry Kennedy, prima de Caroline-, "The New York Times" decía, citando una fuente cercana a Kennedy, que Caroline Kennedy sabía que el puesto era para ella.
Una de las razones de la preferencia de Paterson sería su cercana relación con el presidente Barack Obama, al cual apoyó públicamente en un artículo publicado en "The New York Times" el 27 de enero de 2008, titulado "Un presidente como mi padre".
Pero esta semana, el propio Paterson dijo, en una rueda de prensa, que aún no había tomado una decisión: "Puedo decir claramente que no sé quién puede ser ahora el apropiado senador de Nueva York".
Entre los aspectos que aún tenía que estudiar, explicó, era el historial financiero de los candidatos: "Hay que asegurarse de que no haya nada de los candidatos que pudiera hacer pensar que no son los candidatos posibles que creíamos".
En este sentido, el rotativo "The Washington Post" apuntaba que Kennedy, celosa de su privacidad y poco amante de la vida pública, se había mostrado reticente a mostrar sus cuentas financieras.
Sea la razón que sea, Caroline Kennedy, de 51 años y que vive en la parte alta de Manhattan, cerró el miércoles su primer intento en formar parte del escenario político del país, algo a lo que siempre rehusó. Siempre prefirió estar apartada de la escena pública dedicándose a escribir libros sobre temas constitucionales, a trabajar con organizaciones sin ánimo de lucro y con las escuelas de Nueva York.
Su retirada deja a la dinastía Kennedy, uno de los clanes más importantes del país, en horas bajas en la esfera política. Su presencia se limita al asiento de senador que ocupa Edward M. Kennedy, en plena batalla contra el cáncer, y al puesto en la Cámara de Representantes de su primo Patrick Kennedy, hijo de Edward.




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