Tel Aviv (ANSA) - El padre del soldado israelí Gilad Shalit, secuestrado el domingo por un comando palestino en el sur de la Franja de Gaza, hizo ayer un llamamiento a los captores para que cuiden la salud de su hijo.
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«Estamos muy preocupados. Les pedimos a los captores que cuiden la salud de nuestro hijo. Esta es la cosa más importante. Pensamos que los captores y quienes participan del secuestro tienen familia e hijos. Quizá puedan comprender nuestro dolor, y hacer más rápida su liberación», dijo Noam Shalit desde su casa de Mitzpe Hila, en Galilea. «Mi esposa está en condiciones psicológicas difíciles. El estado de inseguridad es terrible», agregó.