1 de junio 2005 - 00:00

"Menemistas fueron ellos"

(Chispeante el diálogo de ayer de Ricardo López Murphy con Jorge Lanata en el cual el candidato a senador por Recrear salió a responderle al gobierno acusaciones de «noventismo». Recordó que los funcionarios del actual gobierno habían participado en masa de la era Menem, incluyendo a Cristina de Kirchner, quien, dijo, había votado la reelección a Menem. Como economista también recordó críticas a las medidas de aquellos años, con excepciones que también detalló. Fue por radio «Del Plata».)

Periodista: Cuando ustedes anunciaron su acuerdo electoral con Macri, la reacción del gobierno al otro día era como si de golpe ustedes fuera a sacar 60% de los votos sí o sí y les tuvieran miedo, ¿no?

Ricardo López Murphy: Yo creo que fue una reacción no propia de lo que es un régimen democrático. Si usted observa, yo sigo con mucho cuidado el proceso electoral en Chile y ahí hubo el surgimiento de una candidatura muy importante como la de Sebastián Piñera que me parece que convoca y que genera una realidad distinta y no sé, al presidente Lagos no se le ocurrió hacer un ataque disparatado.


P.:
¿Por qué usan el argumento de que ustedes tienen que ver con el menemismo?

R.L.M.: Si alguien ha tenido relación con el gobierno de Menem han sido los actuales miembros del gobierno. A nosotros nos podrán decir muchas cosas, pero Macri estaba en la empresa con Boca y yo pertenecía a una fuerza de la oposición. Alberto Fernández fue muchos años subsecretariode Cavallo y de Menem e integró la lista de Cavallo y después fue reemplazado por Elena Cruz. Eso es fácil de chequear. Felipe Solá fue 9 años secretario estrella de Menem; también es fácil de chequear que el viceministro del Interior de Aníbal Fernández es el mismo viceministro del Interior de entonces. Martín Redrado fue subsecretario y secretario de Estado de Menem y ahora es presidente del Banco Central; también es fácil chequear que la senadora por Santa Cruz fue vicepresidenta del bloque en la Asamblea Constituyente que le dio la reelección a Menem, cosa que no se había logrado en décadas y décadas en la Argentina.

P.:
¿Cómo se sostiene la acusación entonces?

R.L.M.: Fíjese la acción mediática que esta gente hace. Se lanzan a decir las cosas aunque saben perfectamente la mentira que están diciendo y la repiten sin vacilar. La mentira sistemática es una estrategia política, el doble discurso es una estrategia política; creo que si logramos demostrarle a la sociedad este hecho con claridad a lo mejor ayudamos a una política más sincera y clara en la Argentina.


P.:
También es irrefutable que el grupo Macri hizo muchos negocios en la década del '90...

R.L.M.: En la del '80 y en la del '70. ¿Usted cree que en los '70 y en los '80 todo el empresariado no disfrutaba de los negocios que generaba el poder?


P.:
También hay una presencia importante de algunos sectores del peronismo que estuvieron ligados al menemismo apoyando esta alianza que ustedes armaron.

R.L.M.: ¿Usted me vio negar que hay alguna persona que ha tenido participación y afectos en otras tiendas y fijado al cabo la acción política acompañándonosa nosotros?

P.: Usted apoyó muchísimas de las medidas de Menem, de Roque Fernández, de Cavallo...

R.L.M.: No, no, espere un poquito. Yo fui un crítico muy severo de cómo se hacía la política fiscal, crediticia y regulatoria en esa época. También de la reforma fiscal, del endeudamiento.

P.: En algo estaba de acuerdo...

R.L.M.: Yo estaba de acuerdo con lo mismo que hizo Brasil, con lo mismo que hizo Chile, con lo mismo que hizo México, con lo mismo que se hizo en el este de Asia, con lo mismo que se ha hecho en Nueva Zelanda y con lo mismo que se hizo en Irlanda, que fue integrar la economía al mundo, dotarla de reglas, dotarla de criterios transparentes organizativos y evitar que todo sea discrecionalidad de los funcionarios.


P.:
Hoy la gente se divide entre los que están con los '90 y los que están con el modelo Kirchner...

R.L.M.: Hay que evitar dejarse llevar por ingresos circunstanciales de fondos.

P.: El gobierno ahora restringe el movimiento de capitales...

R.L.M.: El corazón del esquema chileno no es éste. El corazón del esquema chileno es que el sistema es predecible, que tiene autonomía del Banco Central, que tiene una organización de la economía muy abierta, que tiene reglas para sus servicios públicos, que tiene respeto y estado de derecho para los contratos, que nos los viola arbitrariamente, que no hace lo que se le ocurre...

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