2 de septiembre 2022 - 13:23

Para empresas: cuáles son las claves para que un programa de Compliance sea exitoso

Para conocer más sobre esta disciplina y cuál es el alcance en nuestro país, Ámbito mantuvo un diálogo con Roberto Sorzana, quien cuenta con diversas certificaciones internacionales, y publicaciones académicas referidas a Compliance.

La Ley de Responsabilidad Penal Empresaria -vigente desde 2018-, que estableció como requisito obligatorio para ciertas contrataciones con el Estado el contar con programas de compliance, le dio un fuerte impulso a la disciplina en nuestro país.

La Ley de Responsabilidad Penal Empresaria -vigente desde 2018-, que estableció como requisito obligatorio para ciertas contrataciones con el Estado el contar con programas de compliance, le dio un fuerte impulso a la disciplina en nuestro país.

Si bien el Compliance, o la disciplina que busca prevenir y detectar la corrupción en el ámbito empresarial (entre otros incumplimientos legales), cobró relevancia durante los últimos años en Argentina, no es algo nuevo para las organizaciones a nivel global. Su origen puede rastrearse en la década del `70 en EEUU, como resultado de la aprobación de una ley anti-corrupción -la FCPA (por sus siglas en inglés)- que justamente penalizaba el soborno llevado adelante desde el ámbito corporativo.

Durante la primera década del siglo XXI, grandes compañías globales fueron investigadas y sancionadas por violaciones a este conjunto de normas, aplicándose en algunos casos multas de cientos de millones de dólares. En efecto, las costosas sanciones, sumado a la aparición de otras leyes similares en distintos países, impulsaron a que muchas empresas multinacionales adoptaran normas internas para prevenir estas prácticas. Esos incipientes programas de compliance trazaron los lineamientos por los cuales se desarrolló la actividad hasta nuestros días.

En Argentina, la Ley de Responsabilidad Penal Empresaria -vigente desde 2018-, que estableció como requisito obligatorio para ciertas contrataciones con el Estado el contar con programas de compliance, le dio un fuerte impulso a la disciplina en nuestro país.

Un “Programa de Compliance” comprende aquellas actividades que se llevan adelante desde las empresas (y otras organizaciones) para prevenir incumplimientos a ciertas leyes, regulaciones, normas internas, y estándares éticos. Esto incumbe no solo a los directivos, sino también a empleados, y agentes vinculados a la organización.

Para conocer más sobre esta disciplina y cuál es el alcance en nuestro país, Ámbito mantuvo un diálogo con Roberto Sorzana, un experto que cuenta con diversas certificaciones internacionales, y publicaciones académicas referidas a Compliance, y más de una década de experiencia como Compliance Officer en la industria de la energía en nuestro país.

Periodista: ¿Qué importancia le dan hoy las grandes empresas argentinas y las pymes a los programas de compliance? ¿Por qué? ¿Cómo era hace algunos años?

Roberto Sorzana: En base a mis años de experiencia como Compliance Officer, puedo decir que hoy hay una conciencia bastante elevada en las grandes empresas locales de la necesidad de contar con este tipo de programas. Es importante recordar que la Ley 27.401 de Responsabilidad Penal Empresaria, que entró en vigencia en el año 2018, estableció como requisito obligatorio para ciertas contrataciones con el Estado el contar con programas de compliance o de Integridad, como los llama la norma. Esto le dio un fuerte impulso a la actividad en nuestro país. Las PyMEs no sólo no están ajenas a esto; existen reglamentos específicos para ayudarlas a desarrollar programas a su medida. Pero tal vez sea en este segmento donde todavía hay un importante camino por recorrer.

P.: ¿Qué cambios sustanciales puede destacar a partir de 2018 en el seno de las compañías, con la entrada en vigencia de la Ley de Responsabilidad Penal Empresaria?

R.S.: Uno de los principales cambios que implicó la entrada en vigencia de la Ley fue el aumento del interés de las compañías locales por desarrollar Programas de Compliance. Hace algunos años, quienes contaban en nuestro país con estos programas eran principalmente las empresas multinacionales. No había muchas empresas netamente locales que tuvieran este tipo de instrumentos. La Ley contribuyó en impulsarlos de distintas maneras, por un lado, los tornó un requisito obligatorio para participar de determinadas contrataciones con el Estado. Pero, además, los estableció como un elemento atenuante para la empresa a la hora de responder por alguna infracción.

P.: Siendo que los “Lineamientos para Programas de Integridad para PyMEs de la Industria del Petróleo y del Gas” que están siendo ampliamente implementados por las empresas desde el 2021 impactaron la actividad no sólo de la industria de la energía, sino de Compliance en su conjunto, ¿qué puede comentarnos al respecto?

R.S.: Si bien los Lineamientos son bastante recientes, es cierto que han tenido una repercusión muy positiva. El objetivo principal que persiguen, que es lo que los hace tan útiles a la vez, es justamente brindar soluciones asequibles a las pequeñas y medianas empresas de nuestro país que se encuentran en la etapa de diseñar su propio programa de compliance. Reflejan una serie de consensos sobre cómo debería estructurarse un programa para que una PyME pueda cumplir la obligación legal de tenerlo -cuando así lo requiere la Ley- y usufructuar de los beneficios que estos programas otorgan, evitando incurrir en la adopción de estructuras costosas y sobredimensionadas. La fortaleza de los Lineamientos radica en que han sido concebidos luego de un acabado análisis de la normativa vigente, sin perder de vista las posibilidades reales de las PyMEs.

sorzana.jpg

P.: ¿Qué tan desarrollado está el Compliance a nivel de la región, y cómo está ubicada la Argentina dentro de ese contexto?

R.S.: La actividad de Compliance en general se encuentra atravesando un período de desarrollo y sofisticación, y lo que ocurre aquí en Argentina no es la excepción. En las economías más grandes de Latinoamérica puede apreciarse un claro interés en el tema, con las grandes empresas de la región acompañando las tendencias internacionales. Hoy existen consensos básicos sobre cómo debe desarrollarse un programa para que sea exitoso, qué elementos debe abarcar para cumplir con los requerimientos legales vigentes, y cuáles son las temáticas que como mínimo debe comprender. Si bien cada mercado ofrece particularidades en cuanto a su tradición jurídica, cada vez más se observa que los estándares generales se están internacionalizando, ya no para responder solamente frente a los requerimientos de la normativa local, sino también la internacional aplicable a esta materia.

P.: ¿Qué determina el éxito de un Programa de Compliance? ¿Cuáles son las claves para desarrollar y mantener un programa de integridad de calidad?

R.S.: En primer lugar, diría que para que un programa resulte exitoso debe estar adecuadamente diseñado. Esto es, atendiendo específicamente los riesgos inherentes al negocio, y la estructura de la empresa que busca implementarlo. Por ello, el primer paso será sin dudas evaluar cuidadosamente los riesgos a los que la empresa está expuesta, lo que permitirá también asignar adecuadamente el presupuesto. No debe perderse de vista que es necesario lograr un balance entre procedimientos y controles que contribuyan a prevenir y detectar incumplimientos, sin caer en trabas que tornen más compleja la operación y sumen costos innecesariamente. Otra de las cuestiones que determinarán el éxito del programa es la educación del personal, la capacitación continua es un elemento central. Además, deberá contarse con un activo apoyo de la dirección de la organización. Sin éste, las chances de que el programa resulte efectivo descienden notablemente. Por último, el programa deberá contar con políticas y procedimientos que contengan los lineamientos de conducta esperados del personal en el marco de las operaciones de la compañía. Estas políticas deben -en lo posible- evitar ambigüedades, e identificar los canales a disposición de los empleados y terceros para realizar consultas o denuncias relacionadas.

P.: ¿En qué industrias locales existen hoy altos niveles de compliance?

R.S.: Cuando se habla de Compliance es difícil referirse a estadísticas. Medir la corrupción, o en su defecto el nivel de cumplimiento, no es tarea sencilla. Lo que sí puedo decir, es que cuanta más regulación exista sobre determinada actividad, mayores serán los riesgos en materia de compliance, y mayores los esfuerzos para administrarlos adecuadamente.

Dejá tu comentario

Te puede interesar