8 de marzo 2023 - 09:14

Debate por la deuda pública: crónica de un default anunciado (Parte X)

Mauricio Macri.

Mauricio Macri.

Foto: Marcelo Martínez.

El famoso “cadete de Navarro” en C5N lucía moderado comparado con los empleados de Macri. Por ejemplo, María Eugenia Vidal, enorme referente del PRO que abría el paraguas y queriéndose despegar.

Especulando que Cambiemos podía perder la elección de medio tiempo (octubre 2017), Vidal minimizaba la gravedad, y les pasaba el fracaso suyo y de sus compinches diciendo: “yo tengo vuelo propio”.

Como Macri no tenía nada bueno para contar, aclaró en que el no era De la Rúa. “¡Qué lindo es dar buenas noticias!”, aseguró De la Rúa en el spot en el que anunció el blindaje.

Alguien relacionó octubre 2001 con octubre 2017, cuando De la Rúa no pudo sostener la gobernabilidad, un mes después Cavallo determinaría el “corralito” y a los dos meses el presidente se tomaba el “helicóptero”.

Estaba clarísimo que la situación financiera que heredó De la Rua era absolutamente distinta que la que recibió Macri. “Argentina tiene niveles de endeudamiento bajísimos tanto a nivel del gobierno como a nivel de las empresas como el nivel de las familias” (Dujovne, junio de 2016)

Sin embargo, hay que decir que durante los primeros tres trimestres De la Rua (hasta la renuncia de Chacho Álvarez) la gestión fue mucho menos accidentada y mas exitosa que la de Macri. Con De la Rua la economía creció durante los tres primeros trimestres de 2000 y con Macri cayó fuerte.

Una encuesta de Management & Fit, acababa de mostrar una caída reveladora de la imagen de Macri, y probablemente de la gobernadora que quería despegarse de Macri, como Duhalde lo hizo con Menem. Vidal ejercía una fuerte presión sobre el presidente porque el gobierno dependía mucho de la buena imagen de Vidal.

La gobernadora ya estaba enviándole un mensaje: “la provincia de Buenos Aires vale todos los fondos que requiera” o perdemos la elección y se nacionaliza el efecto.

La economía no arrancaba-aunque el gasto creció 86% en diciembre 2016 comparado con el último diciembre 2015 del “malgastador Kicillof” (así lo describían en el PRO al actual gobernador de la provincia de Buenos Aires).

La inseguridad persistía en la provincia de Vidal, los economistas: “desigualdad para todos” se apartaban de la gobernadora, en puntas de pie. El peronismo empezaba a reagruparse. La gobernadora Vidal pretendía captar disidentes peronistas. Tendría que haberlo pensado antes, ofrecer cargos vacantes ahora era difícil. Tenía parado de manos a Baradel y si no arreglaba no comenzaban las clases. El reclamo era 35% y el aumento salarial ofrecido 18% con ajuste trimestral.

El presidente Macri no reconocía el desgaste de su imagen, “yo voy a poner todo” dijo, pretendiendo jugar un rol estelar durante la campaña. Para María Eugenia era un contrapeso salir de caravana con Macri cuando el presidente acababa de asegurar que habría “pobreza por veinte años”.

El discurso presidencial permanecía en una invariable contradicción contra su “otro propio discurso anterior-pobreza cero”, de pronto se relajaba y decía que se crearían fuentes de trabajo…

“Cambiemos” enviaba a Jorge Macri como primer candidato a Senador bonaerense, la provincia de Buenos Aires recibiría un aporte específico de $ 25.000 millones del gobierno federal que equilibraba la situación, aunque había generado un sinnúmero de protestas y llamadas desde otras provincias. “Cambiemos” se había convertido en “Gastemos”.

¿EN MANOS DE QUIEN ESTABAN LAS FINANZAS DEL PAIS?

El presidente del Banco Nación: Carlos Melconian fue uno de los bonistas que demandó a la Argentina ante el juez Griesa. Se trata del mismo reclamo que impulsaron los “fondos buitre” y otros acreedores por los bonos soberanos argentinos que entraron en default por el crack financiero del año 2001, una pelea que el gobierno nacional cerró este año cuando aceptó pagar 9.300 millones de dólares a los holdouts.

Así lo reveló un documento judicial del 6 de febrero de 2009, en el que figura la participación del economista como un demandante más ante el juzgado federal del Distrito Sur de Nueva York.

El dato nunca fue revelado por Melconian y era desconocido hasta ayer. (Infobae, 23 de junio, 2016).

Prat Gay Siempre ostento el perfil ejecutivo que amalgama crueldad y tejemaneje, ataviado de imaginaria prudencia. Si Prat Gay fuera peronista y Nelson Castro supiera diagnosticar psicológicamente, diría: “pasivo agresivo” del tipo, corre la silla con amabilidad, para que puedas desnucarte. Prat Gay lucía tan perfecto y educado, inclusive al lado de Macri, que ahora Dujovne se veía como “Homero Simpson”.

En 2015 un artículo de Pagina 12, con la pluma brillante de Alfredo Zaiat, decía sobre Prat Gay: “pretendía que la causa HSBC que involucraba 4.040 cuentas de argentinos no declaradas a la AFIP cambiara de juez. Buscaba detener, hasta anular, la investigación con el traslado del expediente a un juzgado más amigable. El interés de Prat-Gay radicaba en que él era uno de los protagonistas de la causa al estar vinculado con la cuenta no declarada de Amalita Lacroze de Fortabat y su nieta Amalia Amoedo por unos 68.3 millones de dólares, saldo correspondiente a fines de 2006. Antes de esa fecha, el monto de la cuenta había superado los 100 millones de dólares, de acuerdo con información adicional aportada por la AFIP al Juzgado Penal Tributario N° 3 a cargo de María Verónica Straccia. La investigación oficial estaba avanzando en precisar también qué tipo de asesoramiento había prestado Prat-Gay, a través de su firma de consultoría financiera, a Exprinter International Bank perteneciente a la familia Supervielle. Uno de sus miembros y directivo de la entidad, Pilar Estela Supervielle, figuraba con el registro de 19,6 millones de dólares en una cuenta en el HSBC Private Bank Ginebra”.

Habíamos puesto las finanzas argentinas, además, en manos de dos ex dependientes de un banco que pago 13 mil millones de dólares de multa por malas prácticas hipotecarias (Luis Caputo y Alfonso Prat Gay). A ese mismo banco-JP Morgan-le pedimos prestado, Caputo seguía emitiendo deuda a diestra y siniestra, parecía que a ambos les gustaba jugar a la ruleta rusa con la economía argentina. Fuentes poco confiables probablemente calumniaban a Prat Gay, diciendo que tenía pactada la renuncia desde su asunción. Solo trabajaría para asegurar un exitoso acuerdo con los buitres externos y caranchos internos.

Referían que Prat Gay dijo: “el ajuste a los golpes que lo haga Melconian que presume ser valiente”. La “lluvia de dólares” se había convertido en un “diluvio de deudas”.

Al recién ascendido Dujovne, que había sacrificado su programa de televisión en TN para reemplazar a Prat Gay, le tocaba ajustar hasta abril, y luego desacelerar para apoyar la campaña. Obviamente no era un premio Nobel, pero puso la cara para tramitar un descomunal aumento de tarifas, preservando un poco a “Juanjo” (Aranguren).

A Dujovne no lo dejaban hablar mucho, le pidieron “que la cortara” con eso de bajar los impuestos al trabajo. El poder del ministro de economía era el menor de todos los ministros de economía desde el fin de Cavallo.

- ¿Sería que el “masomenismo titubeante” de Macri se consumiría el mínimo prestigio del mejor equipo de los últimos 50 años? -

El presidente Macri ahora posponía los ajustes de gastos previstos vía reforma administrativa y alguno quedaba “planeando con los motores apagados”.

Con los trabajadores había inobservancia del acuerdo firmado en noviembre para no expulsar gente hasta marzo. Ya iban por 6.000 despidos, se venía la marcha de la CGT y un paro general en solo seis semanas. Empezaban las clases, la gente se había consumido el aguinaldo y los precios subían, el secretario de Comercio Braun, no tenía suerte.

La política exterior de Macri se desmoronaba, el equipo de Trump le “pintaba la cara”. La visita de Gabriela Michetti a Washington pasó inadvertida, con el agravante que en medio de su incomoda recepción, anunciaron la suspensión de la facilitación para tramitar la visa de ciudadanos argentinos otorgada por Obama.

Los resultados de: “diagnóstico y plan de acción de Cancillería” eran conmovedores. No solo “no estábamos en la agenda de los Estados Unidos”, sino que la administración Trump, no se privaba de exteriorizarlo con hechos. Para Cristina Kirchner no hubiera sido gran cosa; pero ir a Brasil a tocarle la pierna a Temer en vez de tocársela a Bush en Washington...sabia a poco. Néstor se dio el gusto.

Profundizar la relación con el Mercosur, después de todas las frases ideológicamente contrarias expresadas, lucia más absurdo que Nicanor Costa Méndez-Canciller de Galtieri-cuando fue a Cuba a pedirle ayuda a Fidel Castro.

Un acuerdo de libre comercio con Chile para Timerman estaba bien, pero no representa la “vuelta al primer mundo”.

Querido rey, Macri iba a España de nuevo. ¿Volverían inversiones como las de Marsans y Repsol? - Se habían olvidado de la estafa que le proferimos con YPF. ¿No recordaban que le dijeron a Néstor Kirchner que los hizo parir? - ¿Ahora íbamos a China y estaba bien? Estos eran los objetivos previstos para enfocar la política exterior.

Hacia 15 meses que no sabían que hacer. Se suponía que cada uno de ellos sabía más que los funcionarios del gobierno anterior, por eso superaron la presunción de “culpables 2001” y la gente eligió olvidar el pasado. Estábamos asistiendo como dos décadas atrás, a la cultura de lo aleatorio y los espacios intermedios que permiten las peores practicas de rebusque individualista; en esto último se parecían mucho al “cadete de Navarro”.

Profesor de Posgrado UBA y Maestrías en universidades privadas. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani

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