Sunnitas y chiitas ya se agreden en Estados Unidos
Las tensiones entre sunnitas y chiitas son tradicionales en el mundo musulmán y responden tanto a cuestiones doctrinarias como políticas. Sin embargo, éstas recrudecieron con la guerra en Irak, sobre todo después del ahorcamiento de Sadam Hussein, un hecho repudiado por los primeros y celebrado por los segundos. Pero las noticias preocupantes para EE.UU. al respecto no llegan sólo desde Medio Oriente. En Michigan y Nueva Jersey se están produciendo enfrentamientos, que incluyen ataques sectarios a comercios y mezquitas. Neil MacFarquhar describió ayer en «The New York Times» ese clima enrarecido. Veamos los principales pasajes de su artículo.
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Aunque la guerra en Irak es una causa crucial, algunos estudiantes y expertos también atribuyen la fisura al crecimiento significativo de la población musulmana estadounidense dado en las últimas décadas. Antes, la mayoría de las ciudades sólo tenían una mezquita y la gente se veía forzada a convivir. Ahora, algunas comunidades musulmanas son tan grandes que los mayoritarios sunnitas y los minoritarios chiitas tienen sus propias mezquitas, escuelas y clubes sociales.
Las tensiones sectarias proliferaron durante el actual mes musulmán de Muharram. Los primeros diez días terminaron el martes pasado con la Ashura, el día en que los chiitas conmemoran la muerte de Hussein, el nieto del profeta Mahoma que fue muerto en el sangriento siglo VII en medio de disputas acerca de quién gobernaría a los fieles, lo que dio origen a las facciones sunnita y chiita. Estos sostienen que solamente los descendientes de Mahoma pueden ser infalibles y, por lo tanto, deben gobernar. Los sunnitas lo permiten a un grupo más amplio, mientras haya consenso entre los eruditos.
Muchos chiitas marcan la Ashura con procesiones de luto que incluyen autoflagelaciones o golpes rítmicos en el pecho. Varios miles de ellos marcharon en Park Avenue, Manhattan, el 28 de enero. Los sunnitas a menudo denigran esas marchas como prácticas bárbaras e infieles.
El año pasado, un estudiante sunnita de la Universidad de Michigan envió un mensaje contra la Ashura a la lista de contactos de la Asociación de Estudiantes Musulmanes. En el campus, los chiitas instalaron un foro para que todos los musulmanes discutieran sus diferencias, pero no apareció ningún sunnita de los que habían apoyado el mensaje de e-mail, y el grupo se separó.



