25 de septiembre 2020 - 00:00

El Partido Republicano ignoró a Trump y garantizó una transición ordenada en caso de derrota

El presidente insiste en la posibilidad de un fraude con el voto por correo. Su correligionario Mitt Romney lo comparó con el dictador bielorruso Lukashenko, y Biden se preguntó "en qué país vivimos".

REPUDIADO. Un grupo de manifestantes abucheó ayer a Donald Trump cuando acudió a la Corte Suprema junto a su esposa Melania para rendir homenaje a la fallecida jueza progresista Ruth Bader Ginsburg. “¡Voten para sacarlo!”, se escuchó. Asimismo,”¡honren su deseo!”, en referencia a la última voluntad de Ginsburg, quien pidió que la reemplazaran después de las elecciones de noviembre, al revés de lo que pretende el mandatario.

REPUDIADO. Un grupo de manifestantes abucheó ayer a Donald Trump cuando acudió a la Corte Suprema junto a su esposa Melania para rendir homenaje a la fallecida jueza progresista Ruth Bader Ginsburg. “¡Voten para sacarlo!”, se escuchó. Asimismo,”¡honren su deseo!”, en referencia a la última voluntad de Ginsburg, quien pidió que la reemplazaran después de las elecciones de noviembre, al revés de lo que pretende el mandatario.

Washington - Varias figuras poderosas dentro del Partido Republicano de los Estados Unidos salieron ayer al cruce de declaraciones en las que el presidente, Donald Trump, sugería que podría desconocer un eventual resultado adverso en las elecciones del 3 de noviembre y, con eso, trabar la asunción del demócrata Joseph Biden.

El influyente líder de la mayoría oficialista en el Senado, Mitch McConnell, aseguró que habrá una transición “ordenada” tras los comicios.

“El ganador de la elección del 3 de noviembre asumirá el 20 de enero. Habrá una transición ordenada como la ha habido cada cuatro años desde 1792”, tuiteó McConnell.

El pronunciamiento, que evitó mencionar a Trump, fue replicado por otras figuras del partido. Otro senador, Mitt Romney, un crítico tenaz del jefe de la Casa Blanca, indicó, por su parte, que “la transición pacífica en el poder es fundamental para la democracia”. “Sin eso, seríamos Bielorrusia”, añadió en referencia al país en donde Alexander Lukashenko acaba de asumir su sexto mandato consecutivo en medio de denuncias abrumadoras de fraude, protestas sociales y el desconocimiento de la comunidad internacional.

“Cualquier sugerencia de que un presidente podría dejar de respetar esa garantía constitucional es impensable e inaceptable”, añadió.

El rechazo alcanzó incluso a figuras alineadas con el mandatario, como el senador conservador por Florida Marco Rubio, quien aseguró que “al mediodía del 20 de enero de 2021 vamos a ver un juramento presidencial pacífico”.

A esa idea se sumaron los representantes (diputados) Liz Cheney, Steve Stivers y otros.

La catarata de pronunciamientos fue una reacción a declaraciones realizadas por el magnate en una conferencia de prensa en la Casa Blanca, en las que había señalado al respecto que “tendremos que ver qué pasa en ese momento”.

También Biden, quien marcha al frente en las encuestas nacionales pero ni tiene asegurado el triunfo en el Colegio Electoral, cruzó a Trump. “¿En qué país vivimos? Es una broma. Quiero decir, ¿en qué país estamos? Él dice las cosas más irracionales, no sé qué decir”.

El presidente se queja de las condiciones de organización de las elecciones y afirma -sin presentar pruebas- que el voto por correo, probablemente masivo en este contexto de pandemia, es una fuente potencial de fraude.

Es más, Trump pareció el miércoles llamar a una anulación del voto epistolar.

“Desháganse de estas papeletas y todo será muy pacífico, no habrá transferencia del poder. Realmente será una continuación”, dijo.

“Creo que esto terminará en la Corte Suprema y creo que es muy importante que tengamos nueve jueces”, dijo Trump en referencia a su idea de designar mañana a quien debería suceder a la jueza Ruth Ginsburg, fallecida hace una semana (ver aparte).

“Esta estafa (electoral) que los demócratas están llevando a cabo es una estafa, la estafa se verá en la Corte Suprema de los Estados Unidos y creo que tener una situación de 4 a 4 no es una buena situación”, dijo.

Solo una elección presidencial anterior en Estados Unidos, la contienda de 2000 entre el republicano George W. Bush y el demócrata Al Gore, tuvo un resultado determinado por la Corte Suprema.

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