7 de septiembre 2004 - 00:00

Activistas buscan una amnistía

Alguna vez, Néstor Kirchner les prometió que lo estudiaría y hasta ordenó a su secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, que analice una forma de «proteger judicialmente» a los actores de la «protesta social». Pero esos eran otros tiempos.

Ahora, luego de tres incidentes graves -el ataque a la Legislatura porteña, la toma de la Comisaría del barrio de La Boca en la Capital Federal y los incidentes en Plaza de Mayo la semana pasada-el gobierno no sólo archivó aquella idea, sino que cambió de táctica y ahora quiere recuperar la calle. Así y todo, este jueves, grupos de piqueteros duros volverán a ocupar el asfalto porteño no sólo para pedir la liberación de los detenidos -entre ellos, Raúl Castells-, sino con un objetivo mayor: que el Congreso trate una ley de amnistía genérica para todos los procesados.

Dicen los piqueteros que en todo el país hay «cuatro mil luchadores sociales» con causas iniciadas en la Justicia. No todos son desocupados; también hay sindicalistas y militantes de partidos de izquierda.

La movilización, convocada por la CCC de Juan Carlos Alderete, se realizará el jueves al Congreso y marcará el inicio de una seguidilla de protestas programadas por ese grupo duro contra el gobierno, que continuará la semana próxima con dos jornadas de piquetes en todo el país.

En tanto, la defensa del piquetero Castells apeló ayer la prisión preventiva dispuesta por la Justicia para lograr la liberación del líder del MIJD, quien permanece detenido desde hace casi dos semanas imputado por extorsión por la toma del Casino Gala, en la ciudad de Resistencia en la provincia del Chaco.

La presentación judicial coincidió con una nueva marcha del grupo que lidera Castells a la alcaidía donde permanece detenido para pedir que sea dejado en libertad. La movilización fue encabezada por Nina Peloso, quien volvió a cuestionar a Néstor Kirchner por la detención del piquetero.

• Cambio de estrategia

Hasta ahora, Castells cuestionaba la validez del proceso que se sigue en su contra, señalando que se trataba de un encarcelamiento político por lo que, incluso, se había negado a efectuar presentaciones para ser excarcelado.

Ayer cambió de estrategia: sus abogados defensores,
Sergio Quiroz y Mario Bosch, asentaron un escrito para oponerse a la preventiva solicitada la semana pasada por la fiscal Mercedes Riera y otorgada por la jueza de Garantías Susana Gutiérrez.

Frente a esa decisión, el MIJD -encabezado por
Peloso-se movilizó ayer en Resistencia, primero a la alcaidía de esa ciudad y luego a la Casa de Gobiernochaqueña para protestar por el arresto de su jefe.

Peloso acusó a los gobiernos nacional y provincial de ser
«cómplices en esta persecución» a su pareja, a quien visitó en su lugar de detención y dijo que se encuentra «bien de salud y de ánimo; y dispuesto a dar batalla a estos gobiernos miserables y hambreadores».

Al grito de «que se dejen de joder, que liberen a Castells», los manifestantes realizaron pintadas en columnas y vidrios de los pórticos de la Casa de Gobierno sobre los que golpeaban con las palmas de la manos, mientras varios policías observaban desde adentro.

Castells
no fue el único que recurrió a una presentación judicial: también Nicolás Lista, líder de la CTA Aníbal Verón y militante del grupo Quebracho, presentó ayer un «hábeas corpus» ante la presunción de que sería detenido en forma inminente.

Lista
forma parte de la cúpula de Quebracho, grupo de ultraizquierda cuyo máximo referente, Fernando Esteche, permanence prófugo y con pedido de captura tras los incidentes ocurridos el martes pasado en Plaza de Mayo.

Por otro lado, militantes del Polo Obrero y el MIJD se movilizaron en Capital Federal a la Casa de la Provincia de Santa Cruz para pedir la liberación de los 14 piqueteros detenidos el viernes último en Caleta Olivia.

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