16 de julio 2026 - 13:53

Una semillera argentina recibirá u$s50 millones del Banco Mundial en créditos para potenciar su negocio global de maíz

La Corporación Financiera Internacional (IFC) financiará proyectos de desarrollo de híbridos de Grupo Don Mario. También busca fortalecer la seguridad alimentaria y la resiliencia de los sistemas agrícolas frente al cambio climático.

Grupo Don Mario fue fundado en Chacabuco y se convirtió en una empresa global.

Grupo Don Mario fue fundado en Chacabuco y se convirtió en una empresa global.

La Corporación Financiera Internacional (IFC), integrante del Grupo Banco Mundial y principal organismo multilateral dedicado al financiamiento del sector privado en mercados emergentes, anunció la aprobación de un préstamo de hasta u$s50 millones para GDM Argentina, la compañía conocida históricamente por la marca Don Mario.

El objetivo es financiar un ambicioso programa de inversiones destinado a fortalecer su plataforma de investigación y desarrollo en maíz, uno de los cultivos considerados estratégicos para la seguridad alimentaria mundial.

La operación constituye un nuevo respaldo internacional a una empresa argentina que, en las últimas dos décadas, pasó de ser un semillero especializado en soja a convertirse en un actor global de la genética vegetal.

Según explicó IFC, los recursos estarán destinados a impulsar el desarrollo de híbridos de maíz de alto rendimiento, ampliar las capacidades de investigación y desarrollo (I+D) y acelerar la incorporación de tecnologías que permitan aumentar la productividad agrícola y mejorar la adaptación de los cultivos frente a fenómenos climáticos extremos.

El organismo sostuvo que el proyecto forma parte de su estrategia para apoyar inversiones privadas capaces de incrementar la producción de alimentos de manera sostenible.

Inversiones para el campo argentino.

Inversiones para el campo argentino.

En ese sentido, destacó que las nuevas tecnologías que desarrollará GDM permitirán obtener materiales con mayor resistencia a la sequía, las plagas y otras condiciones ambientales adversas, factores que se volvieron determinantes para la agricultura en un contexto de creciente variabilidad climática.

"Apoyar al sector agroindustrial es fundamental para promover el empleo rural, la generación de ingresos y el crecimiento sostenible a largo plazo", afirmó Manuel Reyes-Retana, director de división de IFC para Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.

Según el ejecutivo, la iniciativa permitirá "acelerar la innovación, promover ganancias de productividad y mejoras en prácticas para la resiliencia climática, apoyando un crecimiento inclusivo en las cadenas de valor agrícolas".

Desde la empresa también remarcaron el carácter estratégico del financiamiento. "Esta financiación refuerza nuestro compromiso a largo plazo con la innovación y con el papel que desempeña Argentina en el desarrollo de tecnologías de semillas para la agricultura mundial", señaló Marcos Quiroga, Chief Science Officer de GDM Argentina.

El directivo agregó que el fortalecimiento de las capacidades de investigación en maíz busca ofrecer "soluciones más competitivas que impulsen la productividad y ayuden a satisfacer la creciente demanda de alimentos".

La sustentabilidad de los cultivos como objetivo

El proyecto se apoya sobre una premisa que tanto IFC como GDM consideran central: la necesidad de incrementar la producción agrícola sin ampliar la superficie cultivada.

Para eso, la mejora genética de semillas aparece como una de las principales herramientas para elevar los rendimientos y reducir la vulnerabilidad frente al cambio climático.

La decisión de concentrar la inversión en maíz no es casual. Se trata del cultivo sobre el cual GDM viene construyendo una nueva etapa de crecimiento internacional.

Históricamente identificada con el liderazgo en genética de soja, la compañía inició hace algunos años un proceso de diversificación destinado a convertirse en uno de los principales jugadores mundiales en cultivos extensivos.

Uno de los hitos más importantes de esa estrategia fue la adquisición, en 2024, del negocio de maíz y sorgo de la alemana KWS en Sudamérica, una operación que modificó significativamente la escala de la empresa en ese segmento.

La compra comprendió las actividades de mejoramiento genético, investigación, producción y comercialización de maíz y sorgo en Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, además de los centros productivos de esos cultivos y cientos de especialistas incorporados al grupo.

Con esa adquisición, GDM sumó décadas de experiencia de KWS en genética de maíz a su propio desarrollo tecnológico en soja y trigo. El objetivo declarado fue construir una plataforma regional capaz de competir con los principales proveedores internacionales de semillas para cultivos extensivos.

El préstamo anunciado por IFC se inscribe precisamente dentro de esa etapa de consolidación. El propio comunicado del organismo señala que la empresa destinará los fondos a seguir fortaleciendo esa plataforma mediante inversiones adicionales en investigación y desarrollo específicamente orientadas al maíz.

Los principales proyectos de Don Mario a financiar

Entre los proyectos que respaldará el financiamiento figura el desarrollo de nuevos híbridos de alto rendimiento, programas de mejoramiento genético para incrementar la tolerancia a estrés hídrico y altas temperaturas, incorporación de herramientas biotecnológicas y digitales para acelerar los procesos de selección genética y ampliación de la infraestructura de investigación utilizada por la compañía.

También se prevé fortalecer los programas destinados a ofrecer materiales adaptados a distintas regiones productivas de Sudamérica.

La apuesta responde además a un cambio estructural en el mercado mundial. El crecimiento de la demanda de alimentos, proteínas animales y biocombustibles obliga a incrementar la productividad agrícola de manera sostenida.

En ese escenario, la calidad genética de las semillas adquiere un papel cada vez más relevante para sostener los rendimientos sin incrementar la presión sobre los recursos naturales.

IFC recordó que la agricultura representa aproximadamente el 16% del PBI argentino y genera más de la mitad de los ingresos por exportaciones, por lo que la innovación tecnológica en el sector tiene impacto directo sobre la economía nacional.

La operación también se integra a AgriConnect, una iniciativa impulsada por el Grupo Banco Mundial destinada a acelerar la adopción de soluciones tecnológicas escalables en la agricultura mediante semillas mejoradas, herramientas digitales y una mayor integración de las cadenas de valor.

Según IFC, el proyecto con GDM encaja plenamente dentro de esa estrategia internacional.

Desde Chacabuco al mundo

La trayectoria de GDM explica el interés del organismo multilateral. Fundada en la ciudad bonaerense de Chacabuco bajo la marca Don Mario, la empresa construyó inicialmente su liderazgo en genética de soja hasta convertirse en uno de los principales desarrolladores privados del mundo en ese cultivo.

Con el paso del tiempo amplió su presencia internacional mediante programas de mejoramiento, alianzas tecnológicas y adquisiciones estratégicas que le permitieron ingresar con fuerza en otros mercados.

Actualmente, el grupo opera en 20 países, emplea a 4.800 personas y desarrolla productos de propiedad intelectual en genética vegetal para cultivos extensivos. Su estrategia combina investigación propia, desarrollo de germoplasma, biotecnología y herramientas digitales orientadas a mejorar el rendimiento agrícola.

Además del crecimiento en maíz, la empresa también reforzó su presencia en trigo mediante la adquisición de Biotrigo, otra operación que apuntó a diversificar su portafolio de cultivos.

Esa combinación de soja, trigo y maíz busca posicionar al grupo como un proveedor integral de genética para los principales cultivos extensivos de la región.

Tras la integración de los activos de KWS, la empresa inició un proceso de expansión de su estructura de investigación y de integración de equipos técnicos especializados.

La incorporación de capacidades en maíz fue presentada por la compañía como un paso decisivo para acelerar el desarrollo de nuevos materiales adaptados a las necesidades de los productores en la región.

Para IFC, el financiamiento otorgado a GDM también representa una forma de apoyar la innovación desarrollada desde la Argentina con proyección internacional.

El organismo recordó que durante el ejercicio fiscal 2025 comprometió un récord de u$s71.700 millones para empresas privadas e instituciones financieras de países en desarrollo, con el objetivo de movilizar inversiones capaces de generar crecimiento económico sostenible.

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