4 de enero 2005 - 00:00

"Mi hijo se salvó"

(En los testimonios conocidos ayer se destacó el que hizo Marcelo Alegre, el padre de un joven que logró salvar su vida en la disco incendiada en el barrio de Once. Lo dio Nelson Castro en «La Red» y transmite el horror vivido por los familiares que en este caso tuvo un buen final.)

PERIODISTA: Su chico es Matías...

Marcelo Alegre: Matías es mi hijo, que afortunadamente pudo sobrevivir a este trágico suceso. Estábamos con mi esposa en casa, cuando una ahijadita mía hace un llamado telefónico informándonos.


Nosotros sabíamos que Matías iba a estar en Cromagnon, que se había incendiado, nos hace poner la televisión, la ponemos, el panorama era dantesco.


P.:
¿Qué hicieron?

M.A.: Tomamos el auto, llegamos muy velozmente al lugar. Presos de pánico comenzamos a buscarlo, llegamos concretamente a la puerta, nos encontramos con un panorama tremendo, desolador, con los chicos, como los llaman ellos, los jóvenes, los Callejeros, que son los seguidores de este grupo haciendo cadena humana y entrando y saliendo, a riesgo de su vida, rescatando chicos y poniéndolos en la calle, y bueno, con el cuerpo de bomberos ya trabajando en el lugar. Nosotros habremos llegado 15 minutos después de iniciado este terrible suceso.


P.:
¿Dónde encontró a su hijo?

M.A.: En la desesperación seguimos buscando, no lo encontramos, los celulares no sonaban. Nos vamos al hospital Ramos Mejía. En el hospital buscamos también, no lo encontrábamos, tanto mi hermana como mi cuñado ayudando, yendo a otros lugares, centros de emergencias. Era muy, muy desordenado todo. Nos daban direcciones de muchos hospitales donde se llevaban a los heridos. También un amigo, Marcelo, papá de un gran amigo de Matías, papá de Iván, buscando en otro hospital, hasta que finalmente, aproximadamente a la hora, hora y media, nos llama Matías, diciéndonos que estaba bien, y vamos al encuentro. Estaba a una cuadra de Cromagnon, y el encuentro, obviamente, fue de muchísima emoción.


P.:
¿Qué lección se puede sacar de esto?

M.A.: Yo tengo, a 80 horas de lo sucedido, una autocrítica como adulto, aunque estamos todavía los padres en estado de shock. El resumen de las críticas es el siguiente: los padres y todos los adultos de nuestra sociedad debemos de ahora en más comprometernos, me parece a mí, a cuidar y a denunciar aquellos lugares públicos que no tengan las medidas de seguridad correspondientes para cada caso. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires está administrando los fondos de los pagos de nuestros impuestos y nos deben brindar el servicio para cada lugar donde lo necesitamos. En este caso en particular no hubo asistencia a los familiares, por ejemplo a los familiares de los fallecidos que dentro de los cementerios, mientras enterraban a sus chiquitos, no tenían ningún tipo de cuerpo de asistencia. Sí estaban en la puerta del cementerio, bastante cerca de las cámaras de televisión y de los medios para que se pudieran hacer ver, como efecto propagandístico. Pero adentro, donde verdaderamente la gente los necesitaba, no estaban.

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