3 de septiembre 2022 - 00:00

Qué es el edadismo: tengo más de 40 años, ¿y qué?

En el ámbito de las organizaciones en muchos países todavía existe la estereotipificación y discriminación contra personas o colectivos por motivo de edad.

Relaciones. Sólo uno de cada tres empleados siente que su trabajo es reconocido y la mayoría culpa a sus jefes.

Relaciones. Sólo uno de cada tres empleados siente que su trabajo es reconocido y la mayoría culpa a sus jefes.

Imaginemos que a partir de ahora las productoras de cine decidieran no contratar a artistas que tengan más de 40 años. Robert De Niro, Julia Roberts y Tom Cruise, por citar a algunos, estarían fuera de juego. O qué pasaría si en la NBA los clubes adoptan la misma política restrictiva de contratación con los técnicos de los equipos.

Esto es algo que no entra en nuestros paradigmas o modelos mentales, sin embargo, en el ámbito de las organizaciones en muchos países todavía existe la estereotipificación y discriminación contra personas o colectivos por motivo de edad, también conocida como edadismo.

Estos prejuicios o creencias limitantes en el colectivo de los mayores de 40 años resultan una discriminación silenciosa basada en que perdieron la capacidad de aprender o reaprender nuevas formas de hacer las cosas, o que son personas estructuradas en un mundo donde la adaptabilidad y flexibilidad son competencias básicas, o que no están preparadas para formar parte de equipos en los que se trabaja con agilidad y con jóvenes nativos digitales y que están en permanente cambio.

La evolución respecto a estos prejuicios, se reflejan en acciones que llevan a cabo algunos países en los que no se publican avisos de trabajo indicando la edad, tampoco se requiere poner la edad en los C.V o en formularios de postulaciones y también, se utiliza la tecnología en los procesos de selección para realizar “entrevistas ciegas”, este tipo de entrevistas son muy útiles para evitar este y otros prejuicios que muchas personas sufren por su color de piel, nacionalidad, sexo o por practicar una religión determinada.

En un artículo muy interesante en Forbes Argentina, señalan que estamos en un momento en el que la tecnología es central en prácticamente todas las industrias y en el que los jóvenes genios emergen como los héroes de la época, es fácil construir el estereotipo del viejo desactualizado, balbuceante en su incapacidad de mantener un diálogo fluido con los nativos digitales. Un estereotipo tan burdo como poco inteligente, improductivo e ineficaz.

Un equipo diverso es una maquinaria hecha de engranajes que cumplen distintas funciones, y el lubricante para que se articulen armónicamente es la capacitación.

En esta nueva era de trabajo, cuando vemos cada vez más necesario poner a las personas en el centro, y la diversidad tiene que ver con esto, la invitación es valorar la experiencia y el criterio que tienen los “más 40” que potencialmente vayamos a incorporar ya que la experiencia y el talento no caducan.

Entonces, si aún no lo hicimos, la invitación es repensar estratégicamente nuestras formas actuales de contratación, sin descuidar el tratamiento para quienes hoy ya forman parte de la organización y de esta manera ser más inclusivos.

Finalmente, comparto una frase de Alvin Toffler “los analfabetos del siglo XXI no serán los que no saben leer y escribir, sino aquellos que no puedan aprender, desaprender y reaprender”

Licenciado en Administración de Empresas. Expert Motivational Coach.

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