Tribunal del juicio Oil pide auditoría de la AFIP sobre Cristina (posible prueba)

Política

Defensas piden incorporar hallazgos sobre delitos cometidos durante la gestión Abad que podrían relacionarse a la embestida contra la petrolera.

El Tribunal Oral Federal N°3 que tramita el juicio oral por Oil Combustibles decidió pedir la auditoría con la que la actual gestión de la AFIP hizo una denuncia penal por maniobras ilícitas dirigidas contra Cristina de Kirchner cuando el organismo fue conducido por el macrismo. A pedido de las defensas y con un guiño de la fiscalía (que lo avaló), primero analizará los hallazgos y las irregularidades descubiertas para determinar qué relación guardan con el caso de la petrolera de Cristóbal López y Fabián De Sousa, para posteriormente incorporarlo como prueba al debate. Según pudo confirmar Ámbito, la aparición de un sistema informático especial que monitoreaba al Grupo Indalo, sumado a la participación de distintos funcionarios que también protagonizaron la construcción del caso desde el fisco son algunos de los puntos de contacto.

Mientras tanto, la última audiencia del año se consumió en el tramo final de la declaración del auditor Pedro Ocamica que completó más de 20 horas de testimonial y terminó por subrayar que parte de las conclusiones de su auditoría fueron modificadas a último momento por su jefe –Néstor Sosa- y no formaban parte de la redacción original que habían hecho los equipos de trabajo que analizaron el caso a pedido de Alberto Abad. Ocamica, además, orientó al tribunal respecto al pedido de la auditoría “de cumplimiento” que Marcó del Pont llevó a la justicia federal y resaltó que se trató de un trabajo para establecer cómo había actuado la AFIP en relación a hechos relevantes sobre la figura de la vicepresidenta y su familia.

Ocamica reconstruyó –a través de correos electrónicos- que fue el propio Abad quien se involucró en la “muestra” de casos que se trabajaron en la Auditoría N°15, y agregó a once contribuyentes que no habían sido seleccionados por los expertos. Esto completó el cuadro en el que había “bajado” la orden de avanzar contra Oil en la auditoría N°14. El testigo quedó embrollado en las fechas y se excusó de responder varias preguntas que giraban en torno a una singular coincidencia: todo pareció haberse desencadenado en simultáneo el 15 de marzo de 2016. Una nota periodística en el diario La Nación; la denuncia penal que terminó en Comodoro Py; tareas de campo que se supone habían sido previas, incluso, a que se fije un “programa de auditoría” para la petrolera y se lo incorpore al sistema informático para trámites administrativos; y hasta reuniones donde se dispuso que la AFIP –con la excusa de analizar la gestión de cobros de una agencia- tomara como eje a la petrolera.

Cuando los defensores preguntaron por qué había un “informe” sin fecha anexado a la causa y cuándo había tenido efectiva firma digital registrada en los sistemas, Ocamica no fue muy preciso: “unos días después”. “¿Lo que se presentó al juzgado (de Julián Ercolini) fue un informe sin fecha?”, repreguntaron. “Admito que puede ser una deducción válida”, reconoció. “Es totalmente válida la inquietud porque todas las fechas coinciden. No le puedo precisar por qué”, indicó el auditor ante preguntas directas del presidente del TOF 3 Fernando Machado Pelloni.

Revisando papeles y folios de la causa, Ocamica parecía no hallar la totalidad de los trabajos que debieron haber estado, con lo que quedó la sensación que Ercolini tuvo información incompleta o fragmentada. El testigo se esmeró en repetir que se trataba de un “borrador”, aunque –confrontado con otras auditorías previas- no tenía la marca de agua que lo identificaba como tal. Era un borrador que fue utilizado como informe preliminar oficial, o viceversa. Los detalles pidió que se los pregunten a un subalterno porque los desconocía, y remarcó que el objeto de auditoría “nos venía dado”, apuntando hacia arriba. “Ojo que esto no es un dictamen fiscal. Se embanderan en una opinión y no es un dictamen jurídico”, se diferenció Ocamica sobre el peso que debió haber tenido su trabajo que terminó calcado en la acusación del fiscal Gerardo Pollicita como puntal para sostener la causa.

Pidió la palabra para aclarar varios conceptos de las conclusiones: “consulté al supervisor y él me comenta de un archivo con el borrador del día 28/6 donde el punto cinco tenía una redacción diferente. Se modificaba el título. Tenía incluido los dos planes (de pago cuyo cumplimiento era regular) y tampoco estaba el segundo párrafo del efecto. Fue modificado en la subdirección”, dijo apuntando a Sosa.

Por las dudas, aclaró que jamás se hacían cambios sustanciales o de sentido en esa instancia. Fue lo más contundente que pudo para dar a entender que había ocurrido lo contrario. Ese elemento era considerado central en la elevación a juicio pero quedó desvirtuado con el correr de la declaración.

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