"Ningún banco puede prestar si no conoce su patrimonio"
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"En Italia me decían: encima que no nos pagan, nos tratan de estúpidos", aseveró Aldo Pignanelli, ex presidente del Banco Central.
Periodista: ¿Qué avances ve en el sistema financiero desde que dejó de ser presidente del BCRA?
Aldo Pignanelli: El sistema financiero avanzó bastante, pero no lo suficiente para las necesidades que tiene el país. Todavía quedan temas pendientes sobre compensaciones, amparos, la valuación de títulos en los activos y la falta de volumen de negocios. La política monetaria de los últimos meses provocó que el volumen de los plazos fijos del sector privado no creciera en forma significativa por el impuesto al cheque pero también por la política del Central de reducir drásticamente la tasa. En 2003, el Central influyó en una drástica reducción de los plazos fijos que estaban en 9% anual y pasaron a 3% anual. La recuperación no fue suficiente para que los bancos tengan un volumen de negocios para prestar dinero. El rol de captar dinero del ahorro interno y prestarlo al aparato productivo, no se está cumpliendo de manera suficiente.
P.: ¿En qué ha mejorado el sistema?
A.P.: En el rol transaccional. Están funcionando los medios de pago, que durante la crisis se habían cortado. Desde mediados de 2002 se fue solucionando y ya funciona sin inconvenientes.
A.P.: Primero y fundamental, terminar de resolver el tema del patrimonio de los bancos, por bien o por mal. Ningún banco puede prestar dinero si no conoce su propio patrimonio.
P.: ¿El fallo de la Corte Suprema sirvió?
A.P.: Lejos de solucionarlo, lo agravó. Adhirió mayor confusión porque por un lado aprueba la pesificación pero les da la posibilidad de cobrar en dólares a los depositantes hasta u$s 70.000. Los juicios estaban quietos y se reactivaron.
P.: ¿Qué propone entonces para reactivar el sector?
A.P.: Tener una clara política-monetaria con respecto a la tasa de interés. Yo haría una política con mayor vehemencia de incentivación a tasas de interés más altas en los plazos fijos cuanto más largo es el plazo. Si tenemos 8% anual estimado de inflación para 2004, y el plazo fijo está en 3% anual, no hay que ser muy inteligente para darse cuenta por qué el ahorro no va al plazo fijo. Si a eso se le agrega que hasta hace un mes había que pagar un impuesto a las transferencias bancarias, era totalmente inviable.
P.: ¿Cómo evalúa la gestión actual?
A.P.: Es el mismo modelo que se aplica desde 2002 en términos generales del cual fui generador. Yo no puedo criticar a mis sucesores ( Adolfo Prat-Gay y Martín Redrado) por quienes tengo un gran respeto. Se implementaron herramientas para facilitar el crédito que son bienvenidas y otras adicionales como tasas de futuro o plazos fijos ajustables por producto que me parecen buenas ideas, aunque son para un pequeño sector del mercado. Hay que expandir más esto.
P.: Felisa Miceli dijo en una conferencia que no era necesaria la independencia del BCRA. ¿Qué opina de esto?
A.P.: El mundo va para otro lado. Eso se dice desde un punto de vista ideológico de izquierda. La izquierda en la Argentina plantea la no independencia del BCRA. Pero en el mundo es un tema que ya no se discute. Los dos últimos premios Nobel de Economía basaron una de sus teorías en las ventajas de tener en el largo plazo independencias de las políticas monetarias del BCRA. Si no se quiere tener un Banco Central independiente, tengámoslo, pero el mundo va para otro lado.
P.: ¿En qué otros temas el país va a contramano?
A.P.: Cuando uno va a las reuniones del Mercosur, Basilea, del FMI o G-20, hay cuatro puntos que ya no se discuten. Uno es la flotación del tipo de cambio. El tipo de cambio fijo no dio resultados en general. Otro tema que no se discute es el equilibrio fiscal, fundamentalmente en países endeudados la necesidad de generar un superávit primario para hacer sustentable el pago de la deuda.
Tampoco la política monetaria, ya nadie discute que emitir moneda espuria no es beneficioso en el largo plazo para el crecimiento. Y obviamente la independencia del Central.
P.: ¿Cree que mantener el dólar en $ 3 es correcto?
A.P.: El problema del valor del dólar es cuál es el dólar de equilibrio macroeconómico y social. Si usted le pregunta a un exportador, quiere un dólar alto y salarios bajos, es natural. Si le pregunta a una empresa dedicada al mercado interno va a decir que quiere un dólar bajo y salarios altos. Ahí hay que buscar el equilibrio social. Hay que tener balanzas comerciales superavitarias y flujo de capitales a favor de inversiones, pero también hay que contemplar a la gente. Por eso es muy difícil hoy decir cuál es el precio del dólar de equilibrio.
P.: ¿Cómo cree que repercutirán los atrasos en el canje de deuda en la imagen de la Argentina?
A.P.: Creo que por ahora la Argentina va a un canje de deuda con un buen grado de aceptación. En los últimos días surgieron problemas que no estaban previstos. El gobierno hizo una propuesta que es lo que se puede pagar, la Argentina no puede moverse demasiado aunque a veces hay mecanismos técnicos que permiten cierta flexibilización para mejorar la propuesta.
P.: ¿Afectará también la relación con el FMI?
A.P.: La demora es perjudicial porque atrasa el acuerdo con el FMI y eso significa mayores erogaciones.
Además, pone un poco más de demora al ingreso de nuevas inversiones. Tras el canje hay una serie de inversiones que van a llegar a la Argentina, y me consta que hay preocupación en el Ministerio de Economía por cómo va a hacer para que el ingreso masivo de estos capitales no repercuta sobre la revaluación del peso. Es un tema técnico que hay que resolver.



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