25 de mayo 2005 - 00:00

Kirchner vs. piqueteros

(Néstor Kirchner continuó ayer con la serie de reportajes-aniversario con motivo de cumplir hoy dos años como presidente. Fue en un diálogo con «Radio 10» en el cual se expuso a un interrogatorio más que manso sobre su gestión. Como ocurrió con los reportajes del fin de semana en dos diarios amigos, no fue posible conocer pronunciamientos sobre temas clave de su administración, como las tasas de desempleo, las inversiones, los niveles del gasto público; o casos comprometedores, como Southern Winds y el destino de las reservas de la provincia de Santa Cruz depositadas en el extranjero. De todos modos, hubo pronunciamientos interesantes, como la crítica a quienes cortan las calles y una profundización de la distancia respecto de Fidel Castro. Damos lo principal que dijo en el diálogo con Oscar Fernández Oro y Marcelo Longobardi, salvo algunas cuestiones de las que se informa por separado, como la candidatura de su esposa Cristina Fernández, la situación de Aníbal Ibarra o la crisis en Bolivia.)

Néstor Kirchner
Néstor Kirchner
PERIODISTA: Presidente, buen día, gracias por recibirnos...

Néstor Kirchner: Me han invadido...


P.:
Bueno, muchas gracias por tolerarnos. ¿Cómo está Presidente, bien?

N.K.: Bueno, muy bien, un placer estar con ustedes y a vuestras órdenes.


P.:
¿Por qué la elección de octubre tiene que ser un plebiscito?

N.K.: Bueno, usted es un hombre inteligente, igual que González Oro, y saben perfectamente que nadie habla de sacar el 51, 58, sino tener la mayoría simple, digamos, la iniciativa, donde la gente dice «bueno, has hecho cosas bien, regular, pero te mereces un aval, una confianza para seguir gobernando la Argentina». Si no, es muy, muy difícil, y yo no puedo predecir, a mí no me gusta asustar a la gente con el caos ni mucho menos, el discurso de la vida o la muerte, definitivamente tiene que desaparecer de la Argentina. Lo que digo, sinceramente, trato de decirles lo que siento y lo que ve la gente. Decir, un presidente pedregoso en octubre es un presidente que queda generalmente en una situación muy difícil.


P.:
Porque supongamos que la gente quiera votar en su favor en este plebiscito de octubre de 2005, ¿dónde está el oficialismo?

N.K.: Nosotros vamos a construir un frente, que es el Frente para la Victoria, que tiene su eje y su columna vertebral en el Partido Justicialista, y que va a estar apoyado por numerosísimas fuerzas independientes. El centro de la fuerza política que nos va a acompañar va a estar constituido así, y yo con todo gusto, dentro de 20 días, 25 días, termino de definir bien cómo va a quedar estructurado todo.


P.:
¿Cómo ha vivido estos tres temas en estos dos años: Blumberg, los piqueteros y Cromañón?

N.K.: En su momento, hubo sectores de la clase media que se abrazaron con los sectores piqueteros y reclamaron un cambio fuerte en la Argentina. Después se terminaron confrontando las propias situaciones por excesos, ¿no es cierto? Sólo que poco a poco en paz, en convivencia, sin represión y demás, el movimiento piqueteril, tal cual lo conocimos, se ha ido, ya tiene otros roles totalmente diferentes. Ahora, cuando alguien sale a cortar la calle, son movimientos políticos, son movimientos sindicales... Entonces, ya no es esa expresión anárquica, que se veía y demás. Otros se incorporaron y están apoyando la gestión que estamos llevando nosotros, han abandonado definitivamente esa mecánica. Otros también la están abandonando, y otros la usan como instrumento de presión. Yo creo que definitivamente una verdadera libertad de expresión, de ideas y demás debe desistir, definitivamente, de procedimientos como cortar calles porque eso es quitarles el derecho a otros argentinos que también trabajan y que también sufren.


P.:
Hay gente que le pide al gobierno que intervenga ante los cortes...

N.K.: Han disminuido muchísimo y mucha gente inclusive reconoce que el fenómeno es de mucha menos intensidad, y es natural. Me ha agarrado, yo ando en la calle también, y he estado envuelto en varios cortes piqueteriles...


P.:
¿Usted?

N.K.: Sí, sí, sí...Y en algunos casos me he bajado y he conversado con algunos, e inclusive amigos taxistas que simpáticamente,bueno, con un rosario que no se puede decir por radio, pero decían «qué es esto»...Y yo lo explicaba, siempre después de lo que pasó en la Argentina, la paciencia es fundamental para ir encauzando las cosas, después de donde veníamos. En 2001, la Argentina había explotado, y esto se arregla con acciones y no con palos.


P.:
¿Qué papel jugó Blumberg en sus primeros dos años de mandato?

N.K.: Creo que Blumberg es una de las ricas experiencias que da la democracia argentina. El canalizó democráticamente la situación de no contención del sistema. Creo que marcó a fuego desde una visión ampliamente democrática. Podía coincidir o no con sectores que podían tener más visión, menos visión democrática que lo acompañaban, él marcó a fuego la lucha por su idea desde el campo democrático, desde el campo de la movilización, desde el campo de la petición, y creo que fue una experiencia, coincidan o no coincidan, o coincida uno o no a veces con...


P.:
¿Qué piensa de sus propuestas?

N.K.: Creo que ha hecho un antes y un después y me parece que fue muy positivo para la democracia argentina.


P.:
¿La suspensión del viaje a Cuba es una señal hacia Estados Unidos, Presidente?

N.K.: No, yo no trabajo con señales. Nosotros cuando votamos por la abstención respecto de los derechos humanos en Cuba lo hicimos desde la autodeterminación de los pueblos. Lo mismo lo hacemos con Guantánamo, en la situación de Estados Unidos y demás. Y el tema central es que, como toda visita, se tienen que dar las condiciones objetivas para que el viaje sea un resultado institucional positivo para ambos países.


P.:
Cuando habla de autodeterminación, Presidente, ¿le gustaría que haya elecciones, por ejemplo, en Cuba?

N.K.: Bueno, yo soy un hombre de la democracia, toda mi vida accedí, fue por cargos y por voluntad del pueblo. Y quiero que la democracia se extienda en todo el mundo.


P.:
Vamos a un ping-pong de nombres. Primero Alberto Fernández...

N.K.: ¿Quién es? (Risas) Estamos aquí sentados.


P.:
Le puedo pedir que se vaya...

N.K.: Es un comentario político (risas).


P.:
¿Aníbal Fernández, que no está?

N.K.: ¿Eh? Por una cuestión de educación (risas)...

P.: Roberto Lavagna...

N.K.: Está cuidando el superávit, espero que no haya gastado ni un peso esta mañana.


P.:
Martín Redrado.

N.K.: Bueno, espero que cuide las reservas.


P.:
¿Es cierto que lo llama todos los días para preguntarle cuánto tenemos?

N.K.: Obviamente (risas).

P.: Mauricio Macri.

N.K.: Un empresario de la construcción, de automotores.

P.: ¿Bielsa?

N.K.: Bielsa está siendo un buen canciller.


P.:
Eduardo Duhalde.

N.K.: Duhalde es una persona con quien tengo una relación larga, de encuentros y diferencias pero mucho tiempo, yo lo acompañé en la gobernación de 1999. Creo que está haciendo una buena tarea en el Mercosur, está haciendo una buena tarea, hizo una buena transición meritoria, y tenemos afectos personales. Más allá de que podamos tener acuerdos o diferencias políticas.


P.:
Aníbal Ibarra...

N.K.: Bueno, Aníbal tiene que, fundamentalmente, seguir consolidando las cosas positivas que pueda haber hecho, que las ha hecho. Tiene que definir claramente para la sociedad el proceso de Cromañón, no puede quedar ninguna duda en ninguna responsabilidad.


P.:
Elisa Carrió.

N.K.: (Silencio). No, no tengo nada que decir de ella.

P.: Presidente...

N.K.: Por lo menos nada importante.


P.:
Ha recibido usted una ola de críticas, y en este caso le subrayo que no de mi parte...

N.K.: Tsunami...

P.: Un tsunami (risas), como consecuencia de lo que la Corte entendió era una intencionalidad electoral en su posición respecto del fallo al caso de Omar Chabán.

N.K.: Pero es que yo estoy de acuerdo con ellos en un aspecto. Yo cuando hablé dije: «Yo sé lo que digo y qué van a decir». Yo estoy de acuerdo con el doctor Fayt, con Zaffaroni y en ningún momento quise ni voy a tratar de trabar lo que tanto estoy tratando de ayudar a construir, que es la independencia de la Justicia. Está visto que no hemos desig
nado ningún juez dependiente de este presidente. Me parece muy bien que la Corte opine sobre lo que quiere opinar con total libertad; me parece que lo que dijo el doctor Fayt es una verdad, una obviedad, no hay ningún juez que sea el Presidente y está muy bien, me sentiría muy mal que un juez sea el Presidente, porque entonces todo lo que hemos hecho no hubiera servido para nada. Me parece bárbaro. Ahora, nadie me va a quitar el derecho como argentino y Presidente a opinar. Eso no significa que yo le esté dando, que yo opine no significa que esté dando una orden a un juez, ni a favor ni en contra. Estoy opinando sobre un hecho que me conmovió, que conmovió a los argentinos y que hay 193 argentinos que murieron inexplicablemente.

P.:
¿Qué le molesta a un presidente?

N.K.: Claro que hay cosas, que a veces no salen las cosas que uno quiere; el querer hacer las cosas a veces más rápido de lo que las hace, el equivocarse. Uno cuando se equivoca se molesta, yo me corrijo terminantemente, permanentemente. Tengo un sentido de autocrítica profundo. Es decir, lo primero que analizo son las acciones que hago, y bueno, y el haber interpretado algo que después la realidad me demostró...


P.:
Es cierto que no ha habido en la vida política argentina, a nivel presidencial sobre todo, autocrítica, en los últimos años. Ninguna. Nunca.

N.K.: Yo la hago permanentemente porque, usted se dará cuenta. Yo no tengo problema en decir «voy a tal lado», y después tengo que cambiar. Si hay algo que por allí conviene hacerlo y después no conviene hacerlo porque eso hace a la necesidad de la Argentina, no lo hago. Es decir, si tomé un paso equivocado y tengo que dar dos pasos para atrás, lo hago sin ningún tipo de inconveniente. Si algo no se entiende, como se acuerda de este tema de la intervención de la Internet y demás, ante la duda, pregunto: «¿Para qué fueron?» Era una ley del Congreso, pero no importa. Bueno, y ante la duda, vamos para atrás, no hay problema. Es decir, no generar inseguridades en la sociedad argentina por creerme infalible.

Dejá tu comentario

Te puede interesar