Washington (AFP) - En una decisión sin precedentes, Estados Unidos anunció ayer que invitó a un equipo de expertos de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) a observar la elección presidencial del 2 de noviembre, algo que llevó a observadores a preguntarse si la medida responde a que se teme la repetición de hechos polémicos como los ocurridos en Florida en la anterior contienda.
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Ante esas dudas, el Departamento de Estado salió a aclarar que la invitación no quiere decir que habrá problemas en la elección que enfrentará al presidente republicano George W. Bush y al senador demócrata John Kerry, sino que refleja «un acuerdo de principio» tomado por la OSCE. «Este no es un tema de si habrá o no elecciones libres y justas en Estados Unidos», dijo el subportavoz Adam Ereli. «Es cuestión de un acuerdo entre todos los Estados de la OSCE que es correcto y apropiado, en el interés de la transparencia y el equilibrio», continuó.
Así respondió Ereli a insistentes preguntas de los periodistas sobre la posibilidad de que se repitan las cuestionadas elecciones de 2000, cuando la decisión final llegó gracias a una decisión de la Corte Suprema sobre la controvertida votación en Florida.
A raíz de ese episodio, la OSCE, que ha enviado observadores a los países en proceso de democratización dentro y fuera de Europa desde 1990, inició en 2002 un programa en el cual los monitores pueden también ser desplegados en democracias establecidas.0
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