6 de febrero 2015 - 16:50

TransAsia: una tragedia de sólo tres minutos

TransAsia: una tragedia de sólo tres minutos
Por Ricardo Oliveros.- Imagine usted, que debe resolver una tragedia en tres minutos. Sólo cuenta con ese escaso tiempo para que defina indefectiblemente si puede seguir viviendo o morir en el intento. Ese fue el brevísimo margen con el que contó el piloto para pretender aterrizar el avión de TransAsia en la emergencia. Tres minutos con veintitrés minutos. El vuelo duró nada más que eso.

Los equipos de investigación que hallaron las cajas negras de la aeronave informaron preliminarmente que a los cuarenta segundos de haber despegado, en el ATR 72-600 se presentó una falla con fuego en el motor número dos. Ni bien transcurrieron otros segundos se apagó el motor número uno. Aún no se ha definido a qué se debió ese "turned off". Sí se advierte en la información de la "Fly Data Recorder", la caja negra que graba los parámetros de vuelo, que hay un intento de volver a encenderlo pero sin éxito.

Cuando un comandante tiene fuego en un motor debe apagar el mismo para extinguir las llamas. Es posible que por error el piloto de TransAsia haya confundido los comandos de ambos motores, reduciendo el motor sano en lugar del que tenía fuego, ya que es abrupta la interrupción de la planta de poder y no se advirtió hasta ahora otra posible falla. Vale aclarar que esto es sólo una especulación ya que hay que esperar a que se expida la junta investigadora.

Pero también es bueno darle contexto al estresante y trágico momento que los pilotos debían afrontar, ya que de tomar como válido el posible error de pilotaje, sería una equivocación grave.

La primera falla se origina a solo cuarenta segundos de haber despegado y con 1200 pies de altura, aproximadamente 400 mts. Y el segundo conflicto con el otro motor luego de otros segundos del anterior. Con lo cual ante la falta de la planta de poder, para no perder velocidad ya que sin velocidad el avión cae, el piloto penalizó altura. Es decir, bajó la nariz de su aeronave con un descenso intencional.

Como se puede apreciar en el cuadro N:1 en el momento del incidente con el primer motor, la curva de velocidad se encuentra en poco más de 100 nudos, aproximadamente 200 km/h, manteniendo la misma performance del despegue, y está a poco más de 1000 pies, casi 400 metros de altitud. Así continúa el vuelo con prácticamente la misma velocidad y ganando altura hasta que se produce el apagado del segundo motor. Desde ese momento puede observarse cómo la curva roja se mantiene pero en cambio cae de manera contundente la curva azul.

Durante esos minutos la cabina es escenario de varias alarmas que alertan sobre la gravedad de los hechos. Por lo menos cinco de ellas han sido registradas en la caja negra examinada. Naturalmente luces que se encienden y sonidos estridentes también suman tensión al cockpit del avión y quedan pocos minutos para resolver. La aeronave se aproxima demasiado rápido a la tierra.

En el cuadro N:2 se puede observar que la trayectoria del avión tiene una concordancia con el río donde finalmente cae luego de envestir al puente. Es probable que el piloto haya pretendido ese recorrido con el fin de acuatizar. De hecho esquivó edificios y casas en una zona extremadamente poblada.

Es posible, observando la imagen captada por el vehículo de la autopista que en el momento del accidente, el avión haya entrado en pérdida, (falta de sustentación por poca velocidad), los planos de las alas se colocan verticalmente, probablemente porque el piloto tenía compensado el timón de dirección. El tren de aterrizaje está arriba, es decir no se accionó el comando para prepararlo para un aterrizaje pese a que seguramente otra alarma anunciaba que se debía hacer. Caben entonces dos hipótesis, intencionalmente no lo hizo porque pensaba acuatizar o lo sobrepasó la situación, pero hasta el último momento el comandante intentó volarlo. Sus manos estaban sobre los comandos de la aeronave cuando fue rescatado.

Decir que un accidente se debe un error de pilotaje es una equivocación, ya que en la aviación siempre se considera que una tragedia es producida por varios factores o causas. Lo primero que sabemos hasta ahora es que hubo una falla en un motor y es posible que el piloto no supiera resolver correctamente la emergencia que suele practicarse en simulador. Habrá que esperar a que los investigadores den el informe final de este trágico accidente que costó la vida de al menos 35 personas. Para algunos como el presidente de Taiwán el piloto fue un héroe. Otros en cambio dicen que cometió un error muy grave. Fueron tres minutos, solo tres minutos para resolver entre la vida y la muerte.

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