Tabaré echó a jefe militar por reunirse con políticos
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Tabaré
Vázquez y
el teniente
general
Carlos Díaz
en una foto
reciente.
Reuniones
del militar
con líderes
opositores
derivaron
en su
inmediata
remoción.
El semanario «Búsqueda» agregó que Díaz tenía previsto conversar también con el presidente del directorio del Partido Nacional (Blanco), Jorge Larrañaga, y con el ex presidente blanco Luis Lacalle (1990-1995).
Fuentes citadas por el diario «El País» señalaron que la ministra de Defensa, Azucena Berrutti, llamó ayer temprano a Díaz para confirmar la versión periodística y comunicarle que no estaba obligado a pedir permiso para realizar esos encuentros, pero sí a informarlos. Al responder Díaz que las reuniones se concretaron en su residencia privada y, por lo tanto, que no consideraba necesario informarlos, la ministra decidió el relevo, medida avalada luego por el presidente.
Fuentes consultadas por el diario «El Observador» explicaron que las reuniones sin aviso previo al mando superior fueron calificadas en el Ejecutivo como «un gesto de descortesía».
«No hay una relación entre la sanción y el hecho», cuestionaron, con todo, fuentes del anterior gobierno citadas por radio El Espectador, que se preguntaron irónicamente si se habría fusilado al militar en caso de que hubiera hecho algo más grave.
Según fuentes políticas. en la reunión con los dirigentes del Partido Colorado, Díaz habría manifestado su preocupación por los procesamientos de los militares acusados de violar derechos humanos durante la dictadura y hasta dónde podrían llegar las investigaciones judiciales.
«Sanguinetti y Fau le habrían transmitido a Díaz que el camino que se adoptó hace años fue el del 'cambio en paz', opuesto, según ellos, al que tomó la presente administración de revisar el pasado», citó El Espectador.
El relevo del teniente general Díaz se produjo luego de que ocho ex efectivos militares y policiales fueran procesados con prisión el mes pasado por la desaparición de Adalberto Soba en 1976 en Buenos Aires. Esa desaparición fue excluida de la Ley de Caducidad, ratificada por la ciudadanía en 1989, que evitó juzgar las violaciones a los derechos humanos cometidos durante la dictadura (1973-1985).
Los procesados son los militares retirados José Gavazzo, Gilberto Vázquez, Jorge Silveira, Ricardo Arab, Ernesto Ramas, Luis Maurente y los ex policías Ricardo Medina y Pedro Sande.
El presidente Vázquez prometió al asumir el gobierno el 1 de marzo de 2005 investigar el destino de los desaparecidos durante la dictadura en el marco de la Ley de Caducidad y ordenó excavaciones en predios militares y privados, luego de que informes de las Fuerzas Armadas señalaran los lugares de enterramiento.
Pero los lugares de enterramientos clandestinos indicados en el informe del Ejército probaron ser falsos, pues las excavaciones sólo arrojaron el hallazgo de los restos de dos personas, una de ellas señalada por la Fuerza Aérea. Una Comisión para la Paz instalada entre 2000 y 2003, que investigó el destino de los desaparecidos, concluyó que la dictadura uruguaya dejó 38 desaparecidos en el país, 26 de los cuales se constató que fueron asesinados.
Saavedra se desempeñaba hasta ayer al frente de la poderosa División de Ejército 1, que abarca las principales guarniciones del arma, en Montevideo y el vecino departamento de Canelones.
El militar ascendió al grado de general en 2000 y a partir de allí fue director del Instituto de Armas y Especialidades del Ejército, director de Sanidad de las Fuerzas Armadas y comandante de las divisiones de ejército 4, con asiento en la ciudad de Minas, en el este del país, y de la división 1. Además, estuvo al frente del grupo de militares uruguayos que integró la misión de Naciones Unidas en la India y en Pakistán.




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