8 de octubre 2026 - 12:16

Un gigante chino desembolsó casi u$s1.700 millones por el 29% de Puma y se convirtió en su mayor accionista

Anta Sports adquirió el 29,06% de la marca alemana, que atraviesa una profunda reestructuración tras registrar pérdidas y una caída de sus ventas. El grupo asiático factura casi u$s12.000 millones y controla participaciones en algunas de las principales marcas deportivas del mundo.

ANTA Sports completó la compra del 29,06% de Puma por u$s1.683,5 millones  y se convirtió oficialmente en el mayor accionista de la compañía alemana.

ANTA Sports completó la compra del 29,06% de Puma por u$s1.683,5 millones  y se convirtió oficialmente en el mayor accionista de la compañía alemana.

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El mapa global de la industria deportiva acaba de cambiar. ANTA Sports completó la adquisición del 29,06% de Puma por u$s1.683,5 millones y se convirtió oficialmente en el mayor accionista de la compañía alemana, en una operación que consolida la expansión internacional del gigante chino y le permite ganar una posición de privilegio en una de las marcas deportivas más reconocidas del mundo.

La participación estaba en manos de Artémis SAS, el holding de inversión de la familia Pinault, principal accionista de Kering. Anta había anunciado el acuerdo en enero y finalmente concretó la operación luego de obtener todas las autorizaciones regulatorias necesarias. La compra comprendió más de 43 millones de acciones, a un precio de u$s39,14 por título.

El desembolso implica una apuesta de largo plazo por Puma en un momento particularmente delicado para la empresa alemana. La participación adquirida representa además una posición estratégica: Anta queda apenas por debajo del 30% que, bajo la normativa alemana, obligaría a lanzar una oferta pública de adquisición sobre el resto de las acciones. El grupo chino ya adelantó que no tiene previsto realizar ese movimiento financiero por Puma.

La operación también había generado una fuerte reacción en los mercados. Cuando trascendió la primera oferta formal de Anta, las acciones de Puma llegaron a subir hasta un 9% en la Bolsa de Fráncfort, hasta alcanzar niveles que no se veían desde mayo de 2025.

La adquisición representa mucho más que una inversión financiera. Anta busca convertirse en una potencia global del negocio deportivo a través de una estrategia multimarca, un modelo que ya le permitió construir uno de los mayores grupos del sector.

Con sede en Jinjiang, China, Anta Sports cerró 2025 con una facturación récord de u$s11.965 millones, un 13,3% más que un año antes. Su beneficio operativo aumentó un 15%, hasta u$s2.847 millones, mientras que el resultado atribuible a los accionistas, excluidos determinados efectos extraordinarios, creció un 13,9%, hasta u$s2.027 millones.

El grupo cuenta con más de 69.100 empleados y cerró el ejercicio con una posición de caja neta de aproximadamente u$s4.731.038.000.

Su cartera incluye ANTA, FILA, DESCENTE, KOLON SPORT, JACK WOLFSKIN y MAIA ACTIVE. Además, Anta es el mayor accionista de Amer Sports, el grupo propietario de marcas internacionales como Arc’teryx, Salomon, Wilson, Peak Performance y Atomic.

La estrategia apunta a utilizar las capacidades del conglomerado para potenciar cada una de sus marcas sin necesariamente fusionarlas. Esa es precisamente la lógica que Anta pretende aplicar ahora con Puma.

“Es para nosotros un placer convertirnos en el mayor accionista de PUMA y en un socio estratégico a largo plazo”, señaló Ding Shizhong, presidente de Anta Sports. El ejecutivo destacó que el grupo considera que el valor de una compañía multimarca está en ayudar a cada enseña a desarrollar todo su potencial aprovechando las capacidades y recursos del conjunto.

Pese a convertirse en el principal accionista, Anta no pretende absorber ni controlar operativamente Puma. La compañía alemana continuará cotizando en Alemania y mantendrá su autonomía de gestión, gobierno, identidad de marca y cultura corporativa.

El grupo chino aseguró que respeta la herencia deportiva, la identidad y la independencia de Puma y que buscará obtener una representación adecuada en su Consejo de Supervisión.

Desde Puma interpretaron la llegada del nuevo accionista como una señal de confianza en el futuro de la compañía. Arthur Hoeld, CEO de Puma, destacó el compromiso de largo plazo de Anta y planteó la posibilidad de explorar áreas en las que las fortalezas de ambos grupos puedan generar valor sostenible.

La compañía alemana mantiene además una ambición de enorme dimensión: convertirse en una de las tres principales marcas deportivas del mundo.

La empresa china Anta Sports, especializada en equipamiento deportivo, anunció que completó la adquisición del 29,06% del capital de Puma que estaba en manos de Artémis, la sociedad de inversión de la familia Pinault, por unos u$s1.686 millones.

La empresa china Anta Sports, especializada en equipamiento deportivo, anunció que completó la adquisición del 29,06% del capital de Puma que estaba en manos de Artémis, la sociedad de inversión de la familia Pinault, por unos u$s1.686 millones.

Una inversión en plena crisis de Puma

Anta desembarca en Puma cuando la compañía alemana atraviesa uno de los procesos de transformación más importantes de su historia reciente.

Puma cerró 2025 con ventas por u$s8.157.52 millones, una caída del 13,1% en términos reportados y del 8,1% a tipo de cambio constante. El resultado operativo ajustado fue negativo en u$s185,1 millones, mientras que el resultado operativo reportado registró pérdidas de u$s399,3 millones.

La empresa definió 2025 como un año de “reset” y considera 2026 como un ejercicio de transición. El plan incluye reducción de inventarios, simplificación de la cartera de productos, racionalización de la distribución, reducción de costos y una reestructuración que incluye recortes de empleo.

Para 2026, Puma prevé una caída de las ventas de entre un dígito bajo y medio a tipo de cambio constante y un resultado operativo negativo de entre u$s56 millones y u$s168 millones.

Durante el primer semestre de 2026, los ingresos alcanzaron u$s4.016,47 millones, un 7,9% menos en términos reportados y un 5,2% a tipo de cambio constante. Europa y América fueron los principales lastres, mientras que Asia-Pacífico mostró una evolución positiva.

La apuesta de Anta llega en un mercado dominado por gigantes como Nike y Adidas, y con Puma intentando recuperar relevancia en categorías estratégicas como fútbol, running, training y sportstyle.

Uno de los grandes objetivos será además reconstruir el negocio de Puma en China. El mercado chino representó alrededor del 7% de las ventas de Puma en 2025, muy por debajo del 15% que suponía en 2020.

La compañía tiene margen para recuperar terreno en ese mercado. Analistas de HSBC estiman que China podría representar aproximadamente el 10% de las ventas de Puma en 2028, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 23% entre 2026 y 2028.

Ahí aparece uno de los principales activos estratégicos de Anta: su conocimiento del consumidor chino, su infraestructura comercial y su experiencia en la construcción de marcas deportivas en el mercado asiático.

Una operación que pudo terminar en otras manos

Anta no fue el único interesado en quedarse con el paquete de los Pinault. Durante el proceso aparecieron otros potenciales compradores, entre ellos Adidas, el fondo CVC y Authentic Brands, el grupo estadounidense liderado por Jamie Salter que ha construido su estrategia mediante la adquisición y relanzamiento de marcas. Sin embargo, fue Anta quien logró cerrar el acuerdo.

Para Artémis, la venta permite monetizar una participación relevante en Puma y reforzar su posición financiera. Para Anta, en cambio, representa una pieza más dentro de una estrategia mucho más ambiciosa: construir uno de los mayores conglomerados deportivos del mundo mediante la adquisición y gestión de marcas internacionales.

El movimiento coloca a una compañía china en el centro de una marca alemana con más de siete décadas de historia y presencia global y lo hace sin necesidad de tomar el control absoluto.

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