11 de diciembre 2007 - 00:00

Potencial de avance adicional para el índice Merval

Potencial de avance adicional para el índice Merval
En lo que va del año, el índice Merval ganó 7,39%, y logró así en este 2007 un nuevo máximo histórico, en un contexto de elevada volatilidad y de crisis crediticia desatada principalmente por las hipotecas de alto riesgo de Estados Unidos. Repasando un poco lo ocurrido en el año, veremos cómo el índice llegó a los valores actuales y lo que esperaríamos en un entorno de alto riesgo para el mercado financiero.

Podemos destacar que el año 2007 comenzó muy positivo, llevando el índice a valores de 2.225 puntos a finales de febrero, con un sector de servicios liderando las subas ( principalmente bancos) e impulsando así al Merval, en momento en el que se discutían los riesgos mundiales relacionados con el softlanding en EE.UU., el freno en la subas de tasas de interés (de hecho, se esperaba que las comiencen a bajar) y el precio de los commodities, además de factores internos, como los problemas inflacionarios, la necesidad de entrada de capitales externos y aumentos de costos para las empresas que ponían en riesgo los márgenes operativos.

El 22 de febrero, después de cotizar el índice Merval en los 2.225 pesos, se presentó el martes negro, el día 27 del mismo mes, cuando la Bolsa porteña se desplomó 7,49%, caída que continuó en las siguientes 4 ruedas hasta llevar al índice a valores de 1.905 puntos, perdiendo de esta manera todo el avance observado desde principios de año. En esas semanas fue cuando salieron a la luz los importantes riesgos que amenazan a la economía y finanzas mundiales, con importantes ajustes en la Bolsa china y la hipótesis de que las autoridades de este país puedan adoptar medidas restrictivas que frenen la inversión bursátil en un contexto marcado por los intentos del gobierno de enfriar la economía del país, Alan Greenspan hablando de posibilidad de recesión en Estados Unidos para fin de año, también evidenció un importante apalancamiento con moneda barata para obtener altos rendimientos (carry Trade), reflejando el importante riesgo asumido por los inversores mundiales, la crisis de hipotecas subprime con quiebras de empresas más importantes de Estados Unidos especializadas en otorgar hipotecas de alto riesgo y poniendo en tela de juicio al sector financiero en general, entre otras cuestiones en el plano mundial. En la plaza local también iban surgiendo algunos problemas, destacándose la crisis energética, el aumento del gasto público en mayor proporción a los ingresos, una inflación cada vez más elevada...

Después de estas caídas bursátiles y a pesar de los riesgos presentes en la economía, las Bolsas lograron un piso intermedio a principios de marzo (en los 1.905 pesos para el índice Merval) y desde allí quedó reanudada la suba hasta llevar los mercados a un nuevo máximo histórico, que en la Argentina se refleja, a finales de julio en los 2.303 pesos, en una suba muy inferior comparada con la de Brasil, que avanzó 47,60% aproximadamente, y México, con 18,95%, quedado así retrasado el índice argentino.

En este avance, podemos destacar que uno de los pocos sectores que no logró nuevos máximos de los niveles observados en febrero fue el bancario, que pasó a ser el centro del riesgo y el más vulnerable a sufrir caídas en sus cotizaciones, principalmente por la crisis crediticia mundial. Este panorama para los bancos se agravó en la Argentina por las importantes caídas en los títulos públicos, principalmente los ajustables por CER, golpeados por las dudas que surgían con respecto a la medición oficial de la inflación minorista publicada por el INDEC, hecho que perjudica a los bancos por su exposición en bonos del Estado.

De esta manera, luego del piso intermedio en los 1.905 antes mencionados, el índice logra retomar el avance hasta alcanzar un valor de 2.303 pesos, comenzando desde allí una caída de 18 jornadas para el índice, casi un mes, desde el día 23 de julio hasta el 16 de agosto, donde fue conseguido un piso que hasta el momento se mantiene vigente en los 1.751 puntos, caída producida principalmente por la crisis de las hipotecas de alto riesgo de EE.UU. que afecta a todas las plazas mundiales, generando así problemas de liquidez, lo que obligó a los bancos centrales del mundo a inyectar dinero al mercado, y realizar préstamos de última instancia a entidades financieras afectadas, siendo complementado todo esto, hacia el mes de octubre, con bajas en la tasa de interés de referencia por parte de las autoridades monetarias de Norteamérica. Desde esos valores de mínimos, observados a mediados de agosto, se gestaron avances en las Bolsas, que en el caso de la Argentina, logró llevar las cotizaciones del índice Merval a un nuevo máximo histórico en los 2.354 pesos, a fines de octubre, el último día operativo antes de las elecciones presidenciales ganadas por el partido oficialista, esto en un contexto de alta volatilidad, elevada selectividad, donde ingresó liquidez al país por un cambio normativo para las AFJP, que las obligó a reacomodar sus carteras con activos argentinos aumentado así el volumen de operaciones en el mercado local, llevándolo a una nueva marca histórica,en los 2.354 puntos antes mencionados.

En la actualidad estamos frentea correcciones en los precios, que técnicamente respetaron un nivel de importancia en los 2.159 pesos, el cual podría actuar como sostén para dichas debilidades y así ver un nuevo rally alcista hacia niveles por encima de los máximos históricos, todo esto en un escenario donde la magnitud de la crisis hipotecaria obligó al gobierno de Estados Unidos a intervenir, con un plan de salvataje, para intentar rescatar a los miles de deudores de créditos de alto riesgo, cuya quiebra podría afectar seriamente la economía de todo el país, y en vísperas de la reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos, para resolver sobre la tasa de interés de referencia, lo que consideramos definiría el rumbo de las Bolsas, por lo menos para el corto plazo.

¿QUE VEMOS EN LOS GRAFICOS?

Si bien podemos apreciar que la Bolsa argentina desde el piso observado en 2002 en torno a los 193 puntos (ver Gráfico 1), está en un avanzado grado de desarrollo, consideramos que aún el índice Merval no ha logrado un techo de singular importancia en los máximos históricos de este año, al cotizar el pasado 31 de octubre en los 2.354 puntos, y por ende creemos que aún le quedaría un recorrido alcista adicional hacia niveles más elevados en la zona de 2.450-2.550 puntos o incluso niveles superiores, en caso de que dichos 2.450-2.550 sean logradas en forma directa.

¿A qué nos referimos con la expresión en forma directa?, esto es que la zona de resistencia antes mencionada sea lograda con subas directas sin quebrar los soportes de corto plazo o inmediatos ubicados en los 2.159 pesos (donde cruza la media móvil de 200 días), logrados el último 27 de noviembre, accionar último que dejaría las perspectivas abiertas a buscar objetivos más ambiciosos en un mediano plazo ya hacia los 2.600-2.650 pesos o valores superiores, con correcciones intermedias en el camino alcista. Por lo tanto, los primeros niveles de resistencia a monitorear para las próximas semanas en el índice serían los 2.400-2.500 pesos, mientras caídas inmediatas queden contenidas por los 2.159 pesos antes mencionados. Sin embargo,-en caso de ser vulnerados los soportes inmediatos recién expuestos (2.159), se estaría alertando de la posibilidad de un recorte más importante para las próximas jornadas antes de ir a la búsqueda de los niveles de techo señalados anteriormente en los 2.400-2.500.

Dichas correcciones llevarían al índice hacia valores más deprimidos ubicados en la zona de 2.060-2.050 pesos o incluso en los 2.000 puntos, para desde allí retomar las subas hacia los objetivos antes mencionados. Sólo dejaríamos de pensar en un tramo adicional de avance a niveles por encima de los máximos históricos actuales, si caídas en los precios perforan en primera medida la zona de 2.000-1.900 pesos y más tarde, como nivel de confirmación para bajas más pronunciadas, el quiebre de los 1.751 puntos observados el pasado 16 de agosto, accionar que dejaría liberado el camino a un proceso correctivo mayor, ya de parte de toda la secuencia de avance desde el año 2002, hacia niveles ubicados en la zona de 1.600-1.500 puntos. Entonces, para el corto plazo, creemos que el quiebre de los niveles de soporte en donde encontramos la media de 200 días operativos estará supeditado a la resolución de la Reserva Federal norteamericana de este próximo 11 de febrero, especulando con algún recorte en la tasa de referencia, y, por lo tanto, el mantenimiento de los soportes de 2.159 puntos para gestar así un avance directo. Por el contrario, en caso de no producirse una baja esperada por el mercado, es probable que nos enfrentemos al quiebre de los niveles de soporte de importancia para lo inmediato y una corrección para las próximas jornadas hacia la zona de 2.060-2.050 o incluso a los 2.000 pesos, donde sí un soporte intermedio podría ser logrado para esperar desde allí un avance adicional hacia la zona de techo. Como conclusión del análisis expuesto anteriormente, podemos decir que a la Bolsa argentina aún le quedaría un avance adicional a niveles por encima de los máximos históricos actuales hacia la búsqueda de un techo consistente, ya sea en forma directa o luego de una corrección adicional, evento que será marcado por los soportes inmediatos de 2.159 puntos, y creemos que este impulso será en forma directa o no, dependiendo de la resolución que tome el comité de política monetaria de la Reserva Federal de EE.UU..

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