13 de marzo 2007 - 00:00

¿Un pacto negro entre Moreno y exportadores?

Guillermo Moreno
Guillermo Moreno
No cesó el malhumor de un sector del campo por el cierre de las exportaciones de trigo aun luego de conocida la resolución sobre las compensaciones. Los más enojados resultaron ser los productores, ya que se sienten perjudicados por la medida que entorpece el comercio del cereal.

Los exportadores, como otras tantas veces, no se han pronunciado sobre la disposición que les traba el comercio internacional.

«Las compensaciones concedidas no conforman a nadie, pero aparentemente, es lo mejor que podían ofrecer...», decía resignado un empresario.

«La medida genera desigualdades. Se cierran las exportaciones, pero el exportador no protesta porque sabe que aún debe comprar trigo y con este escenario el precio bajará», indicaba el informante. En efecto, el mercado descuenta que a los exportadores aún les falta comprar poco más de 1 millón de toneladas de los 8,8 millones registrados en las declaraciones juradas de ventas al exterior. El cierre de los registros frena la competencia y, en definitiva, presiona a la baja los precios del trigo.

«Se dice que se quiere beneficiar a los productores, pero esta medida se asemeja más a un pacto negro entre Moreno y los exportadores, con el único objetivo de hacer desplomar el precio del cereal. Los exportadores terminarán de cubrir sus necesidades a un precio vil, y el productor ahogado por la necesidad, venderá. Moreno logrará su objetivo de que no se recaliente el insumo principal del pan», decía ayer ante este diario un agricultor de la Pampa Húmeda.

La resolución conocida ayer sobre compensaciones para el trigo determina un sistema de ayuda para cuando el trigo se opere entre $ 370 y $ 433. Un cereal negociado a un valor inferior no accede al régimen de compensación. «El sistema no es muy transparente. ¿Cómo puede ser que si el cereal no alcanza un valor de $ 370 no acceda a la compensación cuando ese productor es, supuestamente, el que necesita más ayuda?», decía indignado un analista de granos.

Ayer, los exportadores pagaban $ 350 por trigo en Buenos Aires mientras un molino llegó a pagar $ 372 por tonelada.

«La calidad del trigo es buena y muy pareja este año, así que si el precio pagado no llega a $ 370 es porque no tiene buena calidad y no merece una compensación», indicaban ayer.

  • Recomendación

    Desde la Secretaría de Agricultura recordaban que existe un compromiso de la molinería de respetar el valor mínimo de $ 370 por tonelada y recomendaban a los productores «no malvender sus granos».

    Lo cierto es que la preocupación de los productores quedó manifestada anoche por la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), que en un comunicado ratificó los comentarios escuchados en el mercado de granos.

    «Con la resolución publicada en el Boletín Oficial sobre el régimen de compensaciones al trigo, se otorga total impunidad a los exportadores para que sigan apropiándose de la renta del productor, al poder pagarle mucho menos de lo que deberían, y se instrumenta un complejo mecanismo donde todos querrán venderles a los molinos para recibir algo del precio que la Secretaría de Comercio les sacó», indicó la entidad.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar