22 de febrero 2006 - 00:00

2 destacados

No se destacó ayer Néstor Kirchner por haber confrontado, en apariencia, con el monopolio "Clarín". Tampoco por enfrentar, también en apariencia, a los concesionarios de trenes, beneficiarios de los subsidios que él mismo otorga. Más bien parecieron ejercicios sobre una relación estrecha y particular que mantiene con esos dos destinatarios. En rigor, el Presidente ayer se destacó por otros dos temas: l) haber quebrado la voluntad -se supone que con argumentos- de numerosos diputados para que hoy, en la Cámara, aprueben el proyecto de su esposa (reforma del Consejo de la Magistratura), hecho que, quiérase o no, será calificado como la escritura del Poder Judicial a nombre y propiedad del matrimonio Kirchner; 2) haber designado como subsecretario de Estado a Luis D'Elía, un cuestionable piquetero que habla de caja y no de presupuesto, nombramiento que semeja una transacción con sectores belicosos: intercambio de servicios, para ahora o para el futuro, con quienes pueden ofrecer protección para defender al gobierno o garantías para atacar a quienes lo cuestionan. No son dos destacados para exaltar.

«Premio a un delincuente », «prostituta del poder», «corrupto» y «ejemplo espantoso», fueron sólo algunos de los conceptos con los cuales dirigentes políticos de diversos sectores calificaron la designación del piquetero ultrakirchnerista Luis D'Elía al frente de la Subsecretaría de Tierras, que maneja unos $ 300 millones por año.

Horacio Rodríguez Larreta (h), vicepresidente de Compromiso para el Cambio, fue uno de los primeros en mostrarse preocupado porque ahora D'Elía manejará fondos por alrededor de $ 300 millones, situación a la que describió como «un disparate y un premio para quien no respeta las normas».

La designación de un piquetero famoso por tomar la Comisaría 24ª de La Boca sienta, según el político macrista, un precedente peligroso para una sociedad que no termina de entender cómo se aplica el sistema de premios y castigos desde las máximas autoridades del Estado.

D'Elía, titular de la Federación de Tierra y Vivienda de la CTA, sería puesto en funciones el próximo jueves en el Ministerio de Planificación Federal, de donde dependerá el organismo para el que fue nombrado mediante un decreto que firmó el lunes por la noche Néstor Kirchner. La norma de su designación será publicada hoy en el Boletín Oficial. La Subsecretaría que ocupará el piquetero K tendrá la tarea de resolver los problemas de vivienda que afectan a más de un millón de personas. Esta subsecretaría fue creada para generar un espacio para la «distribución de la riqueza», según señalaron los voceros de D'Elía.

  • Indignación
  • Hasta sus colegas del piqueterismo criollo se mostraron indignados por la decisión presidencial.

    El ultracombativo Oscar Kuperman, socio de piquetes del grupo Quebracho y líder de la Coordinadora de Unidad Barrial (CUBA), calificó de corrupto a D'Elía y reclamó que informe qué hizo con los miles de Planes Jefas y Jefes de Hogar que tenía. También el barbado y cinematográficamente premiado dirigente del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD), Raúl Castells, se quejó de que en su momento debió enfrentar una causa penal por pedir comida en locales comerciales y diferenció su situación de lo ocurrido con D'Elía. « Vamos a tomar una comisaría, así el gobierno nos da algún cargo», ironizó Castells. El dirigente piquetero manifestó desagrado por la designación de D'Elía y señaló: «Nunca voy a ser prostituta del poder, prefiero estar preso antes de arrimarme a la plata de los gobernantes».

    Rodríguez Larreta (h) reconoció que el gobierno triplicó el presupuesto destinado a los planes nacionales de construcción de viviendas, pero remarcó que la administración de Kirchner «sólo edificó 12 de cada 100 viviendas anunciadas». Ante ese dato, Rodríguez Larreta (h) se preguntó: «¿Qué nos garantiza entonces que el presupuesto asignado al señor D'Elía cumpla con el objetivo para el cual fue dispuesto?».

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