30 de mayo 2006 - 00:00

Defensa al desempeño de Bernanke

(Pese a que los analistas han criticado el debut de Ben Bernanke al comando de la Reserva Federal, sobre todo en su aspecto comunicacional, el experto en mercados internacionales personificado como Gordon Gekko de la película «Wall Street» sale en su defensa y recomienda recordar la experiencia de 1987 -la sucesión de Volcker a Greenspan-. Este fue el diálogo que mantuvo con un periodista del diario.)

Defensa al desempeño de Bernanke
PERIODISTA: No se suponía que la transición en la cima de la Fed -el cambio de mando de Greenspan a Bernanke- fuera tarea fácil. Sin embargo, ¿no se está convirtiendo ya en una experiencia demasiado accidentada?

Gordon Gekko: ¿Cuál debiera ser la norma? ¿Con qué comparar? El último antecedente similar en los EE.UU. no es muy fresco, data de 1987.

P.: Cuando Greenspan reemplazó a Paul Volcker...

G.G.: Correcto. Esta transición -cotejada con aquel episodio- es apenas un paseo de niños.

P.: Nadie parece recordarloasí.

G.G.: De 1987 a hoy, han peregrinado, por lo menos, tres generaciones de operadores. Tenga presente que Greenspan asumió en agosto de 1987. Volcker había comenzado a subir las tasas de interés en marzo, su flamante sucesor le siguió ciegamente los pasos. En octubre , sin preaviso, nos desayunamos con el terrible «lunes negro». La Bolsa de Nueva York se precipitó 22% en un sola jornada. Nunca antes había ocurrido nada igual ni siquiera en el crac del 29 (y tampoco ha vuelto a suceder hasta el presente). Cuando uno lee las críticas que se le formulan ahora al titular de la Fed y las que se vertieron entonces sobre el novel Greenspan, créame que Bernanke luce como si fuera Einstein.

P.: Esas zozobras de la iniciación han sido cubiertas por el olvido...

G.G.: No por nada. Allí Greenspan se ganó los galones. Fue su prueba de fuego. Resultó admirable cómo capeó el temporal. Por eso es posible que no haya oído nombrar el crac del 87. Y tampoco hubo una recesión del 87.

P.: Bernanke tendrá que atravesar su propio examen crítico antes de ganarse la confianza...

G.G.: Nadie se gradúa de piloto de tormentas cuando reina calma chicha... No le faltará oportunidad.

P.: Leo -y la fuente es seria- que las tasas largas son más elevadas que lo normal -se acota que 10 puntos base- porque deben reflejar lo que llaman la «prima Bernanke». Es decir, una compensación por el riesgo de que Bernanke no logre contener la inflación o no sea capaz de señalar con claridad la dirección futura de las tasas de interés...

G.G.: Si el riesgo adicional de inflación se cubre con una prima de 10 puntos base -digamos ajustando la tasa de 10 años de 5% a 5,10%- tómelo como un elogio a Bernanke y no como una crítica. Significa suponer que la inflación anual esperada sube apenas una décima porque ya no se ocupa Greenspan y lo sustituye Bernanke.

P.: No le ve mucho fundamento a la idea...

G.G.: Venimos de un episodio de fuerte turbulencia en las dos últimas semanas tras una mala lectura de inflación y los inversores no huyeron de los bonos largos sino hacia los bonos. Si hubiera una «prima Bernanke», qué mejor momento para tornarse más notoria. Las tasas largas tendrían que haber trepado. Sucedió todo lo contrario. ¿La prima por riesgo se habrá transformado en un premio a la calidad? Tal vez Bernanke sea entonces Dr. Jekyll y Mr. Hyde...

P.: Quizás la observación más ajustada se refiera a la incertidumbre que gobierna el curso futuro de las tasas de interés...

G.G.: Comparto. Cuando Greenspan estaba al comando -durante todo el ciclo actual de suba de tasas que comenzóen junio de 2004- el mercado tuvo siempre claro el horizonte de las tasas de fed funds a dos reuniones vista. Eso, lamento tener que reconocerlo, es mérito de la tarea de comunicación de la Fed y no de la perspicacia de los analistas...

P.: Ahora estamos a un mes de la próxima reunión y nadie sabe a ciencia cierta cuál será la determinación de la Fed...

G.G.: Ni la propia Fed.

P.: No es un problema de comunicación, entonces. Pero puede ser peor: un defecto en la toma de decisiones.

G.G.: Recuerde la lección de 1987. Greenspan siguió la senda de Volcker, pero ya el horno no estaba para bollos. Se dio cuenta tarde, con el mercado en llamas. La duda de Bernanke es muy razonable. Por eso no define todavía una decisión. El propio Greenspan ha señalado que lo único seguro, hoy en día, es que el boom inmobiliario en los EE.UU. ya es historia...

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