1 de diciembre 2001 - 00:00

14:58 hs: NO HABRÁ ACUERDO INTERAFGANO ANTES DE MAÑANA

14:58 hs: NO HABRÁ ACUERDO INTERAFGANO ANTES DE MAÑANA
Lo aseguró el portavoz de la ONU, Ahmad Fawzi. Los participantes en la conferencia se habían fijado como límite este sábado a medianoche para concluir un acuerdo. Las Naciones Unidas exhortaron hoy a los afganos a dejar de lado sus "intereses personales" en las negociaciones, principalmente su presidente, Burhanuddin Rabbanni. El jefe de la delegación de la Alianza en Bonn, Yunus Qanuni, amenazó de cerrar un acuerdo sin su autorización.

La comunidad internacional presionó el sábado al máximo para arrancar a las facciones afganas reunidas en Bonn (oeste de Alemania) un acuerdo sobre el futuro régimen de Kabul, mientras en Afganistán se prepara el asalto final contra los talibanes y los jefes de Al Qaida.
   
Las Naciones Unidas exhortaron el sábado a los afganos a dejar de lado sus "intereses personales" en las negociaciones de Bonn, bloquedas por la lucha por el poder en el seno de la delegación principal, la de la Alianza del Norte.
   
El presidente afgano Burhanuddin Rabbanni entorpece desde Kabul las negociaciones sobre la composición de las futuras instituciones transitorias, pero el jefe de la delegación de la Alianza en Bonn, Yunus Qanuni, amenazó de cerrar un acuerdo sin su autorización.
   
Los participantes en la conferencia, reunida bajo la égida de la ONU desde el martes, se habían fijado como límite este sábado a medianoche para concluir un acuerdo.
   
Sin embargo, el portavoz de la ONU, Ahmad Fawzi, señaló este sábado en la noche que no se había podido llegar a un acuerdo sobre un gobierno afgano provisional ante los retrasos en las discusiones y que el plazo más breve en que podría lograrse sería el domingo.
   
Fawzi señaló que una sesión de trabajo de los cuatro grupos afganos prevista para las 14H00 GMT había sido pospuesta hasta las 19H00 GMT."Los delegados dijeron que necesitaban más tiempo", subrayó.
    
Sobre el terreno, el cerco se estrecha cada día más en torno al feudo talibán de Kandahar (sur), que los combatientes de la Alianza del Norte, que tomaron Kabul el pasado 13 de noviembre, rodean en tenaza con la ayuda de las tropas de jefes pashtunes antitalibanes, y por el sur, de los Marines norteamericanos.
   
Los jefes talibanes anunciaron que defenderán su última fortaleza y su feudo religioso "hasta el último hombre".
   
En Bonn, Ahmad Fawzi, portavoz del representante especial de la ONU para Afganistán, Lajdar Brahimi, declaró que "los intereses del pueblo de Afganistán deben prevalecer sobre los intereses personales y las rivalidades individuales".
   
"Brahimi continúa realizando enormes esfuerzos para reconciliar a las diferentes posiciones y alcanzar un acuerdo aceptable para todos", agregó el portavoz. La delegación de la Alianza del Norte estableció un pulso con el presidente Rabbani, el único reconocido por la ONU, que bloquea las negociaciones.
  
Rabbani dijo este sábado a la ONU que está dispuesto a aceptar un consejo provisional de gobierno limitado a 25 personas, entre las que podrían figurar partidarios del ex rey Mohamed Zahir Sha, que vive exiliado en Roma desde su derrocamiento en 1973.
   
Afirmó que había comentado su plan con el representante especial de la ONU para Afganistán, Lajdar Brahimi, a quien le pidió que lo ponga sobre la mesa en la reunión de Bonn.
   
"Sería mejor tener durante cuatro meses un consejo de dirección. He sugerido que esta administración podría estar compuesta por especialistas y tecnócratas", dijo Rabbani en una entrevista.
   
El órgano de dirección podría reunir "a entre 12 y 25 personalidades", sostuvo. "El ex rey podría formar parte de este consejo", añadió.
   
Una muestra de la voluntad de la comunidad internacional de evitar el fracaso de estas negociaciones fue la llamada telefónica que el viernes por la tarde hizo el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Joschka Fischer, a su homólogo ruso, Igor Ivanov, para perdirle que presionara a Rabbani.
   
El jefe de la delegación de la Alianza en Bonn, Yunus Qanuni, amenazó el sábado por la mañana con aceptar un acuerdo sin el permiso de Rabbani.
   
Qanuni, ministro del Interior de la Alianza, forma parte de la nueva guardia de la Alianza, junto con el general Qassim Fahim, ministro de Defensa, o Abdulá Abdulá, el titular de Relaciones Exteriores, frente a la "vieja guardia" representada por Rabani.
   
Abdulá Abdulá declaró este sábado que el presidente del estado islámico de Afganistán (Burhanuddin Rabbani) no será el jefe del próximo gobierno de transición en Afganistán.
   
El jefe del gobierno "no saldrá necesariamente del Frente Unido (Alianza) de la oposición" dijo Abdulá, que no descartó que el ex rey Zahir Sha cumpla esa misión. "Somos flexibles, lo hemos demostrado (...), el estado islámico está preparado para transferir el poder" dijo, y recordó que Zahir Sha "promovió la idea de la conferencia de Bonn, no pidió un papel específico, apreciamos su gesto".
   
Los "jóvenes" parecen estar dispuestos a transigir con los pashtunes, la etnia mayoritaria, mientras que Rabbani exige que esa etnia, de la que salieron la mayor parte de los talibanes, tengan una representación reducida.
   
Desde el miércoles, las conversaciones tratan sobre una lista con los nombres de los futuros miembros de las instituciones transitorias, que deben firmar la reconciliación nacional en ese país desgarrado por 23 años de guerra.
   
La maniobra es delicada, puesto que esa lista debe incluir tanto a las diferentes etnias y facciones representadas en Bonn como a los potentados que se han quedado en Afganistán.
   
La Alianza del Norte -también llamada Frente Unido- agrupa principalmente a los tayikos, uzbekos y hazaras, minoritarios frente a los pachtunes, la etnia de la mayoría de los talibanes, y del ex rey Mohamed Zahir Sha.
   
La Alianza está minada por fuertes rivalidades, que ya se han visto reflejadas sobre el terreno con el reparto entre cada etnia de los territorios reconquistados a los talibanes.
   

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