Temer festejó la aprobación de polémica reforma laboral: "Es la vía rápida de nuevos empleos"
-
Países Bajos celebró el Día del Rey con Guillermo en su cumpleaños y una postal familiar junto a Máxima Zorreguieta y sus hijas
-
Tiroteo en Washington: así fue el plan de ataque contra Trump
El presidente brasileño afirmó que la ley propuesta por el Gobierno era "necesaria".
Acorralado por escándalos de corrupción y con una popularidad baja, Temer se anotó así una importante victoria en su gestión.
La votación de este martes se realizó después de casi siete horas de suspensión debido a una protesta de senadoras opositoras que interrumpieron la sesión al ocupar las sillas de la mesa principal.
El incidente llevó a que el hemiciclo de la Cámara alta quedase virtualmente a oscuras por orden del presidente del Senado, Eunicio Oliveira, para evitar el boicot a la votación.
El polémico proyecto de reforma laboral es rechazado por sindicatos y cuenta con el apoyo del empresariado.
Uno de los puntos más polémicos de la reforma laboral plantea que "lo acordado valga por encima de lo legislado", lo cual dará valor legal a los convenios pactados entre trabajadores y empleadores, aún cuando no se ajusten totalmente a las normativas en vigor.
Eso, según el Gobierno, permitirá que las vacaciones anuales sean divididas hasta en tres veces, que se pueda negociar la jornada de trabajo y otros acuerdos, siempre y cuando sean fruto de convenios colectivos y no violen principios laborales fundamentales recogidos en la Constitución.
De igual manera, el proyecto también acaba con la llamada "contribución sindical obligatoria", conocida también como "impuesto sindical", la cual impone que a los empleados se les descuente un día de trabajo anual para destinarlo al gremio en que están afiliados.
En otros apartados, también regula el trabajo desde casa y la posibilidad de negociar hasta el horario de almuerzo.
El rechazo de los gremios obreros a esta y otras reformas que ha propuesto el Gobierno de Temer, como la de jubilaciones y pensiones, se expresó en los últimos meses con dos huelgas generales, pero que no tuvieron una adhesión masiva de los trabajadores.
Antes de la votación en el Senado, cientos de obreros de gremios metalúrgicos protestaron contra la reforma laboral en San Pablo, la mayor ciudad del país, en una tibia resistencia a la propuesta del Gobierno de Temer.



Dejá tu comentario