"Jueces no están para hacer de Robin Hood"
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Daniel Artana
Periodista: ¿Qué opina de la oferta de argentina para los acreedores privados de la deuda en default presentada el lunes?
Daniel Artana: Está dentro de lo esperado aunque hay algunos cambios respecto de lo anunciado en junio. Los bonos están en torno a 30 centavos, según como se evalúe el bono atado al crecimiento, y está cerca de los valores de mercado. Esto da una chance de que la oferta puede tener un nivel de aceptación razonable, lo cual requiere conseguir que los papeles sean aprobados también en los reguladores europeos.
P.: ¿Cree que los reguladores europeos lo aprobarán?
D.A.: Hay mucha deuda en Europa y es difícil pensar que esa gente va a tratar de entrar vía Estados Unidos. Pero sería importante que en estos días se pueda hacer el papelerío con los reguladores europeos porque le pueden dar a la oferta algunos puntos más de aceptación.
P.: ¿Cuál cree que será finalmente la aceptación?
D.A.: Si se mantienen estas condiciones de tasa de interés y de riesgo de países emergentes en los mercados internacionales y se arregla el tema con los europeos, mi impresión es que se puede pasar 70% de aceptación. Si no, estará entre 60% y 70%.
P.: ¿Alcanza esta aceptación para resolver el tema de la deuda?
D.A.: En realidad, resolver el tema de la deuda hubiera requerido tener una aceptación superior a 95%, pero ese número no está disponible para este nivel de quita. Como acá la quita tenía que ser enorme porque si la Argentina queda con un nivel de deuda arriba de 80 puntos del PBI, el esfuerzo fiscal va a tener que ser enorme. Los rusos, ayudados por el precio del petróleo, llevaron la deuda por debajo de 30 puntos del PBI, partiendo de niveles parecidos a los de la Argentina, y fue en cinco años. Eso les permitió el año pasado ser investment grade y acceder a crédito internacional tanto al sector público como a las empresas.
P.: ¿Puede lograr lo mismo la Argentina?
D.A.: Si uno quiere eso para la Argentina y tener la tranquilidad de que éste fue el último default del país, lo cual sería realmente positivo, se requiere que la Argentina baje fuertemente la deuda. Para eso va a tener que pensar en un superávit primario mayor a 2,5% que está comprometido.
P.: ¿En cuánto debería calcularse el superávit?
D.A.: Creo que 4% es lo que el gobierno está haciendo ahora y, eso lo tendrá que mantener por bastante tiempo para bajar la deuda, porque en este tema hay que ser ambicioso. Si uno quiere resolver el problema, habrá que bajar la deuda fuertemente.
P.: ¿Habrá mejoras en la oferta de la deuda?
D.A.: Hay espacio para hacer algunas mejoras puntuales, poner algo más de efectivo eventualmente, pero no lo veo al gobierno en una actitud de tratar de hacer una mejora sustancial, probablemente porque estén confiados en que con esta oferta tendrán un porcentaje de aceptación importante. Resolver el problema significa también tener la menor cantidad posible de juicios dando vuelta.
P.: ¿Cree que ésta será la última reestructuración?
D.A.: Al menos deberíamos aspirar a que no haya otra. Lo ideal es que se logre un porcentaje de aceptación alto y que el que no entró, se resuelva en sede judicial. Tener un nivel de ingresos en torno a 4 puntos del PBI va a permitir ir bajando la deuda más rápido de lo que se ha propuesto el gobierno, que es un sendero que no asegura que se pueda despegar el horizonte de un nuevo default.
P.: ¿Cree que habrá muchos juicios posteriores?
D.A.: Con la cláusula que se incluyó sobre que cada mejora que se haga debe valer para todos, puede ser. Lo esencial es ver después de esto qué se hace.Yo creo que lo que queda es un esfuerzo fiscal enorme por delante.
P.: ¿Se podrá mantener el nivel de superávit?
D.A.: La Argentina ha ido a un récord de superávit primario que tiene dos fragilidades. Una es la composición de la mezcla impositiva. El superávit primario está explicado por impuestos que son muy malos (el impuesto al cheque, los laborales y las retenciones a la exportación) y además se cambió sustancialmente la composición del gasto. Si se compara con lo que se hacía hace años, hay casi 3 puntos del producto menos en jubilaciones, y hay más inversión pública y más planes sociales. Acá se perjudicó a los empleados públicos y a los jubilados para poder aumentar otros gastos.
P.: ¿Qué opina del fallo de la Corte Suprema que pesificó los depósitos en dólares?
D.A.: Me pareció pobre desde el punto de vista legal porque es pobre con los derechos de propiedad. Y me pareció muy pobre desde el punto de vista económico. El fallo intenta hacer consideraciones para justificar la pesificación. Trata de argumentar que los depositantes tenían que sufrir una quita porque otra gente también ha sufrido quitas en la economía argentina. Pero también hubo gente que ha tenido ganancias. Todos los que tenían créditos en dólares y se los pesificaron uno a uno tuvieron una reducción en términos reales enorme en sus deudas. Eso el fallo lo ignora. Y lo que hace también es que cada vez que el gobierno defina una emergencia puedan conculcar los derechos de propiedad, hay una posibilidad para la discrecionalidad enorme.
P.: ¿Y el argumento de poner un tope en los depósitos de 70.000 dólares?
D.A.: El argumento de los 70 mil dólares es desopilante, pensar que el derecho va hasta determinado monto es una barbaridad. Los jueces no están para ser Robin Hood. Me parece que con eso de que por arriba de 70.000 dólares hay una quita, ahí los jueces se excedieron. Eso no ocurre en otros países democráticos y con jueces independientes. Creo que ha habido una decisión apresurada que le va a hacer daño a la Argentina a largo plazo.
P.: ¿Y los últimos fallos de la Corte en materia laboral?
D.A.: Son igualmente negativos. Esta es una Corte que por momentos tiene fallos populistas en lo que tiene que ver con las interpretaciones de la legislación laboral, por ejemplo. Y en lo que tiene que ver con el derecho de los depositantes que en su gran mayoría son pequeños ahorristas de clase media, el fallo atenta brutalmente contra ellos. El populismo termina siempre perjudicando a la gente más pobre. Aun así, éste es un populismo extraño.
P.: ¿Cree que están dadas las condiciones para que crezcan las inversiones extranjeras en el país?
D.A.: No es casual que no haya proyectos de inversión importantes a pesar de que en algunos sectores los rendimientos fueron muy altos. El fomento a la inversión debe pasar por la credibilidad y seguridad del país.
Entrevista de Florencia Lendoiro




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