Bonafini mete miedo
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Detrás del scroll también hay trabajo infantil
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El dilema del Mundial: por qué una decisión perfecta y tardía es peor que una rápida con margen de error
Hebe de Bonafini
Hebe de Bonafini: Me equivoqué hasta que le escuché decir que se consideraba hijo nuestro, pero además tengo que apoyarlo porque si no, se me va a la derecha. Si no lo apoyo se va para el otro lado; por eso cada tanto voy a decirle lo que pienso sobre esto o lo otro.
Periodista: En este gobiernohay de todo...
H. de B.: Sí, pero lo peor que tiene es Lavagna, Scioli y Duhalde.
P.: ¿Entonces?
H. de B.: Te cuento: cuando fuimos todos a Venezuela de veedores al referéndum, uno dijo que Duhalde debía ser el vocero del grupo y yo salté: que ni aparezca ese asesino porque lo voy a insultar en público. Una delegada de España me apoyó y dijo que su país vería muy mal esa designación.
P.: ¿Qué hizo Duhalde?
H. de B.: Se escondió, que quedó en el hotel y nunca salió, no fue a ningún acto. Si aparecía lo iba a insultar y le iba a decir asesino, pero le llegó el mensaje.



