"Serán clave las elecciones de setiembre en Japón y Alemania"
(El experto en mercados internacionales personificado como Gordon Gekko, de la película "Wall Street", considera que serán clave las elecciones de setiembre en Japón y en Alemania porque traerán cambios a nivel internacional que serán favorables para sacar del letargo a ambas economías. En el caso japonés la privatización del correo es la gran batalla y la Bolsa nipona ya parece haber descontado el triunfo del primer ministro Koizumi, mientras en el caso germano un cambio de gobierno es el centro del debate. Este fue el diálogo que mantuvo Gekko con el periodista.)
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Gordon Gekko: Tanto Schröder como Koizumi jugaron con fuego al convocar a elecciones anticipadas. La intención común era muy clara: dejar la derrota atrás cuanto antes y recobrar la capacidad de liderazgo. Pero hay una diferencia: hoy por hoy, sólo Koizumi aparece con chances sólidas de recuperar (y acrecentar) su capital...
P.: ¿Cree que el desenlace de estas elecciones puede ser relevante para la marcha de la economía internacional?
G.G.: Muchísimo. Si uno presta atención a las encuestas, es fácil llegar a la conclusión de que las urnas traerán vientos de cambio.
P.: ¿Para bien o para mal?
G.G.: Prometen ser muy favorables. Son vientos de liberalización muy apropiados para economías a las que hay que sacudirles la modorra, como Alemania y Japón.
P.: Koizumi fue doblegado por los senadores de su propio partido hace apenas dos semanas. Resucita como el ave fénix pero en tiempo récord...
G.G.: Sus índices de aprobación están escalando notablemente. El último sondeo del Yomiuri Shimbún arroja un registro de 53,2%. Es una sorpresa que ha desplegado sus alas en los últimos quince días y que debería mantenerse otro tanto para permitir una renovación de la Cámara baja que respalde las reformas que propone el primer ministro...
P.: La madre de todas las batallas allí es la privatización del correo. Y los miembros de su propio partido se anotan entre los adversarios más encarnizados...
G.G.: Se opone gran partedel partido gobernante, pero también la burocracia estatal, entre ellos los 250 mil empleados del servicio postal, todos los partidos de oposición, la industria de la construcción...
P.: ¿Y quién está a favor? Aparte de Koizumi...
G.G.: La gente apoya. Esa es la perla que traen las encuestas. La opinión pública percibe al correo como un emblema de lo que hay que cambiar, como un nido de intereses creados que sobrevive a sus expensas.
P.: ¿Por qué la industria de la construcción habría de militar en contra de la privatización del servicio postal?
G.G.: Tenga presente que el correo japonés no sólo vende estampillas. La correspondencia es lo menos relevante. De hecho capta depósitos del público y emite pólizas de seguros de vida. Y no lo hace en forma tenue ni esporádica: sus pasivos equivalen a 3 billones (esto es, millones de millones) de dólares...
P.: Es el banco más grande del mundo...
G.G.: Es un gran banco y es una gran compañía de seguros que, en rigor, maneja un virtual presupuesto paralelo de obra pública y una enorme cartera de préstamos subsidiados. Es natural que sus beneficiarios sean reticentes al cambio...
P.: Las bolsas suelen tener olfato para predecir estas definiciones. ¿Qué es lo que descuenta el Nikkei que lo ha propulsado a sus valores máximos de cuatro años?
G.G.: Suena obvio; en esta pulseada, Koizumi ahora lleva las de ganar.
P.: En Alemania, en tanto, los vientos de cambio pasan por la promesa de un cambio de gobierno...
P.: Quien sería el ministro de Finanzas de Merkel habló de recortar el impuesto a las ganancias llevándolo a una tasa única de 25%. Esto sólo se le pudo escuchar a Steve Forbes (un candidato republicano sin chances reales) en los EE.UU...
G.G.: Merkel ya corrigió ese tópico. La promesa oficial es reducir la alícuota máxima de 42% a 39%. Es un primer paso más moderado, pero por ello también más realista. Y significaría un promisorio punto de partida...




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