17 de abril 2024 - 13:42

Oro, el Bitcoin de los pobres

Muchos ven al oro como un arcaísmo y a las criptomonedas como el futuro. Sin embargo la evidencia apunta a que, por sus diferencias, juntas pueden ser el mejor cocktail para los inversores de “menor espalda”.

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En “Money and the Mechanism of Exchange (1875) William Stanley Jevons definió al dinero en base a cuatro funciones: un medio de intercambio, una unidad común de valor, un valor estándar (útil para pagos diferidos) y una reserva de valor. En los 50s los macroeconomistas comenzaron a considerar la idea del “valor estándar” como algo implícito y así llegamos a la idea actual que dinero es aquello que sirve como medio de intercambio, unidad de cuenta y reserva de valor

Si bien podemos generalizar que el oro ha dejado de ser utilizado como un medio de intercambio, fue y sin duda es una moneda y una moneda redituable, mucho más allá de los récords circunstanciales. Desde el 15 de agosto de 1971, cuando el presidente Nixon suspendió la convertibilidad del dólar su rendimiento diario, 0.039% en dólares, el mensual 0.81% y a doce meses 10.49% superan al 0.036%, 0.70% y 8.93% que dejó el S&P 500.

Fig 1 Oro versus S&P500.jpg
Olvidado y hasta despreciado como un arcaismo, el oro ha sido históricamente una buena inversión

Olvidado y hasta despreciado como un arcaismo, el oro ha sido históricamente una buena inversión

Con el Bitcoin, si bien ha sido inmensamente redituable (desde que apareció en julio de 2010 el rendimiento diario es 0.47%, el mensual 11.5% y a 12 meses de 572%), la cosa es algo más discutible.

Por un lado, se argumenta que no posee un valor intrínseco (lo que no es un requisito del dinero). Pero el dólar, ni qué decir del “peso” argentino que desde diciembre se revalorizo en términos reales más de 47% frente a la moneda yanqui, lo tienen… más allá de algún teórico respaldo de la dudosa “buena fe y crédito” del gobierno. Incluso en el caso del oro que, si bien se considera un commodity, apenas el 8% del consumo mundial se destina a procesos industriales (viene cayendo del 11% en 2010 a 6.7% el año pasado).

Fig 2 Consumo mundial del oro.jpg
La demanda de oro como commodity empalidece frente al consumo financiero y suntuario. Desde 2022, con la invasión a Ukrania, los Bancos Centrales tomaron un rol preponderante.

La demanda de oro como commodity empalidece frente al consumo financiero y suntuario. Desde 2022, con la invasión a Ukrania, los Bancos Centrales tomaron un rol preponderante.

Es cierto que el Bitcoin no es mas que un algoritmo que existe y se tranza en “la nube", sin ninguna presencia física, pero no por eso debemos descartar que tenga un “valor”. Pero como ocurre con la joyería en oro (en el antiguo Sumer el hierro era más valioso que el oro, hasta la Segunda Dinastía Egipcia la plata era más valiosa, lo mismo ocurrió durante el siglo XVI D.C. en China, etc.) sus poseedores tienden a considerarlo no solo una reserva de valor, sino un símbolo de estatus: “tengo oro, soy millonario”, “tengo bitcoins, estoy al frente de la innovación financiera”. Tal vez la mejor prueba en este sentido son las valuaciones alcanzadas por los “NFTs”, dibujos o pinturas que solo existen en el meta-mundo.

La otra gran queja en contra de considerar al Bitcoin como moneda pasa por su elevada volatilidad que haría de su valor/utilidad como medio de intercambio, discutible. Esto dicho sin considerar que las transacciones pueden demorar desde unos 10 minutos por bloque hasta algunas horas y que conllevan un costo variable, que en lo que va de este año promedia U$D 7.6 por operación (dependiendo de la situación, baja o sube, el 6 de abril rondaba U$D 2.82 y el viernes pasado salto a u$d 24.51 antes de caer a u$d 10.33; el máximo histórico fue u$d 62.79 el 21/4/21).

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La volatilidad del Bitcoin parece estar reduciéndose año a año

La volatilidad del Bitcoin parece estar reduciéndose año a año

Desde que apareció el BTC (18/7/2010) la desviación estándar de la variación diaria de su precio ha sido 7.6% (Promediando 0.47% con una Mediana de 0%), para el oro durante el mismo período de 1.34% (0.029%/0.024%), para el S&P500 1.09% (0.05%/0.06%) y para el S&PMerval en dólares 2.8% (0.06%/0.08%).

Sin dudas la volatilidad de la criptomoneda excede con creces a la de casi cualquier otro activo financiero, pero existe cierta evidencia a que a medida que está madurando (este viernes tenemos un “halving” -se achica la “recompensa de los “mineros” a la mitad-, lo que reducirá su emisión) la volatilidad se estaría reduciendo, lo que incrementaría su utilidad como medio de intercambio. Claro que en un sentido contrario podríamos argumentar que, a medida que mas y más usuarios están aceptando la cripto como medio de pago, esto reduce su volatilidad. Como sea, lo concreto es que el mercado del BTC está evolucionando y que esa evolución la vuelve cada vez mas parecida a una moneda tradicional.

Fig 4 CAida volatilidad en burbujas.jpg
Los “ciclos” del BTC parecieran ser cada vez menos violentos

Los “ciclos” del BTC parecieran ser cada vez menos violentos

Parecidos pero diferentes

El oro y el Bitcoin comparten varias características. Estrictamente ninguna de las dos cae dentro de la definición usual de lo que es el dinero, al menos para los macroeconomistas (de hecho, las denostan como tales).

Ambas se multiplican por un proceso de minería, en manos del sector privado, lo que constriñe su suministro: el año pasado se produjeron 3628 toneladas métricas de oro, 1.7% del total de oro en circulación (las reservas unas 50,000 toneladas representan 23.5% del total producido) por otro lado, se minaron unos 30,000 bitcoins o 0.15% de las existencias (restan extraerse 1.3millones de monedas, 6.27% del total). Esta limitación “natural” es lo que explica que ambas sirvan de cobertura frente a la emisión desenfrenada de los bancos centrales. Los precios de ambas se vinculan en gran medida a cuestiones aspiracionales, ambas presentan una volatilidad elevada, ambas son claros reflejos de la desconfianza o confianza de los inversores, etc.

Pero no son iguales.

El año pasado la estrella del mercado financiero fue una vez más el Bitcoin (como ocurrió en 2011, 12,13,14, 16,17,18, 20 y 2021) trepando un 153% que podemos sumar al 50% para lo que va de este año. Frente a esto, la suba del oro, si bien interesante, fue mucho menos espectacular, 14% en 2023 y 15% a lo largo de 2024.

A pesar de las semejanzas y si bien el peso de las expectativas al momento de determinar su precio -en el BTC más que en el Au- es mayor que en acciones, bonos, commodities y derivados, el oro y el Bitcoin son y tienden a actuar como activos financieros diferentes.

Esto lo podemos ver en el largo y en el corto plazo. La primera vez que el precio de 1 BTC superó al de una onza de oro fue el 2 de mayo de 2017, alcanzando un máximo de casi 37 oz. el 8 de noviembre de 2021, para negociarse últimamente en torno a las 26 oz.)

Fig 5 Bitcoin en onnzas de oro.jpg
Siempre es peligroso hacer proyecciones, máxime con el Bitcoin, pero en onzas de oro el BTC no luce “barato”

Siempre es peligroso hacer proyecciones, máxime con el Bitcoin, pero en onzas de oro el BTC no luce “barato”

En el corto plazo, tal vez el mejor ejemplo lo tenemos con lo ocurrido durante el último fin de semana y el ataque Iraní a Israel. Mientras el precio del Bitcoin se desplomó 10.2% desde el cierre del jueves, el del metal amarillo trepó 1.4%. Siempre es peligroso hablar de reglas cuando nos referimos al oro y a las criptomonedas, pero podríamos decir que mientras el oro presentaría cierta tendencia a actuar como refugio en tiempo de incertidumbres geopolíticas, el Bitcoin lo haría en tiempo de bonanzas.

Fig 6 Corelacion oro BTC.jpg
En las ultimas 20 ruedas la correlación de las variaciones diarias entre el oro y el BTC volvieron a negativizarse

En las ultimas 20 ruedas la correlación de las variaciones diarias entre el oro y el BTC volvieron a negativizarse

Es cierto que muchas veces se han movido en consonancia (ene.-nov. 2020; jul. 2022 a feb. 2023, etc.; el 53% del tiempo desde 2010), pero también lo han hecho de una manera diametralmente opuesta (jul.-oct. 2018, jun.-ago.21, oct.-dic. 2023, etc.; el 47% de las veces). Es así como la correlación entre la variación diaria de ambos activos desde 2010 es de apenas 0.66% (a 22 ruedas, 3%), casi indistinguible de una correlación nula.

Oro, Bitcoin… ¿o los dos?

En marzo de 1952 Harry Markowitz público su “Selección de Carteras”, con lo cual se hizo merecedor del Premio Nobel de Economía 1990 y dio origen a la administración moderna de porfolios de inversión.

Lo que básicamente postulaba Markowitz -y al día de hoy no ha sido desmentido- era la conveniencia de invertir en instrumentos -con retornos positivos- que se comportasen de manera totalmente independiente ante un mismo evento. Así podríamos reducir el riesgo de nuestra cartera de inversiones y si la economía se desplomaba seguiríamos ganando dinero.

Esto es lo que tenemos con el oro y el BTC: dos instrumentos financieros que se comportan de manera independiente y generan resultados positivos, y que mezclados en una proporción de 78% oro/22% BTC, han generado un retorno diario tres veces mayor al del S&P500 apenas duplicando la volatilidad del índice accionario.

Si la historia sigue como viene, para quien tenga una “espalda suficiente” como para “aguantar cualquier cimbronazo” y esperar todo lo que deba esperar, lo mejor podría ser que invirtiese todo su dinero en Bitcoins, o alguna otra criptomoneda de calidad.

Pero pocos mortales tienen tanta suerte. Para el resto de nosotros, pobres mortales mezclar un poco de oro con nuestras criptomonedas puede que sea el camino mas seguro y redituable de inversión.

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