27 de diciembre 2004 - 00:00

"La estrategia comercial de Argentina es esquizofrénica"

El economista Mario Teijeiro cree que la estrategia comercial argentina es poco clara. «Mientras el gobierno dice que los pilares del programa son superávit fiscal y tipo de cambio competitivo, creen que hay que aumentar los salarios por decreto y subir el gasto público y el tamaño del mercado interno. Mezcla un modelo de economía abierta con el viejo modelo de sustitución de importaciones», señaló en diálogo con este diario.

El presidente del Centro de Estudios Públicos y Consejero Académico de FIEL aseguró que hay que pensar bien «si conviene pagarle al FMI mientras se mantienen impuestos distorsivos para conseguir un superávit primario extraordinario».

Estas son las principales declaraciones de Mario Teijeiro a Ambito Financiero:

Periodista:
¿Lo sorprendió la cantidad de trabas que aparecieron en el canje de la deuda?

Mario Teijeiro: El proceso tiene una gran dificultad técnica que se vio reflejada en el problema con el Banco de Nueva York. Pero tiene otra que es de fondo: la Argentina está haciendo una propuesta muy dura. La sorpresa hubiera sido que se consiga un arreglo rápido, no que se demore.


P:
¿Qué pasará en enero, luego del lanzamiento?

M.T.: Este es un proceso todavía difícil porque puede generar un precedente muy importante. No ha habido quitas de semejante envergadura en el mundo. Uno puede llegar a un canje con una aceptación de 60% pero ¿eso es un arreglo? Al día siguiente vamos a tener que ver qué pasa con 30% restante, que seguramente sería el frente externo que seguirá abierto. Este quedará mancomunado en una posición de rebeldía.


P.:
¿Cómo cree que se encararán los pagos al FMI en 2005?

M.T.: La versión de que la Argentina iba a pagar los 15 mil millones de dólares de golpe me parece absurda, una locura. Pero hay una versión intermedia que es que se vaya pagando esa deuda a medida que vence. Eso significa en 2005 girar al FMI u$s 3.200 millones. Sería un esfuerzo muy grande que se podría afrontar si se mantiene el superávit primario y si el arreglo de la deuda se posterga. Porque si se acuerda la salida del default, habrá que pagar con dinero en efectivo con lo cual los números serían mucho más apretados. Ese es el escenario más duro. El intermedio sería tener una renegociación con el FMI para conseguir un programa con condicionalidades de corto plazo, pagar u$s 3.200 millones y en parte financiarlo con los atrasos acumulados con los acreedores que no arreglen.


• Impuestos

P.: ¿Cree que hay margen para reducir impuestos?

M.T.: Eliminarlos significaría volver a cero de superávit primario, pero hay que tener una tendencia hacia eso. La idea sería tener un superávit primario de 3% en vez de 4% o 5% como ahora. Ese es un margen de reducción inmediata. Y después hay un margen de rebaja continua en la medida en que se tenga una política fiscal firme que congele el gasto público y los aumentos futuros de recaudación se continúen destinando a bajas impositivas tratando de volver a períodos más normales.

P.:
¿Algún otro impuesto debería modificarse?

M.T.: Creo que el IVA, cargas patronales y en algunos casos Ganancias son impuestos que se prestan a la evasión,por lo que son un subsidioimplícito a la informalidad. La Argentina debería embarcarse en una política decidida de que en los próximos 10 o 15 años el objetivo sea la baja de impuestos.

P.:
¿Los aumentos de sueldos impactan en la actividad económica o no?

M.T.: Pueden ayudar a aumentar la capacidad de compra de los asalariados pero es a costa de márgenes de beneficio que hoy están casi exclusivamente financiando la inversión, por la falta de crédito y de inversión externa. Si intentamos mejorar el mercado interno aumentando por decreto evitaremos que la tasa de ahorro aumente --incluso disminuirá- lo cual va en contra de sostener las tasas de crecimiento. La Argentina ahorra poco (alrededor de 20% del PBI), invierte 18%, y estos niveles son absolutamente insuficientes para crecer sostenidamente.


P.:
¿Quiere decir que el crecimiento actual no es sostenible?

M.T.: La lógica indica que la Argentina vaya acercándose a una tasa de crecimiento muy baja. No se puede pensar en una economía que crece a 8% por año si su tasa de ahorro es 20% y la de inversión 18%. Los países que más crecen, ahorran e invierten alrededor de 27% del PBI. Todo el crecimiento actual es recuperación. Apenas toquemos techo, los problemas de ahorro e inversión serán esenciales.


P.:
¿La confianza del exterior depende de solucionar el canje de deuda o el discurso del gobierno también influye?

M.T.: El discurso confrontativo de Kirchner frena las inversiones externas. Con los acreedores tiene una propuesta muy dura y con el FMI tiene una posición confrontativa. Es muy desafiante con las reglas de juego internacionales. Eso mantiene un ambiente poco propicio en el exterior. Hay otro tema que es tomar la decisión de invertir en un país que no tiene definida una estrategia comercial de inmersión en la globalización. La Argentina sigue dudando si mantenerse en el Mercosur, la Unión Sudamericana, se dice que el ALCA no, pero sí al status de economía de mercado a China. Todo eso es absolutamente contradictorio.


P.:
El gobierno dice que los pilares del programa son superávit fiscal y tipo de cambio competitivo.

M.T.: Claro, así lo dijo Lavagna. Ambos son típicos de una economía abierta a la chilena en materia comercial. Pero al mismo tiempo creemosque hay que aumentar los salarios por decreto, subir el gasto público, el tamaño del mercado interno, elegir sectores sensibles para protegerlos del eventual desliz que tuvimos con el reconocimiento de China. Estamos mezclando un modelo de economía abierta con el viejo modelo de sustitución de importaciones, es una incoherencia total, una actitud esquizofrénica.


Entrevista de Florencia Lendoiro

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