Zapatero, complicado por sondeos e Iglesia
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«El laicismo radical puede llevar a la disoluciónde la democracia», aseguró el domingo el arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco. «El ordenamiento jurídico ha dado marcha atrás respecto a la Declaración de Derechos Humanos», dijo por su parte el cardenal de Madrid, Antonio María Rouco Varela.
Los prelados «tienen dos opciones: o presentarse a las elecciones o mantenerse al margen de la política», respondió ayer en su blog el secretario de Organización de los socialistas, José Blanco. El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, «católico, español y socialista», tachó las críticas de «inaceptables». La jerarquía eclesiástica «se ha vuelto a equivocar», dijo.
El trasfondo del enfrentamiento entre el gobierno y la jerarquía católica española son leyes sociales como la que permite el matrimonioentre personas del mismo sexo y la adopción de niños, que impulsó el Ejecutivo socialista y que irritaron a los obispos.
Los obispos aseguran que leyes como la que permitió el matrimonio homosexual y la que agilizó los trámites del divorcio ponen en peligro a la familia como institución social y han presionado por ello, coincidiendo siempre con el PP, en los últimos cuatro años.
La supresión de la religión como asignatura obligatoria en los colegios estatales, nuevas normativas sobre bioética y la introducción de una nueva asignatura escolar que la Iglesia considera que pretende imponer valores morales motivaron también en estos cuatro años una serie de críticas de la jerarquía católica.



