"Todavía no hay fuertes presiones inflacionarias"
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Atención: el nuevo plazo fijo que le gana a la inflación todos los meses
Periodista: ¿Cómo queda ubicada la Argentina con la nueva calificación de deuda que le otorgó Moody's?
Mauro Leos: La calificación crediticia de la Argentina es aún baja. Está en el escalón más bajo dentro de los «B», lo que implica que aún existe un riesgo elevado basado en la carga que representa la deuda y en la presencia de factores aún pendientes, como en qué medida las presiones salariales van a afectar la inflación. Para tener una referencia, en B3 hay países como Líbano, Bosnia, Uruguay, República Dominicana y Bolivia. Lo que hay detrás son las «C», que son créditos con riesgo de default elevados en los que es probable que el inversionista deba asumir una pérdida.
P.: ¿Puede haber cambios en la nota asignada?
M.L.: No en el corto plazo. Dadas las incertidumbres actuales y cuestiones por resolver, no vemos un cambio en los próximos dos años a menos que el desempeño sea mejor que el esperado.
P.: ¿Puede la inflación aumentarel riesgo crediticio dado el alto porcentaje de la deuda que ajusta por CER?
M.L.: En realidad, hay que evaluar la composición de la deuda por monedas. Los países que tienen mayor parte de su deuda en moneda extranjera son más vulnerables a shocks externos. Que la deuda esté ahora 42% nominada en pesos implica una mejora en la vulnerabilidad. Hasta ahora no vemos en la Argentina fuertes presiones inflacionarias que puedan cambiar de manera radical la carga de la deuda. Ajustar bonos por CER funciona como un buen incentivo para desarrollar un mercado local ante las limitaciones que tiene para hacerlo afuera del país.
• Entre líneas
M.L.: El discurso del Presidente tiene diferentes audiencias y se adecua a cada una de ellas. Hay que leer entre líneas, pero al final de cuentas lo que importa para nosotros es lo que se hace y cómo se enfrentan las situaciones. Algo interesante en la Argentina para entender el proceso de recuperación, es que así como hubo un factor «K», éste se complementó con un factor «L» del ministro Lavagna, que en ciertos temas y en ciertas audiencias ha sido un interlocutor importante, aunque no esté por completo de acuerdo con la visión del Presidente.
P.: ¿Qué tan decisivo es Lavagna en la visión que hay en el exterior de la Argentina?
M.L.: En aquellos casos de personas o grupos en el exterior que se han inquietado por declaraciones que ha hecho el Presidente, escuchar la otra voz ha permitidodespejar el humo. Pero no se puede ni se debe entender uno sin el otro. Por muy carismático que sea un presidente, si no hay una base económica que lo sustente, hay problemas. Y a la inversa, por más responsable que sea un ministro de Economía, si no tiene el respaldo político del presidente tampoco es viable.
P.: ¿Cómo afectaría un cambio del ministro de economía?
M.L.: Cuando en un país hay instituciones fuertes, el apellido no cuenta. Cuando las instituciones son más débiles, los apellidos y los partidos cuentan, porque las cosas pueden tomar otro rumbo de la noche a la mañana. En el caso argentino, hay personalidades muy fuertes, y el cambio generaría ruido y preocupación.




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