Cristina de Kirchner recibe el saludo de los asistentes al acto de inauguración del monumento a las víctimas del bombardeo a Plaza de Mayo de junio de 1955.
Un nuevo aniversario del bombardeo a Plaza de Mayo ocurrido en el 55 fue telón de fondo para trazar un paralelo entre los golpistas del pasado y los que «hoy» atentan contra los procesos democráticos. Tras inaugurar en Plaza España un monumento recordatorio de las víctimas de aquel episodio, Cristina de Kirchner recalcó por cadena nacional que «nunca en la historia reciente los golpes de Estado han tenido sólo protagonistas militares».
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El homenaje a los fallecidos en el bombardeo no se realizó en 2005, cuando se cumplían 50 años del triste episodio, ni tampoco se esperó el aniversario 55, que sería otro número significativo, sino que se concreta ahora que se cumplen 53 años del ataque que buscaba asesinar a Juan Domingo Perón. Casualmente, llega en momentos en que distintos funcionarios denuncian a diario intentos por desestabilizar a la gestión presidencial.
El recordatorio había comenzado en Plaza-España, donde la Presidente inauguró un monumento en memoria de las 364 víctimas fatales del bombardeo, acto en el que descubrió una placa.
Néstor Kirchner, hoy jefe del PJ, estuvo presente aunque no tuvo la suerte de Guillermo-Moreno, quien el fin de semana contó con la protección del campeón nacional de kickboxing para cruzar la Plaza. A Kirchner lo escoltaron los granaderos, junto al vicepresidente Julio Cobos y al presidente provisional del Senado, José Pampuro.
La obra, de la artista plástica Nora Patrich, muestra expresiones de espanto de hombres, mujeres, niños y máscaras de bronce colocadas sobre seis troncos rodeados por cintas de acero donde se grabaron los nombres de las víctimas. La Presidente recorrió el anillo leyendo varios nombres acompañada por la artista. El público podrá ver la obra cuando se finalicen los trabajos que se llevan a cabo en la plaza ubicada detrás de la Casa Rosada, comentó Patrich.
Luego el acto siguió en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, donde se proyectó un video relatando los sucesos de 1955. El video, mostró imágenes no sólo del ataque de la Marina de Guerra sino también a Perón y Evita inaugurando obras, escenas de gente trabajando en industrias, el complejo turísticode Chapadmalal. La edición del video incluyó las siguientes frases: «Memoria para honrar»; «memoria para no repetir», «memoria para crecer» y finalmente «memoria para construir una Argentina mejor».
Claramente el gobierno buscó con ese video asociar que el país está viviendo un momento similar (es decir de correr el riesgo de perder la democracia).
Antes de las palabras de la Presidente de la Nación, habló durante casi 20 minutos y por cadena nacional la hija de uno de los caídos en el ataque.
También pidió el diálogo, le reclamó al gobernador de Chubut, Mario Das Neves «que cuide a su hijo pues vive en Chubut», y finalmente admitió que Oscar Parrilli, el secretario general de la Presidencia, «la reta mucho».
La primera mandataria recurrió a los fantasmas del pasado para señalar que «Del 55 a esta parte se instaló en la Argentina la impotencia de aquellos sectores civiles que, incapaces de organizar un proyecto político convalidado por voto popular, utilizaban a las fuerzas armadas para interrumpir los procesos democráticos», sintetizó.
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