Panorama difícil
(Un ex funcionario del FMI -más precisamente argentino- brinda su lectura sobre la salida de Köhler del organismo. Asegura que esto puede distender los ánimos en el directorio para la aprobación de la segunda revisión en marcha, pero que la mayor injerencia de Anne Krueger podría complicar las cosas hacia mediados de año. Este es el diálogo mantenido con Ambito Financiero.)
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Funcionario: Más allá de la postulación presidencial en Alemania, es evidente que no contaba con el respaldo del directorio y no iba a conseguir la reelección el año próximo. El tema de su sucesor, en una transición normal, ya tendría que estar definido para la reunión anual de setiembre del FMI y el Banco Mundial por lo cual se le estaban acortando mucho los tiempos.
P.: ¿Cuáles son las críticas que se le hacen a su gestión?
F.: En general, la falta de visión sobre el rumbo que tiene que adoptar el FMI y la actualización que precisa el organismo, que quedó anacrónico para encarar los temas más actuales del sistema financiero internacional. Por ejemplo, qué actitud debe tomarse cuando un país cae en atrasos con el organismo, o cómo y cuál es el rol que debe asumir el organismo ante casos de crisis sistémicas. En realidad, hace tiempo que se viene hablando sobre la necesidad de tener alguien con mayor capacidad de liderazgo dentro del organismo.
P.: ¿Cuánto pesa la situación de la Argentina en esto?
F.: No puede considerarse que el caso argentino fue el detonante de esta situación. Pero sí es cierto que el tratamiento de la crisis del país continúa generando cortocircuitos entre el management del organismo (que maneja Köhler) y los miembros del directorio. Esta situación también fue afectando la situación de Köhler dentro del Fondo.
P.: ¿Cómo impacta este cambio en lo que respecta a la relación con el FMI y el acuerdo en marcha?
F.: Pienso que en lo inmediato hasta puede jugar a favor, ya que la Argentina sale del centro de la escena, ya que existe mucha tensión entre los miembros del directorio y eso se reflejó en la reunión informal del miércoles. Una posición que podría adoptar Köhler es dejar la cuestión argentina solucionada y evitar cualquier problema de default. Pero lo que está clarísimo es que todo esto va a complicar mucho las cosas para la próxima revisión de mediados de año, cuando el gobierno deba mostrar avances concretos en la renegociación de la deuda y se negocie la nueva meta de superávit fiscal para 2005 y 2006. Habría que esperar una posición mucho más intransigente del organismo, que hasta ahora mostró bastante flexibilidad para abordar el caso argentino.
P.: ¿Qué puede pasar con su reemplazo y qué ocurre mientras se avanza en el proceso?
F.: Es evidente que los Estados Unidos tendrán un rol fundamental para esta elección. Se respetará el principio histórico de que al frente del Fondo debe haber un europeo y en el segundo lugar un americano, en este caso Anne Krueger. Mientras se elige, Krueger ocupará interinamente el puesto de director gerente, tal como lo hizo Stanley Fischer cuando el francés Michel Camdessus renunció. En cuanto a los candidatos, es seguro que el gobierno americano no avalará que sea otro alemán, entre otras cosas por el poco apoyo obtenido en el conflicto con Irak. El nombre de Andrew Crockett suena fuerte, porque Inglaterra nunca impuso su candidato al frente del FMI. El francés Jean Lemièrre también suena fuerte: es titular del Banco Europeo para la Reconstrucción y el Crecimiento, el mismo puesto que Köhler antes de su asunción en el Fondo.




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