"La Fed no debe afectar el boom inmobiliario en EE.UU."
(El periodista dialoga con el experto en mercados mundiales personificado como Gordon Gekko de la película «Wall Street», quien considera necesario que la Reserva Federal se retire a cuarteles de invierno para no afectar el boom inmobiliario en Estados Unidos, luego de la caída de las acciones de las constructoras. A continuación las opiniones de Gekko.)
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Gordon Gekko: Fue un buen año. No hay de qué quejarse. Y si se considera que la Fed estuvo abocada a la tarea de subir las tasas de interés, fue excelente.
P.: ¿Por qué?
G.G.: Porque fue escaso en turbulencias y porque deja una base sólida para cuando la Fed considere que su faena esté cumplida...
P.: Lo que vendría a ser también en 2006...
G.G.: Presumiblemente.
G.G.: ¿Como cuáles?
G.G.: El rojo fiscal se corrigió en casi u$s 100.000 millones. El desequilibrio de la cuenta corriente, en cambio, siguió profundizándose.
P.: ¿Cuál es el diagnóstico para el futuro próximo?
G.G.: Una brecha en ascenso en ambos terrenos. Los huracanes van a pasar la factura y la cuenta total no va a ser pequeña...
P.: ¿Tiene una idea?
G.G.: Digamos unos u$s 100.000 millones en el transcurso del corriente ejercicio. El déficit fiscal había bajado de u$s 412.000 millones a u$s 319.000 millones y ahora volverá a trepar.
P.: No por la totalidad del aumento del gasto público...
G.G.: No. Pero un resultado en torno a u$s 370.000 millones es una estimación razonable.
P.: ¿Y el saldo de la cuentacorriente?
G.G.: Estamos orillando un desequilibrio cercano a los u$s 200.000 millones por trimestre y en ascenso. Los pagos de las compañías de seguros internacionales a los damnificados locales por los huracanes han morigerado las cifras estos últimos tres meses -se han gatillado remesas por u$s 15.000 millones- pero se trata sólo de un efecto pasajero.
P.: Son guarismos como para quitar el sueño. Pero, ¿me equivoco o ya no asustan a nadie?
G.G.: No hay mejor evidencia de ello que la capacidad del dólar norteamericano de resurgir de entre las cenizas.
P.: ¿Debemos pensar entonces que la cuenta corriente dejó de constituir un problema?
G.G.: Hoy nadie piensa que haya inconvenientes en obtener financiamiento en cantidad y condiciones razonables. Pero mañana quién sabe.
P.: No hay garantías...
G.G.: Si los mercados cambian de opinión, si retoman la obsesión por el tema que los dominó desde 2002 hasta febrero, se van a topar con un «agujero» mucho más grande que el que dejaron la última vez que sopesaron las cifras con espíritu crítico...
P.: ¿Qué se puede decir de otro de los ogros en danza, la «burbuja inmobiliaria»?
G.G.: Que todavía goza de buena salud en los Estados Unidos...
P.: Pero ya no se percibe el mismo entusiasmo...
G.G.: Es verdad. Las acciones de las compañías constructoras han retrocedido más de 15% desde agosto luego de protagonizar un vigoroso rally que comenzó en 2000, casi no tuvo interrupciones y multiplicó sus cotizaciones por 11 en menos de 5 años...
P.: ¿Los precios de las viviendas también han comenzado a bajar?
G.G.: No. Eso no es cierto.
P.: Pero ya no escalan con el ahínco de otrora...
G.G.: Han pasado de un ritmo de suba anualizado de 14% en el segundo trimestre a 11,5% en el tercero. No está mal...
P.: ¿2006 podría representar un duro examen para la continuidad de la bonanza inmobiliaria?
G.G.: Eso es lo que se teme cuando los inversores aligeran su cartera de acciones de firmas constructoras de vivienda. Sin dudas, será muy importante para sostener los valores, que la Fed pueda retirarse a cuarteles de invierno en fecha temprana....




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