3 de febrero 2026 - 11:30

Uno de los supermercados más populares del país cerrará definitivamente luego de 40 años

El anuncio sacude al comercio local tras cuatro décadas de actividad y abre interrogantes sobre el futuro de su gente.

 El cierre definitivo de una cadena que marcó a generaciones de clientes.

 El cierre definitivo de una cadena que marcó a generaciones de clientes.

Freepik

En tiempos de concentración del retail y economías de escala, las cadenas regionales quedan contra las cuerdas. Eso explica por qué El Arco anunció su cierre total en Asturias: el final de un recorrido de décadas que, además de cambiar hábitos de compra, mueve números de millones.

Aunque el súper fuera parte del paisaje, el golpe no se limita a una persiana baja. La salida de escena deja barrios con menos oferta de cercanía, proveedores colgados y una pregunta incómoda: qué lugar le queda al comercio de proximidad cuando mandan los gigantes.

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El cierre cambia la rutina del barrio y deja incertidumbre entre empleados.

El cierre cambia la rutina del barrio y deja incertidumbre entre empleados.

Qué pasó con la cadena de supermercados El Arco

La historia arrancó en 1987 en Sama de Langreo, cuando El Arco se instaló como un actor fuerte en la distribución de alimentos y productos de consumo diario en el norte de España. Con el tiempo, llegó a tener más de 600 puntos de venta, según analistas del sector.

Pero el modelo empezó a crujir por varios frentes: competencia más eficiente, deudas que se acumularon con proveedores y una logística que no alcanzó para sostener inventarios atractivos. En un tablero dominado por Mercadona o Alcampo, el margen para los jugadores regionales se achicó.

En 2024, la empresa vendió gran parte de sus tiendas y centros logísticos al grupo gallego Cuevas con la idea de aliviar la deuda. La operación, sin embargo, no alcanzó para enderezar el rumbo ni para recuperar ritmo de abastecimiento.

La situación se aceleró cuando proveedores clave frenaron entregas y las estanterías quedaron cada vez más vacías. Con el stock agotado, la dirección comunicó el cierre definitivo y la desactivación de los últimos locales, concentrados en Oviedo, Gijón y las comarcas mineras.

Cientos desempleados afectados: que pasará

El impacto más inmediato pega en el trabajo: más de 100 empleados, muchos con contratos indefinidos y años en la empresa, quedan en situación de desempleo una vez que termine la liquidación y el cierre de tiendas. En los meses previos, varias sucursales ya funcionaron con problemas para pagar sueldos a tiempo.

La compañía evaluó mecanismos como un ERTE para amortiguar despidos, pero no cerró un acuerdo que sostuviera los puestos. Mientras tanto, sindicatos y referentes locales advierten que, en barrios y municipios chicos, la pérdida del súper también enfría la actividad comercial alrededor.

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