Washington (EFE, AFP) - El modo en que la captura de Saddam Hussein fue anunciada al mundo formaba parte de un plan de EE.UU. muy estudiado desde hace meses y que tenía como objetivo provocar un impacto entre la población estadounidense y cortar de raíz cualquier duda sobre la veracidad de su detención.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El plan recibió el nombre en clave «HVT número 1», las iniciales de High Value Target u Objetivo de Gran Valor, y se diseñó para evitar que se repitieran los rumores, negaciones y todo tipo de teorías que se desataron tras la muerte de los hijos de Saddam, Uday y Qussay, en un tiroteo con soldados estadounidenses en Mossul.
El plan fue diseñado meses atrás, entre otros, por el director de comunicaciones estratégicas de la Autoridad Provisional de la Coalición (CPA) en Irak, Gary Thatcher -un antiguo periodista-, su colega británico, Charles Heatley, y varios agentes de los servicios secretos, según informó ayer «The New York Times».
El equipo diseñó dos estrategias diferentes, una para el caso de que Saddam fuera capturado vivo y otra para el caso de que se lo encontrara muerto. En cualquiera de los dos, la idea era difundir al público lo antes posible las imágenes de Hussein. En el caso de los cuerpos de Uday y Qussay, este proceso se dilató bastante, lo que hizo que la población árabe acogiera con incredulidad las primeras noticias.
Finalmente, los mandos estadounidenses tuvieron que exhibir los cuerpos de los dos hermanos a los periodistas para que los iraquíes aceptaran finalmente como cierta la noticia.
Si Saddam hubiera sido encontrado muerto, se hubieran acelerado los trámites para su identificación. Al ser capturado vivo el pasado sábado en la aldea de Daun, en las cercanías de Tikrit, lo que se transmitieron fueron las imágenes de su reconocimiento médico.
Según el propio Thatcher, esta grabación se eligió cuidadosamente: «No queremos una imagen que vaya a permitir que aparezca como un héroe o como un mártir».
«Las imágenes en las que se ve cómo lo examinan para ver si tiene piojos y le miran la garganta son lo más rutinario que hay, lo que viene a mostrar que es un mortal común y corriente, que no es sobrehumano, que ya no es una amenaza», explicó el responsable de comunicaciones de la CPA.
El plan preveía también que los iraquíes desempeñarían un papel en el anuncio de la captura. El encargado fue Yalal Talabani, ex presidente del Consejo de Gobierno iraquí, quien informó someramente de la detención a la prensa en Irak e Irán.
Tres horas más tarde, era el jefe de la CPA, Paul Bremer, quien con un escueto: «Señoras y señores... lo tenemos», anunciaba la detención de uno de los hombres más buscados por EE.UU.
En tanto, en EE.UU. se desató una intensa competencia televisiva en torno a Hussein. Las cadenas de televisión ABC, CBS, CNN, Fox y NBC. CNN insiste en que fue la primera, en la madrugada del domingo, en salir al aire con las imágenes de un Saddam barbudo y desaliñado.
Dejá tu comentario