9 de noviembre 2005 - 00:00

Sobisch: "Este gobierno no sabe gestionar proyectos"

El gobernador Jorge Sobisch (Movimiento Popular Neuquino) ratificó su ya lanzada candidatura presidencial tras lograr en su provincia un claro triunfo en las elecciones del 23 de octubre contra una alianza de peronistas, radicales e independientes que se unieron contra él. En un extenso diálogo que mantuvo con periodistas de este diario, el dirigente neuquino analizó la naturaleza de su alianza con Mauricio Macri y Ricardo López Murphy y también las perspectivas que tiene hacia adelante el gobierno de Néstor Kirchner. Señaló como críticas la falta de gestión, la ausencia de un método efectivo para superar la crisis que afecta a los más pobres y recordó la agresividad con que el gobierno nacional trata a los dirigentes de la oposición: «A veces ni dan ganas de ir a los actos en la Casa de Gobierno», señaló. A continuación, los pasajes principales del diálogo con Sobisch.

En un extenso diálogo con periodistas de este diario, Jorge Sobisch admitió que el resultado de la elección en  la Capital Federal puede proyectar al orden nacional a su aliado Mauricio Macri. Por eso se tomarán tiempo para decidir dónde y a qué jugará cada cual.
En un extenso diálogo con periodistas de este diario, Jorge Sobisch admitió que el resultado de la elección en la Capital Federal puede proyectar al orden nacional a su aliado Mauricio Macri. Por eso se tomarán tiempo para decidir dónde y a qué jugará cada cual.
Periodista: Va a insistir en su candidatura presidencial...

Jorge Sobisch: Por supuesto, además no puedo ir para atrás. Yo lancé mi candidatura aquí mismo, en este diario, cuando hice mi visita anterior y me hicieron un reportaje...


P.:
¿Cómo conjuga ese proyecto con la relación buena que tiene con Mauricio Macri?

J.S.: Mauricio ha planteado que su proyecto es ser candidato a jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Pero no me engaño: su triunfo del 23 de octubre lo proyecta al orden nacional y es comprensible que quiera cambiar de idea.


P.:
Ya se han reunido. ¿Le dijo si cambió de idea?

J.S.: Hemos hablado, pero suspendimos pronunciamientos sobre eso para ver la evolución de los acontecimientos en los próximos meses. Yo no bajo mi candidatura ni él hablará de candidaturas. Ya llegará el momento de definirlo y con qué método. Hasta entonces caminaremos juntos.


• Encuentro

P.: ¿Ha resuelto las diferencias con Ricardo López Murphy?

J.S.: Siempre dije que no era algo de mí hacia él, sino de él hacia mí. Nunca me negué a que nos encontrásemos y lo hemos hecho con Macri. También vamos a caminar juntos.


P.:
¿Ha pensado en una alternativa a una candidatura presidencial como, por caso, ser legislador?

J.S.: Yo nunca fui legislador. Soy hombre ejecutivo y no he creído nunca en eso de ir de un cargo a otro. Cuando dejé la gobernación, la primera vez me fui a mi casa y retomé mi empresa. Ustedes lo saben porque fueron a hacerme notas periodísticas en mi imprenta de Neuquén.


P.:
¿Por dónde van a caminar con Macri y López Murphy?

J.S.: Primero estamos juntos en un interbloque en Diputados. Después, cada uno va a desarrollar su tarea.


P.:
¿Cuál va a ser la suya?

J.S.: Yo he ganado ampliamente mi elección provincial el 23 de octubre, incluyendo la de convencionales para reformar la Constitución.


P.:
A propósito, ¿qué quiere cambiar de la Constitución?

J.S.: No quiero reelección, pero sí quiero que se hagan otras reformas que permitirán modernizar la actual Constitución. Por ejemplo, en el porcentaje de fondos provenientes de las regalías que se pueden usar con determinados fines. Hoy hay limitaciones a la gestión que son verdaderas trabas.


• Proeza

P.: Además la elección a convencionales le permitió ser candidato...

J.S.: (ríe) Sí, y gané. ¿Cómo iba yo a promover una reforma y dejar de encabezar la lista del MPN, dejando a la mi gente sola en esa pelea?


P.:
Eso ayudó al triunfo ante la oposición en las demás categorías de esa elección...

J.S.: No sé, porque en todos los niveles ganamos, y eso es casi una proeza. No saben la cantidad de medios que volcó en Neuquén el gobierno nacional para tratar de ganarme. Tuve que enfrentarlos a todos: a los peronistas, a los kirchneristas, a los radicales, a la izquierda, y les gané.

P.:
¿Cómo va a gobernar en adelante?

J.S.: Primero viene la reforma de la Constitución, adonde el MPN está a un voto del quórum para sesionar. Pero ahí espero tener el apoyo de los radicales, que siempre dijeron que eran reformistas, pidieron la reforma, y sé que ahora no se van a hacer los distraídos.


P.:
¿Le va a quedar tiempo para hacer la campaña nacional?

J.S.: Voy a ir recorriendo todas las provincias. Tengo buena relación con la mayoría de los gobernadores. No es que los vaya a buscar a ellos, pero no me van a cerrar puertas ni a ser agresivos.


• Maltrato

P.: ¿Quién es agresivo hoy en la Argentina?

J.S.: (ríe) Miren... Hay veces que el maltrato en la Casa de Gobierno hace que uno no tenga muchas ganas de ir ni a los actos protocolares.


P.:
¿Usted va?

J.S.: Cuando es imprescindible sí, por ejemplo cuando presentaron la ley de financiamiento educativo. Pero la verdad es que son tan agresivos que mucha gana no dan. Además, hacen cada cosa...


P.:
¿Qué hacen, por ejemplo?

J.S.: Hay cosas que ignoran. Por ejemplo, hablan de reabrir las escuelas técnicas, que es cierto son muy necesarias, pero ni en Neuquén ni en la Capital Federal, adonde fue secretario de Educación Daniel Filmus, se cerraron. Las mantuvimos abiertas en mi provincia. Yo, que soy un producto de las escuelas de artes y oficios, no podía hacer otra cosa. Eso no lo saben algunos funcionarios que hacen proyectos y no se acuerdan de que ni Neuquén ni Capital adhirieron a la ley de educación que ahora los mismos que la votaron la quieren cambiar. Pero bueno, uno se va acostumbrando a esta gente que cambia tanto...


P.:
¿A qué se refiere?

J.S.: (ríe) Mire, uno escucha ahora a este presidente o a Oscar Parrilli decir algunas cosas sobre la actividad petrolera, cuando Parrilli fue como diputado el miembro informante de la privatización de YPF. Y del Presidente ni me quiero acordar.


P.:
¿A qué se refiere?

J.S.: (ríe) Mire, cuando Carlos Menem era presidente nos reunía a los gobernadores de las provincias más chicas en almuerzos de varios. Y yo me acuerdo cómo Kirchner le contaba con entusiasmo a Menem cómo hacía el ajuste en su provincia, como si quisiera halagarlo...


P.:
Pero el ajuste en su provincia lo hizo...

J.S.: Está bien, pero yo me refiero a las cosas que dice ahora de Menem. ¡Había que escucharlo entonces, cuando Menem era presidente!


P.:
¿Qué perspectivas le ve al gobierno Kirchner?
 
J.S.: Va a tener problemas, pero no por el contexto de afuera, que lo favorece, sino por la falta de gestión. Esta gente no tiene gestión, no sabe llevar adelante los proyectos que lanza o que promete.

P.:
Pero se piensa que con esas promesas gana elecciones...

J.S.: No sé, porque usted promete pero después tiene que cumplir. Y hoy se sabe quién promete pero no quién va a ser el que va a ejecutar, por los tiempos que lleva hacer obras, no prometerlas o anunciarlas. En esta campaña electoral han prometido cosas que no van a poder cumplir en el plazo que dicen. Ni van a poder hacerlo antes de las elecciones de 2007, que es cuando a lo mejor esperaban hacer electoralismo. Le doy un ejemplo: han prometido en la campaña contra mí una ruta que entre proyectarla, licitarla, financiarla, etc. usted no puede estar comenzándola antes de dos años. Y eso se complica más cuando han prometido miles de obras.


• Problemas

P.: O sea que los ve complicados en 2007...

J.S.: Y ahora. Yo no estoy entre quienes creen que el del 23 de octubre fue un triunfo aplastante de Kirchner.


P.:
¿Cómo ve esa elección?

J.S.: Le fue bien donde le fue bien, como provincia de Buenos Aires. El resto es con aliados locales, nadie va a creer que en Córdoba no ganó De la Sota. Y súmele a eso las derrotas en Capital y Rosario. No es una gran elección, pero además tiene otros problemas.


P.:
¿Por ejemplo?

J.S.: Esta gente no sabe cómo resolver los problemas. Hablan de la exclusión social, pero lo hacen desde lo intelectual, no saben cómo incluir a la gente, cómo crear trabajo, cómo hacer que la gente salga de la crisis. De eso yo sí sé, y mucho, y la prueba la estoy dando en mi provincia.


P.:
¿Tan poca fe les tiene?

J.S.: Mire, ¿sabe cuándo me di cuenta de que no entienden a la gente? Cuando entraron en la ESMA e hicieron lo que hicieron. Ahí me dije: «Estos no entienden nada».

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