20 de julio 2004 - 00:00

Aznar sobre piqueteros: "Crisis no justifica excepciones a la ley"

«Hubo algunos elementos en el comienzo del mandato de Kirchner que dieron lugar a ciertas polémicas, pero fueron totalmente superados», dijo ayer Aznar durante el encuentro con Ambito Financiero sobre la relación del presidente argentino con las empresas españolas. Si bien no ahorra críticas a su predecesor, Aznar defiende a rajatabla la «inversión estratégica» en empresas públicas latinoamericanas que inició Felipe González.

José María Aznar se mostró distendido en la entrevista con este diario, pero no ocultó el disgusto que le produce el regreso de los socialistas al gobierno español.
José María Aznar se mostró distendido en la entrevista con este diario, pero no ocultó el disgusto que le produce el regreso de los socialistas al gobierno español.
José María Aznar pasó ayer por Buenos Aires, a tres meses de haber dejado el gobierno tras la conmoción provocada por los atentados del 11 de marzo en España. El ex gobernante se reunió con el presidente Néstor Kirchner, mantuvo encuentros con representantes sociales y concedió una entrevista a este diario, en la que abordó sus impresiones sobre la gestión del gobierno argentino, los piqueteros, las inversiones españolas en el país y el manejo de la información el día del cruento ataque terrorista. A continuación, los principales pasajes de la entrevista:

Periodista:
Estuvo hoy reunido con el presidente Kirchner.

José María Aznar: Fue una reunión grata, un encuentro de amigos. La Argentina ha vivido una crisis muy fuerte de la cual va saliendo. Lo que hace falta es que la recuperación sea verdadera y que los problemas profundos que motivaron la crisis se resuelvan.


P.:
El gobierno afronta críticas por su política de tolerancia ante los piqueteros y la protesta social, que alcanzó algún grado de violencia. ¿Le han transmitido inquietudes los empresarios españoles en torno de este tema?

J.M.A.: No, a mí directamente no. Primero, hay situaciones sociales difíciles, que sólo se podrán superar si el país tiene un crecimiento estable, que genere empleo. En segundo lugar, hay que diferenciar si hay grupos que se dedican a ser violentos, lo que es distinto. Mi opinión es por el respeto a la legalidad. El estado de derecho es lo que hace que las sociedades sean civilizadas y que las democracias sean superiores a los demás regímenes, precisamente porque las distingue el imperio de la ley.


P.:
¿Sin excepciones aún ante la situación social de la Argentina, como sostiene el gobierno argentino?

J.M.A.: La igualdad ante la ley no tiene excepciones.


P.:
¿Qué sintió en el plano personal, más allá de su responsabilidad de gobierno, cuando se agudizó la crisis argentina y en 2001 parecía derrumbarse el país?

J.M.A.: La preocupación de pensar cómo podía ayudar, cómo podía contribuir. La Argentina no era cualquier país para España, era un país muy importante con el que teníamos una deuda muy importante, un país hermano. Pero la Argentina será lo que los argentinos quieran que sea. En mi etapa de gobierno ayudé con todas mis fuerzas a la recuperación del país, y la Argentina va remontando, sin duda que quedan muchas cosas por hacer
.

P.:
Kirchner tuvo opiniones muy críticas sobre el proceso de las grandes inversiones españolas realizadas en la Argentina. ¿Las considera justas?

J.M.A.: El presidente Kirchner se hace cargo de la Argentina en circunstancias muy especiales. Hubo algunos elementos en el comienzo de su mandato que dieron lugar a ciertas polémicas, pero fueron elementos totalmente superados. Los países necesitan estabilidad política, grandes inversiones, seguridad, seriedad, y todo eso hay que ir construyéndolo.

P.: ¿Qué opinión le merece el proceso de inversión iniciado por Felipe González cuando empresas que por entonces eran estatales (Iberia, Telefónica) compraron compañías argentinas también estatales?

J.M.A.: Esa fue una decisión acertada, la apuesta económica es una inversión de carácter estratégico. Ha sido buena para España y para Iberoamérica.A mí me reclamaban más inversiones españolas y no menos cuando venía de viaje. En la primera mitad de los '90, el monto de la inversión española en Latinoamérica fue de 5.000 millones de dólares, y 105.000 millones de dólares durante la segunda mitad.

P.:
¿Le dio alguna sugerencia especial a Rodrigo Rato (ex ministro de Economía de Aznar y actual director del FMI) para su relación con la Argentina?

J.M.A.: No hace falta. Rodrigo Rato era ministro de Economía cuando trabajamos intensamente en el Fondo Monetario Internacional para que se lleve adelante un acuerdo con la Argentina y para que los compromisos bilaterales con España se pusieran en marcha. Rato conoce mi postura sobre la Argentina porque la ha vivido.


P.:
¿Qué opinaría si los mil millones de dólares que su gobierno le dio al gobierno de De la Rúa entraran en el nivel de quita que la Argentina propone a sus acreedores?

J.M.A.: (Molesto) Yo no voy a entrar en eso. España no forma parte de los acreedores con los que la Argentina tenga problemas. Los compromisos están sujetos a unas reglas que estoy convencido de que se van a cumplir.


P.:
Compartió tiempo de presidente con Menem, De la Rúa, Duhalde y Kirchner...

J.M.A.: ¡Cuántos nombres! (Risas.)


P.:
¿Podría destacar una cualidad de alguno de ellos, algo especialmente significativo?

J.M.A.: Por todos tengo un gran respeto y lo importante era la relación con la Argentina.


P.:
Afirma en su libro su obsesión desde comienzos de los '80 por darle un perfil de centro al Partido Popular sobre el que pesaban prejuicios por ubicarse a la derecha. ¿Qué piensa de una opinión difundida en su país de que perdió ese centro político en su segundo mandato (2000-2004)?

J.M.A.: No es así. Yo afirmé que nuestro partido desde el punto de vista ideológico es un partido de centro reformista. Cuando gobiernas tienes que tomar decisiones y por eso no se deja de ser de centro.


P.:
En el libro también marca las cualidades excepcionales de Tony Blair. ¿Ve en el centroizquierda español alguna cualidad similar?

J.M.A.: No, yo creo que no sólo la izquierda española, sino la izquierda en el mundo no ha podido superar dos cosas básicas: el derrumbamiento del Muro de Berlín para que gane la libertad y el mundo globalizado. Por eso la izquierda está atrasada y no sabe lo que quiere
.

P.:
¿ José Luis Rodríguez Zapatero sabe lo que quiere?

J.M.A.: La izquierda no sabe lo que quiere. No comparto las decisiones que está tomando. España se ha insertado en el mundo y ha ganado en madurez en los últimos 25 años, no es momento de retroceder.


P.:
Por último, la migración argentina hacia España tiene características excepcionales por su nivel educativo y su integración social. ¿Apoyaría alguna medida excepcional para cerca de 70 mil argentinos que se encontrarían en situación irregular?

J.M.A.: Lo que le puedo decir es que la inmigración argentina no constituye ningún problema para España. Ocurre que las cosas hay que hacerlas ordenadamente y los procesos (de regularización) no pueden estar siempre abiertos.


Entrevista de Sebastián Lacunza

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