En el mapa logístico de Argentina, y en su medida del Cono Sur, Córdoba emerge como un eje decisivo. No solo por su peso industrial y productivo, sino porque se puede perfilar como el hub clave del corredor Atlántico-Pacífico que conecta Brasil, Argentina y Chile. Este corredor bioceánico, impulsado desde hace años en estudios de la organización para la cooperación y el desarrollo, OCDE, no es un simple proyecto de infraestructura: representa una oportunidad histórica para reorganizar cadenas de valor, reducir costos logísticos y fortalecer la integración del Mercosur.
La OCDE cree que la provincia de Córdoba debe liderar el corredor bioceánico y transformar el Mercosur
El organismo internacional destaca que una mayor articulación logística podría generar fuertes reducciones en tiempos y costos de exportación. En ese esquema, la posición geográfica y la infraestructura cordobesa le darían a la región una ventaja estratégica inédita.
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La ubicación del centro del país aparece como un factor decisivo para impulsar esa integración.
Nota: Las cifras de la red de carreteras combinan datos oficiales (México) y estimaciones con base a MOPT, JICA y el Banco Mundial. La disparidad en las metodologías de medición entre países explica las variaciones y subraya el desafío en la gestión de datos de infraestructura regional.
La OCDE advierte, sin sorprender al bien viajado, que América Latina debe mejorar su logística. En la región, los países miembros muestran avances, aunque persisten brechas que limitan su productividad. México tiene corredores clave de norte a sur, pero sufre trabas regulatorias. Colombia presenta el mayor rezago, con carreteras rurales deficientes y una red ferroviaria mínima. Costa Rica genera cuellos de botella por subinversión. Chile necesita modernización ambiental. En general, la región requiere mayor inversión estratégica y planificación para reducir costos, aumentar la resiliencia y fortalecer su conectividad interna y externa.
Un informe reciente elaborado por el mismo organismo, en el marco del Foro de Mercados Emergentes, destaca que el denominado “Corredor Bioceanico de Capricornio”, atravesando Brasil, Paraguay, Argentina y Chile, tiene “un gran potencial para fortalecer la logística y las cadenas regionales de valor entre estos paises”. Por su trazado multimodal, que combina carretera, ferrocarril y nodos portuarios, el corredor puede generar un impacto sustancial en competitividad. La combinación es clave porque se espera que la mayor conectividad reduzca los costos del transporte de carga en un 30-40 % y los tiempos de envío hasta en 15 días.
Estos números no son triviales: significan un ahorro de decenas de puntos porcentuales en costos de flete y días en tránsito, beneficiando a los exportadores con una mejora inmediata en su competitividad frente a mercados de ultramar, especialmente en Asia. No solo se trata de mover más rápido, sino de consolidar un modelo logístico más eficiente y atractivo para la inversión.
¿Es un espejismo la ruta del altiplano?
Sin embargo, la OCDE ha alertado que un corredor en el norte de Argentina con conexión en Bolivia puede llevar mucho tiempo para desarrollarse y que “los actuales sistemas de transporte deficientes aumentan los costos logísticos”. Las altas inversiones iniciales pueden incluso retrasar el crecimiento económico regional si no se aborda con un criterio optimizador. Es alli cuando el trazado del corredor Central Atlantico-Pacifico en que Córdoba emerge como centro, se potencia por su infraestructura vial, su red productiva y su posición geográfica. Sus posibilidades pueden convertirla en el nodo que articule el Mercosur con una salida más directa, y corta, hacia el Pacífico, excediendo largamente los beneficios promocionados por el corredor de Capricornio.
Al respecto, el Latin American Economic Outlook 2021 de la OCDE subrayaba que la recuperación sostenible de América Latina necesita “una mayor integración regional” y un impulso a la transformación productiva. Córdoba, por extensión, no solo hace sentido logístico: tiene un sentido estratégico para una región más conectada y productiva.
¿Y cómo le fue en sus planes de corredores a otras regiones?
En América Latina, no para extrañarse que una conectividad eficiente pueda transformar sectores económicos enteros. Especialmente por sus vastas extensiones. Pero veamos otros casos: por ejemplo, en África, el Corredor de Lobito (un puerto al que se llega por ferrocarril) ha permitido que las exportaciones mineras reduzcan tiempos y costos, integrando a Zambia y la República Democrática del Congo con mercados globales. Aunque no es sudamericano, su modelo nos refleja en un espejo: sus rutas físicas reducen días de traslado y abren nuevas cadenas de valor.
Aunque con un trazado más extenso, Perú ya ha potenciado notablemente su industria exportadora gracias a corredores marítimos y terrestres más eficientes en sociedad con China, integrando zonas de diversidad productiva antes alejadas, hacia los puertos del Pacífico. Esta mega obra comprueba que quienes se adelantaron a invertir en infraestructura de transporte no solo han acortado distancias políticas y físicas, sino que han generado una ola logística, productiva e institucional.
La gran posibilidad
Córdoba tiene hoy ante sí una oportunidad única: consolidarse como el hub central del gran corredor bioceánico que la OCDE identifica como pilar para la integración del Mercosur. No se trata solo de asfaltar rutas o tender vías férreas: se trata de redefinir el mapa logístico sudamericano, de articular cadenas productivas más inteligentes, y de reducir drásticamente los costos y tiempos de exportación.
Las proyecciones de ahorros del 30-40% en fletes y hasta 15 días menos de tránsito son un atractivo demasiado potente para actuar: si Córdoba aprovecha su posición y su potencial, puede alcanzar estos ahorros y convertirse no solo en un centro logístico, sino en un motor estratégico de transformación económica para toda la región.
En un mundo aún globalizado, donde la infraestructura se convierte en poder; donde los puertos y las rutas no son solo caminos, sino avenidas directas hacia un comercio más beneficioso; Córdoba está llamada, literalmente, a conectar el Cono Sur con el futuro.
Master of Arts ( c ) en Economía de ILADES/Georgetown University y MSc en geoinformación de Twente University. Se especializa en fortalecer la toma de decisiones estratégicas mediante el análisis del desarrollo territorial y la integración de datos.





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