Prevén que seguirán subiendo las tasas
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Periodista: ¿Qué puede pasar con las tasas de interés de corto plazo en los Estados Unidos tras la última suba de la Fed?
Luis Palma Cané: Seguirá con la política de suba gradual, lo que implica que pasará de 3,25% anual actual a no más de 4% a fin de año. Esto es lo que Alan Greenspan considera un nivel neutral, que permite a la economía mantener un crecimiento sostenido (del orden de 3,5%) con niveles bajos de inflación. En principio, el escenario básico no muestra la necesidad de aumentos más bruscos, lo cual impactaría muy negativamente en los mercados desarrollados y en los emergentes.
P.: ¿Y qué sucederá con las de largo plazo, que no subieron en la misma proporción?
L.P.C.: La tasa del bono estadounidense a 10 años continúa en 4%, básicamenteporque la expectativa de la inflación futura se ha reducido mucho en los últimos meses. Pero cuidado, porque el pronóstico para fin de año es que llegará a 5% o 5,50% anual, lo que implica caída en el precio de estos títulos. Lo ideal ahora es posicionarse en títulos de corto plazo, por ejemplo a dos años, que rinden 3,75% anual. Se trata de una muy buena alternativa para la proporción de la inversión que está en renta fija.
P.: ¿Cómo afecta este escenarioa la marcha de los mercados?
L.P.C.: La expectativa es que la economía norteamericana tenga un aterrizaje suave. Esto implica que las tasas subirán de a poco y que la actividad caerá de un aumento de 4,4% el año pasado a 3,5% este año. Con esta base, es esperable que las acciones estadounidenses estén muy cerca de un piso, con buenas probabilidades de recuperación. Además, la situación micro de las empresas es la mejor de la historia, con niveles de ganancia récord. Claro que este escenario relativamente optimista puede verse afectado si se escapan otras variables.
L.P.C.: Lógicamente, cada vez que sube la tasa afuera, aumenta el costo de financiamiento para países emergentes. Lo positivo es que las necesidades de financiamiento se redujeron mucho porque la mayoría tiene una situación fiscal mucho más fuerte que en la década pasada, como los casos de la Argentina, Brasil y otros. Por lo tanto, el efecto es secundario.
P.: Cuáles serían los mayores peligros?
L.P.C.: Por ejemplo, si la burbuja inmobiliaria en los Estados Unidos se desinfla de manera abrupta, afectará a los consumidores y, por lo tanto, al mercado. Lo mismo puede decirse del precio del petróleo, si llega a superar los u$s 65 generaría más presiones inflacionarias y las tasas deberían subir de manera más abrupta. Sin embargo, no lo vemos como el escenario más probable.
P.: ¿Dejará de caer el euro frente al dólar?
L.P.C.: Sí, no vemos que la moneda europea se recupere hasta 1,40 dólar como algunos pronosticaron, pero tampoco que se estanque en los valores actuales. Más bien, su valor estaría más cerca de 1,25 a 1,30 hacia fin de año. Es cierto que la suba de tasas en los Estados Unidos genera más interés por el dólar, pero la zona del euro les sigue generando a los Estados Unidos un fuerte déficit comercial, y esto crea flujos a favor de Europa.
Entrevista de Pablo Wende



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