28 de enero 2026 - 13:21

La paradoja de Venezuela es su riqueza: secretos de un gigante geológico en disputa

El país caribeño no es solo un país con recursos: es una anomalía geológica positiva.

Según cifras oficiales, en Venezuela se reportan 1.120.000 barriles por día (bpd). Otras fuentes como la OPEP, sitúan la extracción real entre los 896.000 y 956.000 bpd.

Según cifras oficiales, en Venezuela se reportan 1.120.000 barriles por día (bpd). Otras fuentes como la OPEP, sitúan la extracción real entre los 896.000 y 956.000 bpd.

Con las mayores reservas de petróleo del planeta, vastos recursos gasíferos y un subsuelo rico en minerales críticos, Venezuela vuelve a ocupar un lugar central en el tablero energético global. Es que el país caribeño no es solo un país con recursos: es una anomalía geológica positiva. Posee una combinación de hidrocarburos y minerales que la sitúan como una pieza indispensable para cualquier potencia que aspire a la hegemonía industrial en este siglo.

Mientras Washington flexibiliza licencias para sostener el flujo de crudo pesado hacia el Golfo de México y avanzan proyectos clave de exportación de gas, el país emerge como pieza estratégica en un mercado marcado por precios moderados, tensiones geopolíticas y la carrera por los recursos que alimentan la transición energética.

Hidrocarburos: la mayor "gasolinera" del planeta

A pesar de las fluctuaciones en la producción y los cambios políticos recientes, las cifras siguen siendo contundentes:

Petróleo: Venezuela mantiene el puesto número uno con reservas probadas de aproximadamente 304.000 millones de barriles. Lo que hace especial a este crudo es su naturaleza pesada y extrapesada en la Faja Petrolífera del Orinoco.

Importancia Geopolítica: Las refinerías de la Costa del Golfo en EE. UU. están diseñadas específicamente para procesar este tipo de crudo. En un 2026 marcado por la volatilidad en el suministro de Medio Oriente, el petróleo venezolano vuelve a ser el "balancín" que puede estabilizar los precios del diésel y combustible para aviones a nivel global.

Gas Natural: Con reservas de 200,3 billones de pies cúbicos, es la sexta reserva mundial. Tras años de intentos, los proyectos de exportación hacia Trinidad y Tobago y Europa han tomado un cariz crítico. El gas venezolano se perfila como la alternativa de transición más viable para el Caribe y el Cono Sur.

Estado actual de la producción: petróleo y gas

La industria de hidrocarburos en Venezuela está viviendo un "renacimiento bajo presión". Tras los eventos políticos de principios de este mes y la nueva postura de la administración estadounidense, los números están en movimiento constante.

Según cifras oficiales, se reportan 1.120.000 barriles por día (bpd). Otras fuentes como la OPEP, sitúan la extracción real entre los 896.000 y 956.000 bpd.

Existe un consenso técnico de que, con la flexibilización de licencias bajo la nueva "Doctrina de Emergencia" de EEUU, Venezuela podría cerrar el año alcanzando los 1.500.000 bpd. La reciente orden ejecutiva de Washington (enero de 2026) busca proteger los activos de PDVSA y asegurar que el flujo de crudo hacia las refinerías estadounidenses no se detenga. Esto ha convertido a Chevron en el operador de facto que garantiza la estabilidad técnica en la Faja del Orinoco.

¿Por qué es relevante ahora? El precio del Brent se proyecta hacia los $58/bbl para finales de 2026. En este mercado de precios moderados, el crudo pesado venezolano es la pieza que falta para las refinerías del Golfo de México, que necesitan este "alimento" específico para producir diésel de manera eficiente.

En cuanto al gas, Venezuela finalmente ha dejado de ver este recurso solo como un subproducto del petróleo para tratarlo como un activo estratégico global.

Proyecto Dragón: La alianza con Shell y Trinidad y Tobago ha recibido luz verde definitiva. Se espera una producción inicial de 185 millones de pies cúbicos diarios (MMPCD) de gas venezolano que se enviarán a las plantas de licuefacción de Trinidad.

Potencial de Exportación: Con reservas de 200,3 billones de pies cúbicos, el objetivo es convertir a Venezuela en el principal exportador de gas para el Caribe y Colombia, desplazando la dependencia del GNL (Gas Natural Licuado) importado de otras regiones.

Empresas como Repsol (España) y Eni (Italia) han ampliado sus esquemas de "gas por deuda", permitiendo que Europa reciba energía venezolana mientras el país recupera liquidez. A su vez, ADNOC (Emiratos Árabes Unidos) ha iniciado exploraciones comerciales para entrar en el sector del gas venezolano a través de su división de nuevas energías.

El "Nuevo Dorado": minería estratégica

Más allá del crudo, el Arco Minero del Orinoco (un área de 111.843 kilómetros cuadrados) alberga tesoros que son vitales para la transición energética y la industria de defensa.

Oro: Venezuela posee una de las reservas de oro más grandes del mundo (estimadas en miles de toneladas), funcionando como un refugio de valor en tiempos de crisis sistémicas. Venezuela cerró el año con una extracción oficial de 9,5 toneladas. El gobierno (bajo la gestión actual de Delcy Rodríguez tras los eventos políticos de principios de mes) proyecta un crecimiento del 30%. Se busca formalizar la minería artesanal para canalizar el flujo hacia las reservas del Banco Central.

Coltán (El "Oro Azul"): Este mineral es fundamental para la fabricación de condensadores en smartphones, vehículos eléctricos y misiles. Venezuela es uno de los pocos países fuera de África con reservas significativas, lo que la coloca en el radar de la guerra comercial tecnológica entre Occidente y Asia.

Para potencias como Estados Unidos y la Unión Europea, el acceso al coltán y níquel venezolano es una prioridad estratégica para sus industrias de defensa y vehículos eléctricos. Sin embargo, el costo reputacional y legal de importar minerales vinculados a la degradación ambiental y conflictos sociales sigue siendo, en este enero de 2026, una barrera casi infranqueable.

Tierras Raras y Torio: Se han identificado yacimientos de elementos críticos para imanes de alta potencia y nuevas formas de energía nuclear limpia. El torio se presume de ser el combustible nuclear limpio del futuro. Una tonelada de torio puede producir la misma cantidad de energía que 200 toneladas de uranio.

Hierro y Bauxita: Con reservas de hierro que superan los 14.000 millones de toneladas, Venezuela tiene el potencial de ser el motor siderúrgico de la región. El último trimestre de 2025 registró la exportación más alta de hierro en una década. Para 2026, se espera un incremento del 50% en la producción, apuntando a mercados en Asia y el bloque euroasiático.

En cuanto a la bauxita, se ha anunciado una inversión de U$D 6 millones para rehabilitar la cadena del aluminio, buscando recuperar la soberanía productiva en el estado Bolívar.

El "Muro" de los requisitos ambientales

Aquí es donde la realidad técnica choca con la narrativa oficial. El cumplimiento de los criterios ESG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza) es, hoy por hoy, el "talón de Aquiles" del sector minero venezolano.

A pesar de que el marco legal prohíbe el uso de mercurio, los reportes de campo de este 2026 indican que el uso de este metal en la minería aluvial de oro sigue siendo sistémico.

Gran parte de los proyectos se ejecutan sin estudios de impacto ambiental y sociocultural previos y públicos, un requisito básico para cualquier certificación internacional. Sin una certificación, Venezuela se ve obligada a vender sus recursos con descuentos de entre el 20% y el 30% en mercados grises, perdiendo miles de millones de dólares en ingresos potenciales.

El Parlamento está discutiendo actualmente la Ley Orgánica de Minas y Minerales. Los objetivos son:

  • Atraer Inversión Extranjera: Crear un marco de seguridad jurídica que hoy no existe.
  • Certificación Ecológica: Intentar blanquear la producción mediante la creación de "zonas mineras ecosocialistas".
  • Transparencia: Implementar sistemas de trazabilidad para que el coltán y el oro venezolanos puedan ser comprados por empresas tecnológicas globales (Apple, Tesla, Samsung) sin violar sus políticas internas de sostenibilidad.

La geopolítica: el tablero de 2026

La influencia de estos recursos en la política mundial se manifiesta hoy en tres frentes clave:

  1. Seguridad Hemisférica: El renovado interés de Estados Unidos por asegurar el acceso al crudo pesado (especialmente tras los recientes eventos políticos de enero de 2026) busca reducir la dependencia de proveedores extra-continentales.
  2. Influencia de Potencias Emergentes: China y Rusia han consolidado su presencia a través de deuda y acuerdos de explotación a largo plazo, utilizando los recursos venezolanos como un ancla en América Latina.
  3. La Frontera Energética (Esequibo): La disputa territorial no es solo por soberanía, sino por el control de una de las cuencas petroleras marinas más ricas descubiertas en la última década, lo que añade una capa de tensión militar y diplomática en la región.

La paradoja de Venezuela es que su riqueza es, a la vez, su mayor bendición y su desafío más complejo. La capacidad de transformar estas reservas en producción estable definirá si el país actúa como un socio energético global o como un factor de inestabilidad crónica.

*Geólogo, abogado y profesor de Derecho de los Recursos Naturales.

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