28 de mayo 2018 - 00:00

Una dura pelea por mantener el grado de inversión

Bogotá - En medio de la caída de los ingresos petroleros, el próximo presidente de Colombia tendrá que empujar cuanto antes en el Congreso impopulares reformas fiscales para evitar que el país pierda el grado de inversión.

"Si yo, como Gobierno no me ocupo de mostrar una consolidación fiscal en los primeros seis meses, en enero o febrero del año entrante Moody's y Fitch nos van a hacer un 'downgrade'", opinó Munir Jalil, economista jefe de Citibank. "El inversionista se va a ir y va a generar un problema grave de balanza de pagos".

La cuarta economía de América Latina recortó en los últimos dos años a la mitad su ritmo promedio de crecimiento anual de las últimas tres décadas. Pero los analistas esperan este año una expansión del 2,7% desde el 1,8% del año pasado, aún lejos del nivel ideal estimado en 5%.

Economistas, académicos, sindicatos y empresarios coinciden en que el nuevo mandatario tendrá que buscar una reforma tributaria para sustituir impuestos que vencen este año y compensar el desplome de ingresos petroleros, que en los últimos tres años cayeron un 40%. El reciente repunte podría darle algo de aire, pero aún no se sabe si se sostendrá.

De acuerdo con las metas oficiales, el déficit fiscal tiene que ir disminuyendo gradualmente desde la meta de este año del 3,1% del PBI hasta un 1,5% en 2022.

S&P rebajó en diciembre la calificación crediticia de Colombia a "BBB-" desde "BBB" y en febrero Moody´s redujo el panorama de su nota de "estable" a "negativo" .

La agencia Fitch mantuvo recientemente la calificación del país en BBB con una perspectiva estable, pero alertó que será difícil lograr el objetivo fiscal de 2,4% del PBI el próximo año si no toma medidas adicionales.

Colombia está escuchando a las calificadoras, porque fondos de inversión extranjeros mantienen 25.500 millones de dólares en deuda pública doméstica.

Agencia Reuters

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