Caracas (enviado especial) - Hugo Chávez se mostró ayer dispuesto a retomar el diálogo con el gobierno de Estados Unidos, aunque condicionó esa posibilidad a que no existan «imposiciones» por parte de la administración Bush, que envió, a través de Tom Shannon, el jefe de su diplomacia para América latina, una señal de acercamiento.
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«Siempre estamos abiertos a diálogo», dijo ayer Chávez desde Miraflores y se permitió bromear con la figura que él usó para referirse a George W. Bush. «No soy Jesucristo, pero soy uno de sus seguidores, y Jesucristo habló con el demonio, pero éste, en el desierto, quiso tentarlo», citó la Biblia.
«Estoy dispuesto a dialogar, pero no a que nos impongan las condiciones de ese diálogo», afirmó Chávez, que planteó, a su vez, que le resulta difícil tener «buenas relaciones con un gobierno que financió actividades conspirativas» en su contra y también trató de «desestabilizar» a su gobierno.
Reiteración
«En estas condiciones, estoy dispuesto (a conversar), pero dudo de que ellos quieran», sostuvo. Hasta allí la distensión: luego reiteró que Bush debería «renunciar» a la presidencia «luego de la fenomenal derrota» que padeció en las elecciones parlamentarias de noviembre último.
También se expresó el embajador norteamericano en esta ciudad, William Brownfield. El resultado del domingo, señaló, «es decisión del pueblo venezolano, que reconocemos. Estamos listos, preparados y animadospara explorar y ver si podemos observar progresos en algunos temas bilaterales».
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