4 de agosto 2026 - 16:38

Empezó a fabricar botines de fútbol para mujeres y busca instalarse en un espacio descuidado por las grandes marcas

Felipe Manuk dejó su trabajo en Mercado Pago y convirtió su pasión por el fútbol en la base de su emprendimiento. Todo surgió a partir de una pregunta que lo llevó a meterse en una industria que no conocía.

El fútbol femenino crece de manera exponencial y abre puertas para nuevos negocios.

El fútbol femenino crece de manera exponencial y abre puertas para nuevos negocios.

Felipe Manuk es un emprendedor de 27 años. Fanático del fútbol, jugaba cinco veces por semana con sus amigos y siempre había tenido un interés particular por el calzado que se utilizaba en este deporte. Dentro de esa dinámica se le ocurrió hacerse una pregunta: ¿por qué no existían botines desarrollados específicamente para mujeres?

En ese momento trabajaba en Mercado Pago y todavía no imaginaba que esa inquietud terminaría dando pie a la creación de un emprendimiento propio enfocado exclusivamente en el deporte femenino.

El punto de inflexión se dio en 2023. Mientras investigaba cómo se fabricaba un botín, Manuk se anotó en una escuela de calzado para aprender el proceso completo, desde el desarrollo artesanal hasta la fabricación industrial. Al mismo tiempo se disputaba el Mundial de fútbol femenino y empezaban a multiplicarse en distintos países los reclamos de jugadoras y especialistas por la falta de productos diseñados específicamente para ellas.

En una charla con Ámbito, el emprendedor repasó toda la historia de lo que sería la marca NITA, que está a punto de salir al mercado con botines de fútbol específicamente desarrollados para el pie femenino.

"Yo tenía ganas de hacer una marca de botines y me puse a investigar. En ese interín, sucedieron dos cosas al mismo tiempo. La primera fue que me anoté en una escuela de calzado para aprender de punta a punta cómo se desarrolla el proceso de hacer cualquier tipo de calzado. Y lo segundo fue que en ese momento, en 2023, se estaba haciendo el Mundial de fútbol femenino. Ahí ví que había reclamos muy fuertes desde países como Estados Unidos, Inglaterra y España, por el déficit de indumentaria específica para jugadoras. Esto despertó más mi interés por desarrollar una marca de fútbol femenino en Argentina", explicó.

Así, Felipe empezó a hablar con futbolistas profesionales y amateurs, kinesiólogos, diseñadores y especialistas en ciencias del deporte. Encontró situaciones que, vistas desde la lógica del negocio, revelaban una oportunidad. Entre las futbolistas argentinas había jugadoras profesionales que usaban botines de talles infantiles porque no encontraban una alternativa específica que les ofreciera el nivel de rendimiento que buscaban. "Era toda la oferta que había, era unisex o de hombre", recuerda.

De la pregunta al laboratorio

Manuk cuenta que NITA no nació de adaptar un botín masculino con una estética, diseño, colores o una escala de talles diferentes. "Nuestro objetivo desde el primer momento fue desarrollar un producto específico desde cero", remarca.

Felipe Manuk, CEO y fundador de NITA.

Felipe Manuk, CEO y fundador de NITA.

La primera decisión fue trabajar sobre la horma, la estructura que determina la forma del calzado. Según explica el fundador, históricamente el calzado deportivo se desarrolló a partir de una horma basada en el pie masculino. NITA decidió invertir la lógica y construir su propia horma deportiva tomando como punto de partida el pie de la mujer.

Para eso utilizó información biométrica de Volumental, una compañía sueca que posee una base de millones de puntos de datos obtenidos a partir del escaneo de pies. Pero la investigación no quedó limitada a una base internacional. El equipo desarrolló un talle 38 y lo contrastó con cientos de pies de mujeres argentinas que fueron escaneados para determinar las características del pie promedio correspondiente a ese talle.

Con esos datos construyó una curva propia que va aproximadamente del 35 al 42, buscando abarcar una parte significativa del mercado femenino.

La capellada fue otro capítulo de investigación. El equipo habló con jugadoras profesionales y amateurs para entender qué buscaban en un botín y qué características valoraban especialmente en materia de comodidad. El desarrollo terminó combinando media y TPU, a partir de esos aprendizajes. Pero el componente que mayor investigación demandó fue la suela, destaca Manuk.

El botín como parte de la prevención

La suela de NITA no fue diseñada solamente para mejorar la sensación al jugar. El equipo puso especial atención en la relación entre el botín, la superficie y los movimientos que realiza una futbolista.

Manuk señala que las mujeres sufren entre dos y tres veces más lesiones de ligamento cruzado que los hombres. Aclara que se trata de un fenómeno multicausal y que ningún botín puede resolver por sí solo el problema, pero sostiene que el tipo de suela puede contribuir a reducir determinados riesgos.

La investigación se concentró especialmente en la tracción rotacional, es decir, qué ocurre cuando el botín queda apoyado mientras la jugadora gira para cambiar de dirección, salta y aterriza o intenta arrancar hacia otro lado.

"Estudiamos cómo se comportaban las distintas formas de las suelas", explica Manuk. Para eso combinaron pruebas de laboratorio con entrevistas a diseñadores de botines, especialistas en calzado y kinesiólogos.

El resultado fue una suela con tapones cónicos, que el equipo considera más benévolos frente a los movimientos de rotación. También optaron por utilizar tapones algo más cortos y en mayor cantidad, buscando mantener la tracción sin generar un nivel excesivo de bloqueo del pie contra el terreno.

El desarrollo contempla además una diferenciación según la superficie. NITA prepara una suela para el césped sintético tradicional de las canchas de fútbol 5 argentinas y otra para el pasto natural utilizado en canchas de fútbol 7 y 11.

La distinción responde a una premisa que Manuk considera fundamental: un botín no debería utilizarse indistintamente sobre cualquier superficie. La altura, distribución y características de los tapones deben guardar relación con el terreno.

Una marca argentina que fabrica en Brasil

La paradoja industrial es que el producto es argentino, pero el botín se fabricará en Brasil. El desarrollo, la investigación, la definición de la horma, la propuesta de producto y el diseño pertenecen a NITA. La fabricación se realizará en Novo Hamburgo, en el sur de Brasil, donde la empresa trabaja con un fabricante especializado.

Manuk explicó que la compañía está actualmente en la última etapa de desarrollo. Ya recibió las muestras comerciales y comenzó una fase de pruebas con jugadoras y personas vinculadas al proyecto antes de avanzar hacia la producción. El lanzamiento comercial está previsto para mediados de este mes.

Pero el emprendedor admite que la empresa asume un doble desafío, ya que no alcanza con demostrar que NITA desarrolló un botín diferente: primero tiene que explicar por qué una mujer necesita un producto específicamente diseñado para ella y, después, convencerla de que ese producto es mejor para jugar.

Respecto del mercado al que apuntan, Manuk asegura que no considera que la entrada de las grandes marcas en este segmento sea una amenaza para su proyecto. Por el contrario, considera que el interés de los grandes "confirma que la necesidad que detectamos es real, existe".

Y tiene estudiados los movimientos de los líderes del mercado: "Adidas lanzó por primera vez el año pasado su primer modelo exclusivo para el pie de la mujer. Puma adaptó algunas formas, pero no termina de ser un desarrollo completamente entero porque comparte la misma suela con el botín masculino. Y Nike hoy comercializa todos sus botines unisex. Mercado hay, todo indica que estamos bien rumbeados".

El negocio que crece alrededor del fútbol femenino

La apuesta de NITA coincide con una transformación más amplia del fútbol femenino. Manuk sostiene que distintos estudios internacionales proyectan que podría convertirse en uno de los cinco deportes más practicados del mundo hacia 2030 y señala un crecimiento del mercado del orden del 300% desde 2021.

En la Argentina también encuentra señales concretas. Cita un informe realizado por Win Sports y Voices durante 2025, según el cual una de cada cuatro mujeres jugó al fútbol durante ese año.

Pero para Manuk hay algo más importante que las estadísticas: lo que está ocurriendo en las canchas.

"Hoy vamos a cualquier cancha de fútbol 5, fútbol 7 en la ciudad, y vemos fútbol femenino", dice. Hay escuelitas, academias y equipos de diferentes edades y niveles. En conversaciones con propietarios de canchas, incluso encontró casos en los que la ocupación femenina representa la mitad de la actividad o supera a la masculina, en un escenario muy distinto al de diez o quince años atrás.

Ese crecimiento también se está produciendo desde abajo. El desarrollo de las divisiones inferiores femeninas en los clubes está generando una generación de chicas que empieza a jugar al fútbol desde edades cada vez más tempranas. Para Manuk, ese proceso puede terminar siendo más importante para el futuro del deporte que el propio salto inicial hacia el profesionalismo.

"Lo de más valor que creo que se hizo hasta ahora, incluso más que declarar el profesionalismo, es el desarrollo de las academias", sostiene.

La razón es sencilla: una chica que empieza a jugar a los 8 o 10 años tendrá una relación con el fútbol completamente diferente a la de una mujer que descubre el deporte a los 20.

Manuk lo observa incluso en su propio entorno. Sus amigas juegan al fútbol los fines de semana, arman equipos y disfrutan de la actividad, pero muchas empezaron de grandes. El crecimiento de las academias permite que las nuevas generaciones lleguen al deporte con otra formación.

Y allí aparece una oportunidad de mercado que excede a las jugadoras profesionales.

De los botines a un ecosistema

NITA no quiere quedarse en el negocio del calzado. La intención de Manuk es construir una marca vinculada con todo el ecosistema del fútbol femenino. "Estamos armando algo mucho más grande que el botín", afirma.

La idea incluye trabajar tanto con futbolistas profesionales como con jugadoras amateurs y poner especial foco en los espacios de iniciación al deporte. Pero también pretende construir una conexión con ámbitos que históricamente fueron fundamentales para acercar a los varones al fútbol: la moda, el arte, la música, los medios, los videojuegos y la cultura popular.

Manuk recuerda su propia infancia: los suplementos deportivos de los diarios, las revistas, las figuritas, los videojuegos. El fútbol, para él, no era solamente jugar. Era todo eso que pasaba alrededor.

"Hoy ya no hay ninguna duda de que se juega al fútbol femenino. Vas a la canchita. Pero ahora preguntás: ¿quién mira fútbol femenino?", plantea. Ese es, a su entender, el próximo territorio para desarrollar.

Por eso el equipo incorporó también diseñadoras vinculadas con el mundo de la moda y busca que la identidad de NITA dialogue con el arte y la cultura. El objetivo es que el producto tenga una estética propia, aunque algunos detalles del diseño todavía se mantienen bajo reserva.

La compañía pretende así ocupar un lugar dentro de una industria que empieza a crecer alrededor del fútbol femenino: calzado, indumentaria, entretenimiento, contenidos, moda y experiencias.

Manuk y su equipo no dejaron al azar ni siquiera el nombre elegido para la marca, que remite a una mujer que tuvo que desafiar las reglas para poder jugar. "NITA está inspirado en Anita Carmona, una futbolista española que jugó durante la década de 1920 en un club masculino y que llegó a disfrazarse de hombre para poder competir", recuerda su fundador.

Su historia fue descubierta décadas después por historiadores del club, que reconstruyeron su trayectoria a partir de entrevistas con antiguos compañeros. Así supieron que aquella mujer había jugado en el equipo masculino y que, además, había sido una de sus mejores futbolistas.

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