El especialista en energía Gustavo Calleja, perteneciente al grupo Moreno (ONG crítica del gobierno), habló por radio «América» sobre las consecuencias de la reducción del gas importado desde Bolivia. Anticipó un invierno difícil por los cortes.
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PERIODISTA: ¿Cómo ve esta reunión cumbre entre Evo, Lula y Cristina Fernández?
Gustavo Calleja: Un gran papelón de la Argentina. Cuando aparece Evo Morales con la nacionalización, en un momento va Néstor Kirchner a Bolivia y sube el precio solidario de 1 a 4 dólares y no lo llaman a Brasil para preguntar qué iban a hacer ellos. Brasil quedó bastante molesto con esto; tuvo que aumentar el precio. Otro hecho es que Morales está cumpliendo con su promesa electoral de incrementar el uso del gas natural para su pueblo y de un millón de metros cúbicos o menos que consumía, ahora está en 6 millones y va para 8, rápidamente. Entonces, de su producción de 40, 30 se llevan los brasileños, 6, 7 u 8 los usan para su mercado interno, que es su prioridad, y lo demás quedó para la Argentina. Además, esa picardía, manejo electoral del Gran Buenos Aires que hizo Kirchner, significaba compromiso para la Argentina porque se sabía que no iba a haber gas en Bolivia.
P.: Me acuerdo que usted decía que en Bolivia hay menos gas del que se cree.
G.C.: ENARSA se comprometió a varias cosas; una era construir una planta separadora de gases ricos y pobres o quemables en frontera. Ellos se iban a quedar con el metano, el propano y el butano, y la Argentina con el metano, pero transcurrieron tres años y la planta está en cero. Se iban a desarrollar los yacimientos de Bolivia por ENARSA junto con YPF, pero la estatal no hizo nada. Llegamos a fines del año pasado, cuando se vuelve a firmar todo de vuelta y van a desarrollar los yacimientos por parte de la Argentina, Repsol, y por Brasil, Petrobras, que lo está haciendo, pero yo sé que el gas va a San Pablo, no viene para acá, y la Argentina no hizo nada. Y ahora vamos a solicitar, que nos presten, nos regalen o nos vendan barato, o nos cedan, un millón de metros cúbicos por día al polo industrial de San Pablo, que además tiene problemas de costos, porque ellos tienen un dólar barato que los obliga a ser muy eficientes. Yo sabía que le iban a decir que no, porque están enojados, porque necesitan el gas, y el cuentito del aporte en la energía eléctrica no es nada.
P.: Entonces, ¿qué nos espera?
G.C.: El 40% de los argentinos del Gran Buenos Aires no va a tener gas natural, el NEA tampoco, va a haber cortes muy duros, muchos más que el año pasado. Van a llegar al GNC, que va a ser reemplazado por nafta posiblemente y vamos a estar en el límite, pero bueno, vamos a tener gas natural en las casas de familia.
P.: ¿Cree que en el caso del GNC no van a poder cumplir la promesa de no cortar el suministro?
G.C.: Creo que al consumo familiar no llegan los cortes.
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