26 de noviembre 2004 - 00:00

Un avance en Colombia

Bogotá - Un total de 452 paramilitares se desmovilizaron ayer en Urabá, una de las regiones de Colombia más duramente golpeadas por la violencia, con lo cual se inició un proceso de desarme de 3.000 combatientes de ultraderecha de aquí a fin de año. La desmovilización se formalizó durante una ceremonia en el municipio de Turbo, que fue presidida por el alto comisionado para la paz del gobierno, Luis Carlos Restrepo, y por el máximo jefe de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), Salvatore Mancuso. El presidente Alvaro Uribe dijo que se debe ser generoso con los irregulares que renuncian a las armas y severo con quienes persisten en la violencia.

En tanto, 12 personas murieron, entre ellas, cuatro civiles, y 15 resultaron heridas en enfrentamientos entre la guerrilla de izquierda y los paramilitares.

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