Ya es ley: Congreso exige a Bush la retirada de Irak
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La presidenta demócrata de la Cámara baja de EE.UU., Nancy Pelosi, se rodeó ayer de los
principales referentes opositores del Congreso para proclamar «el tiempo para un cambio
de rumbo en Irak». Terminar con la ocupación en ese país se convierte así en una carta
electoral con miras a los comicios de 2008.
La Casa Blanca aseguró además que Bush desea pasar rápidamentea la fase siguiente, y preparar un nuevo texto que permita efectivamente desbloquear los 124.000 millones de dólares solicitados por el Pentágono para financiar ambas guerras.
El veto presidencial, previsto para comienzos de la próxima semana, podría coincidir con el cuarto aniversario del anuncio de Bush del fin de las « principales operaciones de combate» en Irak, con un gigantesco letrero de fondo con la inscripción «misión cumplida».
«Este presidente que puso al país en guerra bajo falsos pretextos debe ahora tener el coraje de reconocer que su política fracasó y trabajar con nosotros para conducir esta guerra a un fin responsable», dijo el jefe de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, poco antes de la votación.
«Si el presidente se rehúsa a cambiar de rumbo, Estados Unidos se arriesga a permanecer atrapado en Irak durante años y no solamente algunos meses», agregó Reid.
Pero, a mediano plazo, a pesar de los votos en el Congreso y las disputas políticas, nadie duda que el Congreso demócrata terminará por desbloquear los fondos que reclama el Pentágono, según modalidades que sin embargo siguen siendo muy vagas.
Entre las soluciones previstas, los demócratas pueden desbloquear los fondos con cuentagotas, para mantener a Irak en el centro de la actualidad política, o imponer el respeto de ciertos objetivos, forzando al gobierno a justificar los «progresos» que alega haber conseguido en el terreno.
Mientras tanto, llegado a Washington para elaborar un cuadro de la situación, el comandante de la Fuerza Multinacional en Irak, el general David Petraeus, dijo que la situación en ese país « empeorará antes de mejorar» sobre todo debido al apoyo de Irán y Siria a los terroristas.
Sin embargo, repitió que necesitaba esperar hasta setiembre para divulgar sus conclusiones sobre la marcha de la nueva estrategia anunciada en enero por Bush, que contempla el envío a Irak de 28.000 soldados suplementarios. «La situación en Irak es extremadamente compleja y difícil. Para alcanzar el éxito, se necesitará perseverancia y sacrificio», advirtió el general Petraeus, quien destacó que «el éxito, al final, dependerá de los iraquíes».
En ese contexto, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, dijo ayer que no testificará en la Cámara baja luego que legisladores demócratas aprobaran el miércoles una citación a fin de discutir la afirmación de la Casa Blanca de que Saddam Hussein buscó uranio en Níger para armas nucleares. La aserción probó luego ser falsa, aunque sirvió para justificar la invasión. La funcionaria dijo que había respondido a preguntas sobre el tema en tres cartas el mes pasado, y citó una doctrina legal que puede proteger al presidente y a sus colaboradores de tener que responder interrogatorios del Congreso.




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