Sufrió Irak su peor día en cuatro meses: 135 muertos
-
Uno a uno, las claves del acuerdo entre EEUU e Irán para desactivar el conflicto en Medio Oriente
-
Bill Gates declarará ante el Congreso de EEUU por su vínculo con Jeffrey Epstein
El cadáver del terrorista suicida que perpetró ayer un atentado
en Bagdad quedó expuesto entre los restos del vehículo
usado en la matanza.
Al menos 71 muertos causó el primer atentado suicida cometido en Ramadi, incluido el terrorista, según un reporte hospitalario. Fuentes del sanatorio de esa ciudad ubicada al el oeste de Bagdad dijeron que los heridos son al menos 70, entre ellos, algunos oficiales norteamericanos.
Finalmente, otros dos soldados estadounidenses y dos civiles fueron asesinados en Najaf, otra ciudad santa chiita ubicada 160 kilómetros al sur de Bagdad, por la explosión de una bomba colocada al lado de una calle.
Los ataques en Kerbala y Ramadi fueron los más sangrientos registrados en Irak desde el 14 de setiembre de 2005, cuando un atacante suicida acabó con la vida de 114 personas en un distrito chiita de Bagdad.
La oleada terrorista coincidió con una inédita reunión del presidente de EE.UU., George W. Bush, con los miembros de su gabinete y con ex secretarios de Estado y de Defensa republicanos y demócratas, en la que evaluó de nuevo su estrategia en el país árabe y en la guerra contra el terrorismo.
En el encuentro participaron, por ejemplo, el ex secretario de Estado durante el gobierno de Ronald Reagan, Alexander Haig; su par en el gobierno demócrata de Bill Clinton, Madeleine Albright; y los ex secretarios de Defensa William Cohen y William Perry.
• Preocupaciones
A todos ellos los citó en el salón Roosevelt de la Casa Blanca para «escuchar sus preocupaciones y sus sugerencias sobre el camino a seguir» con vistas a lograr una victoria completa en Irak, dijo Bush en una breve declaración a la prensa al término del encuentro.
Es la primera vez que invita a antiguos responsables de administraciones demócratas, muchos de ellos muy críticos con su política antiterrorista, para pedirles su punto de vista. Lo reconoció él mismo, al afirmar que «no todo el mundo en esta mesa estaba de acuerdo con mi decisión de ir a Irak y lo entiendo perfectamente».




Dejá tu comentario